Aumentar tus ingresos como redactor, Javier Pastor tiene la respuesta

Estamos en plenas navidades. Y miras tu cuenta en el banco y ves que no te llega ni para hacer un regalo simbólico a tus familiares. Cobras poco, mal y has de esperar a que te paguen.

Como mucho estás cobrando 20, 30 euros y aunque sabes que estás regalando tu trabajo temes quedarte sin clientes. ¿Merece la pena trabajar prácticamente gratis, si puedes ofrecer a ese cliente algo más que un texto valioso pero no te atreves a mostrar lo que te hace diferente al resto por temor a que se vaya con otro?

Esta mañana, Roger García ha compartido este excelente artículo de Javi Pastor sobre cómo ingresar más dinero si eres un redactor freelance.

Sencillo:

1) Demostrando que tu trabajo es bueno y sin temer pedir más dinero porque lo que vas a ofrecer a cambio le hará mejorar en su proyecto al cliente.

2) No haciendo gratis, labores como la maquetación o similar.

Este fragmento es de mis favoritos:

Cuando estamos empezando y creemos que el cliente nos está haciendo un favor a nosotros al contratarnos tenemos permiso para caer en el error de aceptar, pero si nos encontramos en ese punto en el que sabemos que el favor es de nosotros a ellos, eso hay que cobrarlo.

Subir un post desde un Docs de Drive o un Word al CMS o gestor de contenidos cuesta. Lleva su tiempo si se quiere hacer bien.

¿Por qué no ibas a cobrar por eso?

Para saber cuánto cobrar habría que hacerse unas cuantas preguntas:

  • ¿Incluye rellenar el title, meta y URL?
  • ¿Incluye buscar y subir fotografías para el cuerpo del texto?
  • ¿Incluye buscar y subir la imagen principal del artículo?
  • ¿Incluye la optimización SEO de todas esas fotografías?
  • ¿Incluye la maquetación con shortcodes (un clásico de WordPress)?

Por resumir, ya que os recomiendo leer el artículo completo de Javi Pastor, pero que nadie se mueva, sobre todo mis clientes 😄 añadiré que lo fundamental es que nuestro cliente sepa con claridad, que no solo está contratando a una persona que va a escribir muy bien sus textos, también los va a saber posicionar, elegir buenas imágenes y controlar las consultas que está recibiendo su web o blog.

Ser un buen redactor no pasa solo por cobrar 80 euros (que también) sino por demostrar que vales ese dinero que el cliente paga.

Gracias por leerme.

Juana Sánchez G.

J’acusse…! Carta a los clientes de la redactora peculiar

J’acusse…!

CARTA A LOS CLIENTES DE ESTA

REDACTORA

Estimado cliente,

Permítame que me dirija a usted de un modo general, ya que no puedo dejar fuera de esta misiva algún nombre y después ser acusada de trato de favor.

Los hechos que me llevan a redactar estas letras se remontan a quince años atrás cuando comencé este trabajo tan lleno de espinas como  de alegrías.

Usted es el culpable de que a finales de 2019, siga enarbolando la bandera del redactor como un oficio digno y necesario en esta sociedad donde se insiste en que hombres y mujeres no leen.

Yo acuso a todas esa bocas que pronuncian semejante atrocidad: ¡Se lee! ¡Se escribe!

Por esa razón, mi estimado cliente, le doy las gracias por confiar en mí.

En esta redactora que escribe textos para su página web, busca frases ingeniosas para sus artículos e investiga hasta el infinito para encontrar esa palabra que desea, como si fuera una arqueóloga en busca del tesoro aún por descubrir.

Sin palabras, las calles no tendrían nombre. Las canciones carecerían de letras. Los ‘te quiero’ se esfumarían y sólo nos quedarían las pantallas vacías, quizás llenas de imágenes sin sentido.

Yo acuso, a quienes escriben sin haber leído.

Yo acuso, a quienes se hacen llamar redactores y no aman la palabra.

Yo acuso, a quien promete un buen posicionamiento pero un texto sin alma.

Yo acuso, a quien iguala  escribir a tener un trabajo de mentira.

Usted, cliente que respeta mi oficio y desea que el suyo brille gracias a un texto escrito con delicadeza y a la vez, con la misma garra que un tigre ataca a su presa, merece toda mi gratitud.

Gratitud que otros no ven y reflejan de diversas formas: no pagando por los servicios prestados, como si este trabajo fuera menos valioso que el suyo.

