Los escritores invisibles: los redactores

Soy redactora y escritora en mi tiempo libre. Pero hoy quiero hablarte de mi trabajo, el de escribir para otros.

A veces, parecemos personas con poderes, como Superman o Wonder Woman, pero lo único que hacemos es pensar y ponernos en los zapatos de nuestros clientes.

Cuando un cliente necesita un artículo, un texto, un post para una red social, un vídeo, una imagen (sí, los redactores también hacemos tareas relacionadas con el diseño) ahí estamos nosotros.

Un redactor ha de tener cajones en su cerebro

Uno de tus clientes te necesita porque ha abierto una tienda de maquillaje en Internet. Hay productos pero no hay VIDA.

Son objetos inertes, y para que cual Pinocho empiecen a hablar, ahí entro yo: con artículos que los coloquen como protagonistas de historias. O manteniendo conversaciones en las redes sociales con los seguidores y clientes.

Sin palabras, el talento y los servicios se perderían como lágrimas bajo la lluvia

Escribo para ti como si lo hiciera para mí

Otro cliente se dedica a ofrecer servicios destinados a personas. Servicios que están relacionados con los más vulnerables de nuestra sociedad. Entonces, la redactora ha de abrir otro cajón y cerrar el del maquillaje.

Es el momento de pensar en ese colectivo. En buscar, leer, documentarme y llegar a emocionarme mientras escribo.

Tal vez mi nombre no lo leas ni me veas en ninguna fotografía, pero tras esos textos, esas palabras que te han conmovido estoy yo. La redactora invisible.

Un trabajo digno a veces, mal pagado

  • Imagina una página web llena de imágenes y ni una sola palabra.
  • Imagina una conferencia y todos permanecen en silencio.
  • Imagina tu empresa con un logo potente y atractivo, muda.
  • Imagina que a partir de hoy tuvieras que encargarte de redactar artículos, post para tus redes sociales o crear una imagen con una frase que enamore a tus seguidores y clientes.

Sin la escritura, sin los textos, las descripciones, las emociones y los datos no llegarían a esa persona que tanto te interesa, y el vehículo que has empleado para llegar a ÉL, soy yo.

Hoy quiero dedicar un fuerte aplauso a todos los redactores que en su día estudiaron en la universidad, han seguido formándose con los años.

¿Mi caso? Paso por el mejor momento que he vivido como redactora y publicista.

Por ello, doy gracias a cada una de las personas que confían en mí para que sus empresas y proyectos tengan VOZ.

Juana Sánchez G.
Gracias por leerme.

¿Necesitas un redactor o un copywriter estrella?

Hola,

¿Todo bien? Así lo espero.

Comienzo con la pregunta del título: ¿Necesitas un redactor o un copywriter estrella? Va por ti estimado cliente.

Este artículo quiere reconocer la labor que realizan los profesionales de la redacción, el marketing de contenido y los creativos respecto a otros que pasan más tiempo impartiendo conferencias que ejerciendo su trabajo.

¿A quién no le gusta que le aplaudan o le den una palmada en la espalda? A mí

Soy redactora, profesora online y escritora. De vez en cuando, no me queda más remedio que pasar al primer plano, sobre todo por el tema de los libros.

Pero mis clientes son lo primero cuando llevo puesto el traje de redactora, de creativa.

Historias que llegan al alma, redactores que la dejan por el camino hacia el estrellato

Acabo de ver el anuncio de Arcos en Twitter, son las 20:38 y sé que lleva siendo TT todo el día, pero era el momento adecuado. Un minuto antes, había intentado escuchar un podcast de una copywriter estrella.

TRADUCCIÓN

Copywriter ⭐⭐⭐⭐ es esa mujer u hombre que se dedica a: mantener un canal de YouTube, un blog, concede entrevistas como si hubiera inventado la escritura y la persuasión. Y lo más importante, se hace llamar: conferenciante. ¿Pero no era antes una redactora?

Vamos a la RAE:

Conferenciante:  Persona que diserta en público sobre algún punto doctrinal.

