5 consejos para responder a comentarios negativos en tus artículos

Hola,

Volvemos a la esencia de este blog, el diario de una redactora freelance y sus peripecias.

A ver, que levante la mano quien no ha tenido que aguantar cara a cara frases de este tipo:

“Estás más gordo/a”

“Te estás quedando calvo”

“¿Es el vestido o estás embarazada?

“En las fotos parecías más alto”

Y así, hasta el infinito y más allá.

¿Qué hacer en estos casos? Pensar que hay gente que se saltó la clase de diplomacia, no sabe lo que significa la empatía y  no son muy educados.

Cuando las críticas llegan hasta uno de tus artículos

Hay que aclarar cuando un comentario está bien argumentado y nos puede servir para mejorar. ¡No somos perfectos! Y las críticas son siempre bien recibidas, pero ojo, hay quien tiene un don para la argumentación con una exquisita delicadeza y hay quien no te dice que te dediques a vender llaveros porque se muerde la lengua.

No sé si es una percepción personal, pero creo que en España no se nos da muy bien eso de argumentar una crítica constructiva.

Se nos da bien enumerar una suerte de defectos que nosotros consideramos horrorosos, y nos importa bien poco si esa persona lo ha hecho bien 100 veces en sus textos, a nosotros nos molesta ése, y vamos a por él, perdón: vamos a dejar un comentario y al terminar, nos aplaudimos.

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Satisfacción tras dejar un comentario

Consejo 1: No es nada personal

Si cada vez que a alguna persona, con tiempo libre, que se haya levantado con mal pie, o sencillamente no le guste o comparta lo que has escrito te va a afectar, vamos mal. Y lo digo con conocimiento de causa.

A mí ya no me afecta nada. Eso no significa que no respete a mis lectores, eso se aprende en primero de redacción, porque sin lectores no somos nada.

Pero, también somos personitas las que tecleamos, y perdemos a un ser querido, otro tal vez esté enfermo y ante un comentario que quizás pasaríamos por alto o leeríamos con calma y le daríamos una respuesta neutral, pequemos y nos salga la vena dramática. No te preocupes. Eres un redactor con corazón.

Consejo 2: Responde siempre

Al fin y al cabo es un lector, alguien que se molesta en leer lo que tú o tus compañeros publicáis. Se merece tu respeto. No estoy muy de acuerdo con eso de que el cliente siempre tiene la razón.

¿Recuerdas el inicio del post de hoy? Pues eso. Pero tú eres hijo, nieto y bisnieto de diplomáticos y con una exquisita educación y tacto, aunque hayas dormido tres horas, hayas pasado dos noches en un hospital y te duelan hasta las pestañas, serás cortés y responderás.

Consejo 3: Los comentarios que no te gustan, no se borran

Aunque vivamos en la era de bloquear, borrar y eliminar a las personas de nuestras redes sociales, creyendo que así de una forma mágica se esfuman de la faz de la Tierra, no es así obviamente.

Borrar el comentario le pondrá más furioso. Y si creía tener razón en una escala del 1 al 10, ahora se sentirá ofendido, malhumorado y si tiene tiempo: tratará de hacerte quedar mal a ti o a tu empresa o medio para el que trabajes.

La vida es corta. Fugaz. Seguro que te has enfrentado a situaciones más duras que a un comentario de  una persona que no está de acuerdo contigo.

¿Qué hago? Lo dejas ahí para que veas que respetas su opinión aunque no la compartas y punto.

Consejo 4: Mantén la autoestima en su sitio

También está mal visto, lo sé. Pero llevo muchos años escribiendo y recuerdo la primera vez que recibí un comentario negativo (todo no iban a ser flores) y resultó ser de alguien que antes trabajaba allí y le sentó muy mal que ocupara su lugar.

No hay mayor satisfacción para alguien que deja un comentario para atacar que sentir que ha hecho daño.

Lo negará, dirá que no es personal, todo lo que desee, pero volvemos a lo de antes, no es éste un lugar donde la argumentación sana brille por su presencia.

Consejo 5: La vida no es justa y cuidado con las personas susceptibles

La expresión “La vida no es justa” es una frase que pone muy nerviosas a algunas personas. Creen que como respuesta a su comentario es una ofensa y no lo es.

Se lo toman como algo personal, cuando no deja de ser una descriptiva forma de decir: “No puedo y no puedes gustarle a todo el mundo”.

El mundo cambia, la gente cambia, todo va muy rápido, pero en esencia seguimos siendo : susceptibles, empáticos, creativos, pasivos, trabajadores, vagos, alegres, tristes, optimistas y pesimistas.

¿Crees que le puedes gustar a todo ese tipo de perfiles? ¡Es imposible! Y nada sano.

De hecho, se aprende más de ese hombre o de esa mujer que no comparte tus ideas, así que aprovecha la ocasión y siempre desde la calma, si te lo puedes permitir, toma aire y relee su reflexión de cuatro hojas, quizás saques algo en claro.

Muchas gracias por leerme

Joana  Sánchez G.