Gratitud por no pensar que me está dando una limosna, sino pagando por un servicio como lo hace cuando compra sus viandas frente al ordenador o en el supermercado.

Como despedida, le deseo que en 2020 sigamos juntos, para que las palabras se oigan más fuerte sea cual sea el soporte, porque esta sociedad las necesita.

Atentamente,

Juana Sánchez G.

Los artículos de prueba gratis no existen

Hola,

De nuevo por aquí para hablar sobre un tema surrealista. Que ni a Dalí le serviría para pintar un cuadro, de hecho el artista miraba mucho la pela.

¿Por qué vemos como algo natural que nos pidan un artículo de prueba gratis? ¿Acaso a mi querido electricista le voy a pedir esta tarde que me coloque el plafón sin pagarle? Luego ya si me gusta, que siga con un enchufe que me tiene que cambiar. 😉

Escribe gratis y yo me lucro, es una idea retorcida

Me gustaría compartir cómo es la experiencia de una redactora freelance cuando se mueve por ese mundo de las ofertas para redactores de contenido.

Existen dos extremos, en uno, no piden experiencia lo cual me lleva a pensar que es una empresa suicida, y por otro lado, están las que te piden por adelantado un artículo de 500 palabras por el que no te van a pagar pero oh sorpresa, sí a publicar si tiene calidad.

Obvio que ahora no caigo en esas trampas pero está bien que se sepa, sobre todo para denunciar el poco prestigio que para algunos tiene un oficio tan digno como el de redactor.

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Hay meses duros, los inicios también lo son pero regalar tu trabajo es delito

Practico la empatía (no he podido evitar acordarme de la magia de mi melena, perdón) y sé que hay meses complicados, donde tú has realizado tu trabajo pero los clientes por la razón que sea no te pagan y siguen con su vida, como si en la tuya la compra fuera gratis y la luz y el agua no te la cobraran.

Estos anuncios donde ponen como gancho un artículo de prueba y un después ya se verá, pueden resultar tentadores, sobre todo si necesitas ingresos para ayer

No es la primera vez que trato este tema pero regalar tu trabajo es un insulto hacia tu persona y un gremio.

Lo sé, soy dura pero si todos dijéramos que no, no habría personas con tan poca ética para publicar ‘ofertas’ donde el sueldo es ridículo y lo que te piden es propio de dos o tres trabajadores.

Un redactor que regala un artículo de prueba será un eterno becario

Hay empresas que se jactan de contar con becarios para que obtengan experiencia. ¿Pagarles? Eso ya no forma parte del paquete de diversión Ven a trabajar para mi negocio gratis todos los días y a ver qué podemos aprender nosotros de ti.

Y para terminar me gustaría añadir que no sólo existen los artículos de prueba.

Como publicista me pidieron en una agencia que pagara cerca de 200 euros por asistir a una ‘clase’ donde me mostrarían su forma de trabajar.

Por lo visto o pensaban que no era muy espabilada o pretendían que su secreto les abriera muchas puertas para ganar dinero a base de incautos, cuando eran ellos los que debían pagar: de locos… No, de espabilados.😎

Existe una abismal diferencia entre:

“Trabajo en lo que me gusta, es como si no trabajara”

y

“Trabajo gratis por ahora, me han prometido pagar más adelante”

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¿Y tú, has sido un buen samaritano y has trabajado gratis sin valorar tu profesión o por necesidad?

Gracias por leerme.

Juana Sánchez G.

Un día en la vida de un redactor freelance

Hola,

Hace tiempo que no nos leíamos. ¿Cómo va este mes de julio?. No voy a pronunciar la palabra prohibida entre los autónomos o freelances, vac… ¡No, tranquilo!

Hoy he pensando en dar un paseo por un día cualquiera de un redactor que haya de escribir para varios clientes.

He tenido el impulso de poner el título en Google, el título de este artículo y sólo me aparecía: Un día en la vida de un editor, de Jorge Herralde el fundador de Anagrama. ¿Veis? Todo está inventado.

Un redactor amanece que no es poco

He querido hacer este horrible juego de palabras, porque si eres redactor freelance, es decir no trabajas sólo para una empresa, sabrás lo que significa tener en tu mente diferentes encargos y que, por mucho que te organices, acabas escribiendo hasta tarde.

Son las 8 h. y ya has desayunado. O bien escuchando la radio o bien mirando por YouTube algún programa de corte humorístico porque te gusta afrontar el día con humor e informado.