Vuelvo al anuncio, ¿lo habéis visto? #YoTambiénSoyClara cuenta la historia de cualquier español que intenta ganarse la vida con cuatro trabajos y a pesar de ello, no le llega el sueldo a fin de mes.

Una historia redonda que muestra una realidad: una mujer que vive con su madre y tiene un hijo, que va de empleo en empleo durante el día y la noche, hasta que al final… 😉

¿Por qué las buenas ideas las tienen personas que no gustan de estar en un primer plano?

Detrás de ese vídeo cargado de emoción hay una persona a la que quizás no veamos ofrecer charlas ni talleres como si fuera un vendedor de no se sabe muy bien qué. Sinceramente no sé qué agencia está detrás.

Cuando Arcos confió en esa historia, fue porque estaba perfectamente construida. Mucho más creíble ese corto, que la realidad que nos venden los políticos.

Condensar en poco tiempo una vida, con diálogos creíbles, con tacto en cada palabra y manteniendo el tono, porque es muy fácil caer en la exageración, sólo puede ser fruto del trabajo de un buen equipo y de una persona que construye historias con alma.

Para mí, esa persona al igual que otros muchos redactores y creativos que conozco merece mi respeto

Luego están los que se suben a un escenario a decir obviedades, como si  hubieran olvidado su esencia, para dejar en un segundo plano las frases, los buenos titulares, y así aparecer en cada párrafo ellos en mayúsculas y con mucha purpurina. Cuando la protagonista, la estrella… ES CLARA.

attractive-bare-shoulder-beautiful-beauty-413924
Imagen|Pexels

Los redactores necesitamos exponernos para que nuestros futuros clientes conozcan nuestro trabajo

Es una forma de mantener una tienda donde te digo: “Pasa, mira y dime si te gusta lo que ves” y así evitar caer en esas ofertas donde te piden trabajar gratis porque creen que no eres real. 

Y lo eres, aunque no tengas un canal en YouTube, ni te hagan entrevistas todos los días, o una editorial te proponga escribir un libro porque tienes K’s seguidores.

Exponerse está bien. Es una parte más de nuestro trabajo. ¿Cómo vas a saber si te gusta cómo escribo si no ves alguna prueba?

El problema (para mí) llega cuando confundes querer ser una estrella de rock o de cine, cuando tu trabajo es el de escribir historias para los demás, una profesión honrada, con prestigio pero artesanal, y poco vas a aprender sobre cómo habla la gente, si te pasas el día subido en un escenario esperando los aplausos.

Ficha técnica:

No he podido evitar buscar información sobre la Agencia que está detrás del spot.

Agencia: El Ruso de Rocky   

Dirección Creativa Ejecutiva: Ángel Torres y Lucas Paulino
Director de Arte: Miguel Novillo, Estelle Gehin
Equipo creativo: Alvaro Marugán, Ángela Pacheco, Mario Carrillo, Marta Fernández
Equipo de Cuentas: Estefanía Gimeno, Izaskun Arríen, Ana Tablado, Marta González

Anunciante: ARCOS
Contacto del cliente: Ignacio Cervantes

Productora TV: Grupo Caribe.
Director Fotografía: Manuel del Moral
Fotógrafo: Victor Bensusi
Agencia de medios: La Pequeña Fábrica

Gracias por leerme.

Juana Sánchez G.

Necesito un redactor o necesitas un REDACTOR

Si ponemos en Google: Necesito un redactor, aparecen cientos de lugares.

Hola cliente. Soy una redactora que va por libre, eso no significa que escriba en un prado verde, mientras saboreo un té.

Mi trabajo es duro, serio y le pongo mucho interés, como la mayoría de los redactores freelances.

Si nos hacemos llamar así no es por parecer más sofisticados, es lo que hay, ya sabes: la jerga.

Pero la realidad se llama Joana o Juana y escribo artículos en una habitación-despacho pintada de color azul. Me gusta mi trabajo y  mimar a mis clientes.

