Redactora peculiar, anónima y agradecida

Hola a todos, este artículo es uno de los más breves pero de los más llenos de sentimiento de gratitud.

Como redactora es difícil salir adelante, pero como escritora también 🙂 ¡Alegría! En realidad, nada es sencillo en esta vida, pero cuando escribir es sinónimo de placer y de sentirte bien contigo y con lo que haces, no importa el éxito.

Y ahora te pregunto ¿qué es el éxito?

Nada más y nada menos que ser feliz con poco. ¿Y qué es poco? Parezco una prima lejana de Sócrates.

La felicidad es algo personal. Mientras que para unos tiene la forma de un coche de lujo, para otros es vender un libro, que un lector te diga que te está descubriendo y que no dejes de escribir.

¿Poco práctica mi felicidad? Seguimos con las preguntas. La felicidad no tiene que significar que tu cuenta corriente comience a crecer de manera desorbitada.

Claro que me gustaría que mis libros los compraran muchas personas, pero siendo realista soy consciente de quién soy y de dónde habito. Y en este mundo, hay más libros que granos de arena en la playa.

Redactora peculiar y agradecida hasta el infinito y más allá

Un lector me dijo que ser la escritora de las minorías era bueno. Me hizo sonreír y pensar.

No creo que ostente ese título pero sí enarbolo la bandera de los escritores anónimos. Desde el redactor que elabora textos para catálogos, cursos, páginas web o artículos jugosos, hasta ese escritor que teme autopublicar su historia por temor a las críticas.

Así que a ellos y a los lectores que poco a poco comparten el tener en sus casas Diario de una Redactora Peculiar o Agorafóbica Perdida, mil gracias y a esos personajes que parecen protagonistas de una novela, también. Sin ellos hubiera sido imposible redactar muchos de los capítulos.

GRACIAS A QUIENES HABÉIS COMPRADO ALGUNO DE MIS LIBROS.

BESO EN LA FRENTE

Por cierto, hoy 30 de septiembre conoceremos al ganador de un ejemplar en tapa blanda.

Suerte a todos

Juana Sánchez G.

Todavía no has escrito nada

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Todavía no has escrito nada es un mensaje que aparece a la derecha de este blog. A mí me parece absurdo, como que José Luis Cuerda haya tardado en poder estrenar su película tres años. Surrealista.

El mal de un escritor es la hoja en blanco y la cabeza vacía. Como se acerca la Navidad, he pensado en ofrecerte algún consejo si eres redactor, escritor o creador de contenido. Permíteme un inciso: ¿A ti te gusta el término ‘creador de contenido’? A mí tampoco.

No puedes escribir porque tienes demasiadas ideas en la cabeza

Parece una contradicción pero a mí me pasa a menudo. Si tengo que escribir para un cliente y sé las pautas que he de seguir, es fácil. Te documentas, creas una estructura y rellenas los espacios en blanco.

Pero cuando has de escribir para ti, la sensación que te invade es la de un niño al que le dicen: ¡Vacaciones! Y echa a correr en el parque y no sabe a qué montarse, está tan nervioso y feliz que es incapaz de tomar una decisión, lo quiere todo a la vez.

No eres Jane Austen, así que valora el tiempo del que dispones para escribir

El pasado día 16 de diciembre se celebraba el año de nacimiento de esta novelista inglesa. Me declaro fan, sobre todo por el humor que destilan sus novelas y la crítica a la clase social a la que pertenecía, pero tú no eres Jane Austen.

Ni rica, ni tienes todo el tiempo del mundo y si deseas escribir sobre cuatro temas, lo siento, elige uno o dos. Mejor elige uno.

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Vaaaaaaaaaaale, igual soy estricta pero hablo con conocimiento de causa. Este año, por fin he terminado un libro. Mi libro. Y si lo he logrado sé que ha sido por dos razones:

  1. Cuando falleció mi padre, me prometí terminar un libro.
  2. Todas las noches escribía aunque fuera un párrafo o dos.

La perseverancia es la mejor amiga de un escritor

Añadiría también la impulsividad y la autenticidad. Si ya has seguido los pasos anteriores y has logrado terminar un libro, un relato, un guión pero cualquier cosa que no tenga que ver con un cliente, lo primero: enhorabuena y lo segundo, prepárate para sentir un vacío en el estómago.

Ya tienes tu texto. Ningún blog ni ninguna voz interior va a recordarte: Todavía no has escrito nada.

¿Cuál es el siguiente paso? Dar a conocer tu obra

Otra vez me pongo de ejemplo, sin pensar muy bien lo que hacía envié mi libro en pañales a una persona conocida, pero sobre todo se lo mandé porque me inspira confianza, ternura y cercanía. Esas cosas extrañas que te suceden con los desconocidos.

La taquicardia me sobrevino cuando me contestó y me dijo que estaría encantado de leerlo. ¿Así? ¿Tan fácil?

El maestro José Luis Cuerda ha tardado años y ha necesitado que un grupo de cómicos con corazón y sensibilidad, le produzcan su película

¿Por qué existe el autosabotaje en el escritor y cómo darle una buena patada?

Os podría pasar varios artículos sobre el autosabotaje, igual tiene que ver con un trauma de la infancia, pero me parecía tan extraño que me sucediera algo bueno que le envié dos borradores más corregidos, ah y añadí que si no le gustaba me lo dijera con una canción.

¿Se puede sembrar peor imagen? No. Pasé de parecer una persona agradable a una insegura y frágil escritora anónima que temía no estar a la altura. En unas semanas quizás tenga una respuesta. Positiva o negativa, no hay más opciones.

La conclusión es, si tienes una idea (o dos) hazla realidad.

Siéntate y escribe

El mundo real no es el de los influencers, el mundo real sigue siendo el del esfuerzo y la constancia. A veces, hay gente brillante que permanece en la sombra toda su vida, a veces hay gente que nace de pie y todo son palmaditas y sus planes salen a la primera.

Una vez que asumes que lo mejor es no compararse con nadie, si lo tuyo es escribir y no puedes parar de parir ideas, inténtalo. Y si te dicen que no, da las gracias y toca a otra puerta. Y así, hasta el infinito.

Espero haberte ayudado y la próxima vez que aparezca el mensajito de marras, no lo tapes con la mano derecha o escribas con desgana.

Creo que tachar, borrar y volver a escribir una y otra vez es la mejor señal, la señal de que te gusta lo que haces y ya hay más probabilidades de que eso se traduzca en que les gustes a los demás.

 

 

NOTA: Yo también creo que la chica de las fotos no ha escrito nada en su vida. Con esas uñas ya te digo que es imposible.

 

Joana Sánchez