Una ducha y ropa cómoda es tu uniforme. De hecho, hay días en los que te arreglas un poco más, para no caer en esa rutina donde parece que vayas en pijama. Lo primero de todo es abrir el correo y ver que tienes más de veinte notas de prensa.

Algunas son surrealistas.

Otras, te generan una medio sonrisa: “Le esperamos hoy a las 12:30 en la calle xxxx número xx, Madrid”, cuando tú vives en la Costa Blanca y ni volando llegarías a tiempo, además que ese cliente para el que escribes no paga una suma tan alta para poder costearte un viaje a la capital ida-vuelta por un artículo.

Un buen redactor tiene una botella de agua y apuesta por aplicaciones surrealistas

No es broma, el agua es fundamental. Y  hacer descansos. A veces te sumerges demasiado en el artículo que has decidido comenzar y te olvidas de la hora. Existen muchas técnicas y aplicaciones, como la famosa Técnica Pomodoro.

Sé que para muchos este tipo de herramientas pueden parecer un tanto absurdas pero, aunque yo no soy una millennial admito que esta sociedad me ha atrapado con sus prisas y su urgencia, a veces, un tanto desmedida por la entrega de un trabajo o la necesidad de tener una contestación.

La técnica pomodoro no es otra cosa que lo que antes era: ir a una biblioteca y oír música clásica o cualquier otro tipo de sonido que a ti te resultara blanco, es decir, no te incitara a distraerte.

El ruido blanco puede ser un vídeo donde se oiga el murmullo de gente hablando en una cafetería. Lo sé, parece de locos. Sobre todo, cuando has vivido el irte a escribir a una de verdad y te dejabas llevar por el sonido ambiente, pero no siempre podemos desplazarnos.

En cuanto al agua, hidratarse es importante, no descubro nada nuevo. Evitarás dolores de cabeza.

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Me pongo a trabajar y la vida está en mi contra. ¡Quiero escribir!

Lo más fácil del mundo es quejarse. Lo más difícil buscar una solución.

Hay clientes, hay amigos, conocidos, amigas de tu madre que  piensan que siempre estás ahí en Whatsapp, por ejemplo para responder a sus gifs llenos de purpurina, o para responder cómo estás.

No son culpables de nada. Los límites los has de poner tú. ¿Estado? TRABAJANDO. Se lo crean o no, porque nadie se cree que se pueda trabajar desde casa, parece una leyenda urbana.

A veces es imposible desconectar el teléfono porque esperamos un mensaje importante. Ahí radica la cuestión: IMPORTANCIA. Si lo es, pon un sonido particular a esa persona para mirar el móvil sólo cuando esa deliciosa melodía suene, no caigas en la tentación de andar mirándolo cada dos por tres como si fuera un tic.

Ahora dale al play si estás tan agobiado porque uno de tus vecinos está de obras, el otro tiene cuatro niños con ganas de jugar y no les lleva a un parque ni por asomo, el perro del vecino nuevo ladra porque le han dejado solo y tú estás a punto de gritar porque ya son las 12:30 y sólo llevas un artículo escrito.

¿Mejor? Me alegro. Ahora dispones de 2 horas más 15 minutos. Entre tú y yo, la técnica pomodoro se vendió hace unos siete años como el mayor descubrimiento tras la llegada del hombre a la luna. En mi caso, ni tengo un reloj en forma de tomate ni paro cada cinco minutos.

Apuesto por el sentido común. Pero si a ti te funciona, genial.

En mi caso, no puedo permitirme el lujo de no abrir la puerta si me están llamando o suena el teléfono y es algo urgente a nivel familiar. Por lo que , un sonido de fondo blanco, fuerza de voluntad, cerrar las ventanas y hacerte con un buen ventilador será más que suficiente.

Y lo más importante: PENSAR QUE SI NO HACES TU TRABAJO, LE ESTÁS FALLANDO A TU CLIENTE.

La tarde ha llegado y ni me he enterado

Hacer algo de ejercicio es aconsejable, en mi caso, llevo un mes que no hago nada y me siento mal por ello. Pero normalmente tengo una serie de rutinas para practicar yoga o hacer alguna sesión de hiit (gimnasia rápida, sería la traducción) o saltar con la cuerda.