¿Necesitas un redactor o necesitas un redactor de calidad?

Si has llegado hasta este artículo igual has visto mis tarifas. Igual también te has pasado por trabajos anteriores. Quizás te empiezo a generar confianza. Me alegro.

Eso es lo positivo de contar con alguien con quien puedes hablar de tú a tú. Primero te abro la puerta de mi casa, echas un vistazo, te pones cómodo y miras cada rincón, sin problema.

Después, nos sentamos y me cuentas qué título tiene tu historia: tu empresa, tu proyecto, tu blog o incluso ese breve texto que deseas escribir y no te sale.

art-close-up-creative-1927504

Aquí no encontrarás una casa recargada, llena de adornos y florituras. Mi estilo es minimalista: no quiero distracciones, quizás un pequeño minion sobre mi router, pero lo demás invita a escribir, a pensar para dar lo mejor.

Piensa en mí, cuando busques un redactor, te irá bien

¿Demasiado confianza?

Igual no es tan buena, puedes llegar a pensar pero lo soy. He tardado años en poder decir este tipo de cosas.

Si depositas tu confianza en mí, voy a trabajar duro en tu proyecto.

La razón es sencilla, soy REDACTORA y no, no estoy gritando en el lenguaje de las mayúsculas, es para que quede claro que igual que yo no sería capaz de ofrecer mis servicios como electricista (me encanta poner ese símil) no me gusta que quien no sabe darte lo que necesitas, se haga llamar redactor.

Supongo que como tú, considero que el tiempo es oro y que el dinero cuesta mucho ganarlo, como para regalarlo.

Si buscas textos útiles, atractivos y generar una comunidad, cuenta conmigo.

Si buscas preguntar por cualquier detalle que todo el mundo da por hecho que debes saber pero que tú desconoces, cuenta conmigo.

Gracias por leerme y vamos a escribir.

No tengamos miedo a soñar.

Juana Sánchez G.

Redactora peculiar, anónima y agradecida

Hola a todos, este artículo es uno de los más breves pero de los más llenos de sentimiento de gratitud.

Como redactora es difícil salir adelante, pero como escritora también 🙂 ¡Alegría! En realidad, nada es sencillo en esta vida, pero cuando escribir es sinónimo de placer y de sentirte bien contigo y con lo que haces, no importa el éxito.

Y ahora te pregunto ¿qué es el éxito?

Nada más y nada menos que ser feliz con poco. ¿Y qué es poco? Parezco una prima lejana de Sócrates.

La felicidad es algo personal. Mientras que para unos tiene la forma de un coche de lujo, para otros es vender un libro, que un lector te diga que te está descubriendo y que no dejes de escribir.

¿Poco práctica mi felicidad? Seguimos con las preguntas. La felicidad no tiene que significar que tu cuenta corriente comience a crecer de manera desorbitada.

Claro que me gustaría que mis libros los compraran muchas personas, pero siendo realista soy consciente de quién soy y de dónde habito. Y en este mundo, hay más libros que granos de arena en la playa.

Redactora peculiar y agradecida hasta el infinito y más allá

Un lector me dijo que ser la escritora de las minorías era bueno. Me hizo sonreír y pensar.

No creo que ostente ese título pero sí enarbolo la bandera de los escritores anónimos. Desde el redactor que elabora textos para catálogos, cursos, páginas web o artículos jugosos, hasta ese escritor que teme autopublicar su historia por temor a las críticas.

Así que a ellos y a los lectores que poco a poco comparten el tener en sus casas Diario de una Redactora Peculiar o Agorafóbica Perdida, mil gracias y a esos personajes que parecen protagonistas de una novela, también. Sin ellos hubiera sido imposible redactar muchos de los capítulos.

GRACIAS A QUIENES HABÉIS COMPRADO ALGUNO DE MIS LIBROS.

BESO EN LA FRENTE

Por cierto, hoy 30 de septiembre conoceremos al ganador de un ejemplar en tapa blanda.

Suerte a todos

Juana Sánchez G.