Además de que sea sano para nuestro cuerpo, también nos llenará de nueva energía para ser los redactores más sanotes del lugar. Entre el agua y la gimnasia…

Lo que no hay que temer es a hacer descansos. Risa. Tengo el vídeo puesto, el segundo y acaba de sonar un pitido, el cual indica que debo descansar cinco minutos.

¿Qué tal? ¿Cómo te va la vida? O mejor no, voy a quemar algo de incienso, a ver… de lavanda está bien.

Me levanto de la silla, me estiro, miro por la ventana y ha venido un gorrión a visitarme. Ay, miro de reojo mi libro, quiero escribir. Escribir para mí. Venga, que son cinco minutos.

Como ves, un día en la vida de un redactor no es lo que te acabo de contar, cada persona somos un mundo y tal vez esta aplicación a ti no te sirva o tengas tu propia forma de concentrarte.

Igual tampoco tienes vecinos porque vives en un chalet (ay, qué suerte tienen algunos) por lo que ahora, que son las 18:40 y he adelantado trabajo, no me voy a poner ni a hacer gimnasia ni yoga ni seguiré con el crepitar de esta falsa chimenea en pleno mes de julio, voy a escribir para el libro que os comenté: Diario de una Redactora Peculiar.

Si os apetece me decís cuál es vuestro oasis casero a la hora de escribir, o bien artículos, un libro o cualquier otra cuestión.

Gracias por leerme.

Juana Sánchez G.

5 consejos para responder a comentarios negativos en tus artículos

Hola,

Volvemos a la esencia de este blog, el diario de una redactora freelance y sus peripecias.

A ver, que levante la mano quien no ha tenido que aguantar cara a cara frases de este tipo:

“Estás más gordo/a”

“Te estás quedando calvo”

“¿Es el vestido o estás embarazada?

“En las fotos parecías más alto”

Y así, hasta el infinito y más allá.

¿Qué hacer en estos casos? Pensar que hay gente que se saltó la clase de diplomacia, no sabe lo que significa la empatía y  no son muy educados.

Cuando las críticas llegan hasta uno de tus artículos

Hay que aclarar cuando un comentario está bien argumentado y nos puede servir para mejorar. ¡No somos perfectos! Y las críticas son siempre bien recibidas, pero ojo, hay quien tiene un don para la argumentación con una exquisita delicadeza y hay quien no te dice que te dediques a vender llaveros porque se muerde la lengua.

No sé si es una percepción personal, pero creo que en España no se nos da muy bien eso de argumentar una crítica constructiva.

Se nos da bien enumerar una suerte de defectos que nosotros consideramos horrorosos, y nos importa bien poco si esa persona lo ha hecho bien 100 veces en sus textos, a nosotros nos molesta ése, y vamos a por él, perdón: vamos a dejar un comentario y al terminar, nos aplaudimos.

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Satisfacción tras dejar un comentario

Consejo 1: No es nada personal

Si cada vez que a alguna persona, con tiempo libre, que se haya levantado con mal pie, o sencillamente no le guste o comparta lo que has escrito te va a afectar, vamos mal. Y lo digo con conocimiento de causa.

A mí ya no me afecta nada. Eso no significa que no respete a mis lectores, eso se aprende en primero de redacción, porque sin lectores no somos nada.

Pero, también somos personitas las que tecleamos, y perdemos a un ser querido, otro tal vez esté enfermo y ante un comentario que quizás pasaríamos por alto o leeríamos con calma y le daríamos una respuesta neutral, pequemos y nos salga la vena dramática. No te preocupes. Eres un redactor con corazón.

Consejo 2: Responde siempre

Al fin y al cabo es un lector, alguien que se molesta en leer lo que tú o tus compañeros publicáis. Se merece tu respeto. No estoy muy de acuerdo con eso de que el cliente siempre tiene la razón.

¿Recuerdas el inicio del post de hoy? Pues eso. Pero tú eres hijo, nieto y bisnieto de diplomáticos y con una exquisita educación y tacto, aunque hayas dormido tres horas, hayas pasado dos noches en un hospital y te duelan hasta las pestañas, serás cortés y responderás.

Consejo 3: Los comentarios que no te gustan, no se borran

Aunque vivamos en la era de bloquear, borrar y eliminar a las personas de nuestras redes sociales, creyendo que así de una forma mágica se esfuman de la faz de la Tierra, no es así obviamente.

Borrar el comentario le pondrá más furioso. Y si creía tener razón en una escala del 1 al 10, ahora se sentirá ofendido, malhumorado y si tiene tiempo: tratará de hacerte quedar mal a ti o a tu empresa o medio para el que trabajes.

La vida es corta. Fugaz. Seguro que te has enfrentado a situaciones más duras que a un comentario de  una persona que no está de acuerdo contigo.

¿Qué hago? Lo dejas ahí para que veas que respetas su opinión aunque no la compartas y punto.

Consejo 4: Mantén la autoestima en su sitio

También está mal visto, lo sé. Pero llevo muchos años escribiendo y recuerdo la primera vez que recibí un comentario negativo (todo no iban a ser flores) y resultó ser de alguien que antes trabajaba allí y le sentó muy mal que ocupara su lugar.

No hay mayor satisfacción para alguien que deja un comentario para atacar que sentir que ha hecho daño.

Lo negará, dirá que no es personal, todo lo que desee, pero volvemos a lo de antes, no es éste un lugar donde la argumentación sana brille por su presencia.

Consejo 5: La vida no es justa y cuidado con las personas susceptibles

La expresión “La vida no es justa” es una frase que pone muy nerviosas a algunas personas. Creen que como respuesta a su comentario es una ofensa y no lo es.

Se lo toman como algo personal, cuando no deja de ser una descriptiva forma de decir: “No puedo y no puedes gustarle a todo el mundo”.

El mundo cambia, la gente cambia, todo va muy rápido, pero en esencia seguimos siendo : susceptibles, empáticos, creativos, pasivos, trabajadores, vagos, alegres, tristes, optimistas y pesimistas.

¿Crees que le puedes gustar a todo ese tipo de perfiles? ¡Es imposible! Y nada sano.

De hecho, se aprende más de ese hombre o de esa mujer que no comparte tus ideas, así que aprovecha la ocasión y siempre desde la calma, si te lo puedes permitir, toma aire y relee su reflexión de cuatro hojas, quizás saques algo en claro.

Muchas gracias por leerme

Joana  Sánchez G.

Agorafóbica perdida, el libro

Actualización| 2/03/2020

Agorafóbica perdida ha dejado de ser un libro breve para convertirse en un proyecto más grande.

La temática es la misma sólo que he ampliado el contenido con la protagonista ya de adulta rodeada de personajes un tanto peculiares, casi más que un ataque de pánico que llega sin avisar.

Más humor negro y la colaboración de Elisabet Ibanez Ferrer con sus bellas ilustraciones, convierten este título en algo un poco más grande, más hermoso y más canalla porque tras el sufrimiento también puede haber un toque de humor.

Hola,

He publicado un libro donde recojo con humor negro este problema o estilo de vida: la agorafobia.

Pensé que era una idea que debía plasmar en un libro de una vez. De hecho, llevo una década pensando en el tema.

En él encontrarás el día a día de una persona que te cuenta desde la niñez hasta su época de adulta su convivencia con unos síntomas, pero a los que no puede poner nombre.

Nadie le sabe ayudar. Cualquier situación fácil para otro, a ella le resulta similar a escalar el Everest. Pero con humor negro logra llevar una vida normal hasta los 13 años.

El humor negro nos hará libres

He querido no dramatizar con este tema, al revés. Tratarlo con respeto pero siempre con humor por una razón: existirán cientos de terapias, decenas de métodos de hombres y mujeres que dicen haberlo superado, pero que te cobran un dineral y encima, se venden como buenos samaritanos.

Estoy trabajando en mi faceta de escritora, una carrera que nació en 2012, ya os he hablado de ello.

Dentro de un redactor freelance hay un agorafóbico, perdón un escritor frustrado. Pero en mi caso, nunca he dejado de escribir para mí.

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Agorafóbica perdida es un libro que se lee en un suspiro

Las enfermedades invisibles, son las que acompañan a la gente normal y corriente y también resultan igual de ‘atractivas’ que el estrés o los pasajes de pánico que a un cantante le duran un suspiro.

Hace años escribí un artículo sobre la agorafobia al estar recuperada al 100% y tuve que leer testimonios de chicas y chicos jóvenes a los que su pareja les chillaba si tenían un ataque de pánico o se agobiaban.

¿Hace falta añadir algo más? Sí, que otros chicos me están escribiendo desde ayer pidiendo algo sencillo: normalizar este tema. Y nada como la risa para rebajar un problema.

La ansiedad es un mal con diversos síntomas y entre ellos está la agorafobia

Encima que a veces te dan ganas de correr más que Forrest Gump, tampoco es cuestión de que tu entorno te castigue. No tiene sentido. ¿Nos atreveríamos a echar la bronca a alguien que tiene una pierna escayolada?

Este libro está dedicado a aquellos que me escribieron de manera anónima, a los agorafóbicos valientes, a los que saben y comprenden que esto es lo mismo que ser alérgico al polen.

Twitter: @SoyJuanaSánchez 

Hasta pronto y gracias por leerme

Juana Sánchez G.

El día del libro y los escritores anónimos

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El próximo 23 de abril, es el día del libro. Escritores, influencers, y personajes mediáticos, firmarán ejemplares de sus obras.

El día del libro es un momento idóneo para fomentar la lectura y  para animarte a comenzar esa novela en la que llevas pensando tanto tiempo.

Fue en 1995 cuando la UNESCO aprobó, a propuesta de la Unión Internacional de Editores, la celebración del Día Internacional del Libro y del Derecho de Autor.

Un 23 de abril  murieron: Miguel de CervantesWilliam Shakespeare, o Inca Garcilaso de la Vega , también vinieron al mundo grandes escritores que puedes encontrar en este enlace.

 

¿Se escriben muchos libros en España?

 

Según la Agencia del ISBN sí. Pero esto no quiere decir que se lea más. ¿Hay más escritores que lectores? Es una pregunta sencilla de responder con otra: ¿Resulta más fácil en 2019 autopublicar un libro? 

 

 

El asunto es el de siempre. Famosos que encargan sus libros a negros literarios y que se leen en proporción a la fama que éste tenga. O mejor dicho, se compran. ¿Alguien se ha leído alguno de Belén Esteban? ¿No sabes quién es? ¡Te amo!

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Escribir un libro por placer o escribir un libro por placer

 

No es una errata, creo que escribir por el placer de ver publicada tu historia o un ebook para ayudar a personas que pertenezcan a tu sector es un esfuerzo titánico y ofrece una recompensa personal impagable. Si luego vendes algún ejemplar, perfecto.

Escribir un libro puede ser fácil, que te lo publiquen menos y que se venda…, un milagro

Pero, el placer del que no persigue el triunfo, el escritor que junta palabras, crea un universo totalmente inventado por él, está hecho de otra pasta.

A mí me viene a la mente Agatha Christie, porque he leído sus libros y porque hasta su vida personal, merece ser considerada una obra literaria.

Ella lo consiguió, de hecho, su obra de teatro La Ratonera es el espectáculo de más larga duración en el mundo. Además de publicar novelas de misterio y crímenes, también se atrevió con la novela romántica, bajo el pseudónimo Mary Westmacott.

Agatha Christie afirmaba no ser una mujer con grandes virtudes, pero mientras escribía era feliz, por esta razón muchos le damos todavía las gracias.

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Escribir para el 23 de abril, o escribir para ti

 

La ventaja, y a la vez, la desventaja del escritor novel es no tener la presión de una editorial o de un público que reclama una segunda o tercera parte de un libro. ¿Si estoy loca? Un poco, lo reconozco.

Claro que me gustaría ser una escritora de éxito y que el placer que siento al imaginar historias y luego plasmarlas en papel o en audios las leyeran y escucharan cuanta más gente, mejor. Pero también soy realista. Escribir una historia puede ser relativamente fácil, pero que pase la criba de amigos, conocidos o de un profesional es otro cantar

Escribo todos los días, para otros normalmente y me queda poco tiempo para mí. Sé que no es excusa puesto que escritores prolíficos han llevado existencias más atormentadas que servidora y ahí han quedado sus nombres para la posteridad.

Pronto lanzaré el libro en el que me he desnudado a nivel emocional, no creo que me hagan entrevistas, ni que tenga una caseta para firmar el 23 de abril del próximo año pero me siento orgullosa y feliz de haber terminado… Ojo, aún no ha acabado el proceso, y es ahí donde entra la figura del lector crítico.

 

Del placer de escribir al miedo a ser juzgada por un desconocido

 

Si has escrito un libro tengo dos recomendaciones para ti, una en forma de entrevista:

Entrevista a Patricia Martínez, “Nadie puede editarse bien a sí mismo, un buen libro requiere asesoramiento objetivo”

y la otra en forma de podcast:

10 cosas que debes saber antes de mandar tu manuscrito a una editorial con Sidharta Ochoa.

Dos mujeres que desde lugares diferentes coinciden en el mismo discurso: tú no puedes ser tu propio editor.

En mi caso, soy correctora de varios libros y reconozco que he sentido esa necesidad, la de enviar mi borrador manuscrito a otros ojos, otras gentes a los que incluso no conozco al 100% porque no me interesa tanto la opinión de quien me quiere.

El mensaje es claro, si quieres que tu obra llegue a manos de uno, de diez o de doscientos lectores, escribe por placer pero respeta a ese futuro lector, procura que cuando comience a leer perciba que no sólo se encuentra frente a una historia, también frente a un pedazo de ti porque has puesto todo tu empeño en que sea una obra digna.

 

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Cómo surge el amor entre un libro y un lector

 

Lo sencillo sería decir que con un buen marketing tu libro llegará al Olimpo de las novelas , de hecho hay muchos blogs de escritores que ofrecen consejos sensatos sobre cómo gestionar las redes sociales, crear una página web e incluso grabar vídeos de menos de un minuto entorno al libro. Todo eso, pequeños, conlleva dinero.

 

Son propuestas válidas y tal vez me anime a llevarlas a cabo, porque si tu libro es invisible claro que no lo leerá más que la familia cercana, y eso con suerte

 

Pondré un ejemplo, yo no le conocía le debo el dato a mi hermano: Blas Ruiz Grau, un alicantino que triunfa con sus libros en Amazon, así reza el titular del artículo que te dejo.

Coincido con él en un dato obvio: “Para escribir bien, antes has de haber leído y seguir leyendo incluso a autores que no te atraigan” Si uno no lee, a mí ya me resulta raro lo de dedicarse a la escritura. También coincido en el respeto a lanzarte a ser escritor. El miedo al fracaso, inseguridades varias, pero parece que a él le va bien 😉

Con ese par de reflexiones se ha ganado mi admiración.

Respecto al flechazo…, todo sirve. Si el género es el erótico sabes que vas a tener más oportunidades de vender ejemplares que si escribes sobre la historia de tu vecina, una señora de 90 años, que es alemana y vivió el holocausto. ¿Te han entrado dudas?

Eso significa que tal vez, tengas la mente preparada para enamorarte de cualquier género

Para terminar, me gustaría opinar sobre algo que he leído hoy relacionado con la importancia de contar con una buena portada y la mala impresión que dejas en tus lectores si tu libro, manual, ebook no cuenta con una de calidad medianamente aceptable…

He reflexionado sobre esa cuestión y acabo de hablar con mi yo de 2012 y le he echado una bronca por escoger una foto que le hice a mi ex, al que quería mucho y utilizarla como portada en el manual para hablar en público: Soy tímido, pero a Churchill pongo por testigo de que hablaré en público.

Pero si te soy sincera, no he sido muy dura ¿sabes el motivo? Todo se mejora con los años, con la práctica y sé que ahora ese manual sería el doble de bueno, lo hubiera mimado más, pero supongo que es como ser madre, aprendes sobre la marcha.

Espero que te haya gustado, puedes dejar un comentario sobre alguna historia que tengas entre manos, ¿estás listo para que otros la lean o la quieres sólo para ti?

 

Joana Sánchez G.

#quieroseredactor IX

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Jerry Lewis y la máquina de escribir de Leroy Anderson

 

 

Hola, no me lo puedo creer estoy escribiendo y es miércoles. ¿Qué tal va todo?

Hoy me gustaría contaros lo que sucede cuando escribes para diferentes lugares y además, deseas escribir para ti. Es decir, cómo pasarnos el día dándole a la tecla y que la creatividad quede intacta.

Cuando tu afición es tu trabajo, Houston tenemos un problema. Nada, nada…, todo lo que se lee por ahí: “Es maravilloso escribir para los demás”. Falso 🙂  Que seas un profesional y hagas tu trabajo dando el 100% es una cosa, que te pongas a bailar cuando terminas un artículo sobre un tema fiscal, ya os digo que es complicado.

Ojo, de todo se aprende y es un lujo poder escribir sobre temas que quizás ni te hubieras planteado leer o informarte

En mi caso, cuando escribo por obligación (lo que me genera ingresos) lo hago con gusto pero no por placer. Es como la persona que se dedica a pintar y dedica un fin de semana a pintar de verde, azul o el color que se te ocurra, la habitación de su hija. ¿Se puede comparar a pintar un edificio que no le trasmite ninguna emoción?

Un redactor freelance, lleva dentro un escritor, un actor, un artista

 

Al menos es mi caso y el de algunos colegas que he tenido el gusto de conocer. Al igual que los guionistas que trabajan para programas de televisión, sentimos que nos cortan las alas y por ello, de vez en cuando, las luces se bajan, una música suave suena de fondo y transformamos ese rincón dedicado a la escritura en nuestro templo sagrado.

Hace poco que he terminado un libro, o creo haber terminado porque un libro si eres exigente no termina jamás o hasta que alguien te dice: “Publica y deja de corregir”

Cuando me sumerjo en teclear historias que nacen de mi imaginación, o de lo que observo siento un placer indescriptible, sé que tú que me estás leyendo me comprendes. Escribimos por necesidad, ni siquiera buscamos la popularidad (aunque espero que mi libro arrase ja ja ja ja)

Sé que al principio, comenté que un redactor digital tiene que ser consciente de que pone sus conocimientos al servicio de otro y aceptarlo. De hecho, aceptar que sea otra persona quien firme lo que a ti se ha ocurrido a base de documentarte y de ingenio. Lo sé, duele.

Por esta razón, por ese sufrimiento que nos recorre desde los dedos hasta el cabello es casi una obligación escribir para uno. Es un ejercicio interesante para no perder nuestra esencia, nuestra frescura y sobre todo para escribir con el alma.

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Gracias a los comentarios he descubierto blogs similares a varios que he tenido. Son rincones deliciosos, donde una persona con un don especial es capaz de plasmar en un texto ameno, triste, hiriente, sarcástico…, una escena cotidiana narrada con talento que te hace sentir bien, reconciliado con la vida y la escritura, no exagero.

El consejo de hoy es: sé profesional siempre, pero no olvides soltarte la melena y tomar notas sobre algo que te haya llegado al corazón. Tu escritura mejorará y tú te reconciliarás con este noble oficio.

 

¡Hasta la semana que viene!

 

Joana Sánchez G.

No soy tímido pero me cuesta hablar en público

Empieza desde que sabes que has de hablar frente a un grupo de personas. No duermes. No comes. Te pasas el día visualizando ese momento. Crees que te caerás redondo al suelo. O peor aún, te quedarás en blanco, y un montón de ojos se clavarán en tu persona riendo.

¿Qué has hecho tú para merecer pasar por esa pesadilla? Con los amigos es otra cosa. “No soy tímido”, te repites. Eres capaz de contar anécdotas, compartir bromas, hablar durante horas y pasarlo bien.

¿Por qué te impone hablar delante de un grupo de desconocidos? Es extraño porque en el fondo sabes que no sucederá nada catastrófico pero resulta tan difícil evitar esos pensamientos. Imagina que el día D, es decir, el momento en el que has de afrontar esa charla, examen, conferencia, etc. te caes. ¿Qué harías tú si estuvieras entre el público? ¿Reír? ¿Ir en ayuda de esa persona? ¿No hacer nada?

El miedo irracional tiende a la exageración.

A creer que todo saldrá mal y no es así, pero eso estás cansado de leerlo o de que te lo digan, en este caso quiero que te pongas en la peor de las situaciones, insisto ¿qué pasaría si te cayeras? ¡Nada! Esa es la respuesta. Si crees que el ser humano es perfecto, que todos los conferenciantes pisan seguros cuando salen a exponer cualquier tema, te equivocas.

La adrenalina es energía, energía que bien canalizada puede incluso ayudar a que esa charla funcione mejor, llegue a esas personas que tanto temes y que en realidad tienen los mismos miedos que tú. Puede que no tanto a hablar en público pero sí a otras cuestiones.

El primer paso para desmitificar que otros te miren y que ese hecho te ponga nervioso es ser consciente de que no son tus ‘enemigos’. Están ahí porque lo han elegido libremente.

Su intención no es la de juzgarte sino la de escucharte.

Antes de salir ‘a escena’ haz algo que te haga sentir bien. Puedes hacerlo. Puedes escuchar tu canción favorita, motivarte con alguna frase, llevar contigo una fotografía de una persona con la que te lleves bien, quieras o te haga sentir seguro.

Y por último, no olvides que eres la misma persona que hablar sin cesar delante de sus amigos. No eres un bicho raro, y cuando consigas vencer ese miedo irracional estoy convencida de que disfrutarás en tu próxima intervención.

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