Un día en la vida de un redactor freelance

Hola,

Hace tiempo que no nos leíamos. ¿Cómo va este mes de julio?. No voy a pronunciar la palabra prohibida entre los autónomos o freelances, vac… ¡No, tranquilo!

Hoy he pensando en dar un paseo por un día cualquiera de un redactor que haya de escribir para varios clientes.

He tenido el impulso de poner el título en Google, el título de este artículo y sólo me aparecía: Un día en la vida de un editor, de Jorge Herralde el fundador de Anagrama. ¿Veis? Todo está inventado.

Un redactor amanece que no es poco

He querido hacer este horrible juego de palabras, porque si eres redactor freelance, es decir no trabajas sólo para una empresa, sabrás lo que significa tener en tu mente diferentes encargos y que, por mucho que te organices, acabas escribiendo hasta tarde.

Son las 8 h. y ya has desayunado. O bien escuchando la radio o bien mirando por YouTube algún programa de corte humorístico porque te gusta afrontar el día con humor e informado.

Una ducha y ropa cómoda es tu uniforme. De hecho, hay días en los que te arreglas un poco más, para no caer en esa rutina donde parece que vayas en pijama. Lo primero de todo es abrir el correo y ver que tienes más de veinte notas de prensa.

Algunas son surrealistas.

Otras, te generan una medio sonrisa: “Le esperamos hoy a las 12:30 en la calle xxxx número xx, Madrid”, cuando tú vives en la Costa Blanca y ni volando llegarías a tiempo, además que ese cliente para el que escribes no paga una suma tan alta para poder costearte un viaje a la capital ida-vuelta por un artículo.

Un buen redactor tiene una botella de agua y apuesta por aplicaciones surrealistas

No es broma, el agua es fundamental. Y  hacer descansos. A veces te sumerges demasiado en el artículo que has decidido comenzar y te olvidas de la hora. Existen muchas técnicas y aplicaciones, como la famosa Técnica Pomodoro.

Sé que para muchos este tipo de herramientas pueden parecer un tanto absurdas pero, aunque yo no soy una millennial admito que esta sociedad me ha atrapado con sus prisas y su urgencia, a veces, un tanto desmedida por la entrega de un trabajo o la necesidad de tener una contestación.

La técnica pomodoro no es otra cosa que lo que antes era: ir a una biblioteca y oír música clásica o cualquier otro tipo de sonido que a ti te resultara blanco, es decir, no te incitara a distraerte.

El ruido blanco puede ser un vídeo donde se oiga el murmullo de gente hablando en una cafetería. Lo sé, parece de locos. Sobre todo, cuando has vivido el irte a escribir a una de verdad y te dejabas llevar por el sonido ambiente, pero no siempre podemos desplazarnos.

En cuanto al agua, hidratarse es importante, no descubro nada nuevo. Evitarás dolores de cabeza.

drops-of-water-578897_640

Me pongo a trabajar y la vida está en mi contra. ¡Quiero escribir!

Lo más fácil del mundo es quejarse. Lo más difícil buscar una solución.

Hay clientes, hay amigos, conocidos, amigas de tu madre que  piensan que siempre estás ahí en Whatsapp, por ejemplo para responder a sus gifs llenos de purpurina, o para responder cómo estás.

No son culpables de nada. Los límites los has de poner tú. ¿Estado? TRABAJANDO. Se lo crean o no, porque nadie se cree que se pueda trabajar desde casa, parece una leyenda urbana.

A veces es imposible desconectar el teléfono porque esperamos un mensaje importante. Ahí radica la cuestión: IMPORTANCIA. Si lo es, pon un sonido particular a esa persona para mirar el móvil sólo cuando esa deliciosa melodía suene, no caigas en la tentación de andar mirándolo cada dos por tres como si fuera un tic.

Ahora dale al play si estás tan agobiado porque uno de tus vecinos está de obras, el otro tiene cuatro niños con ganas de jugar y no les lleva a un parque ni por asomo, el perro del vecino nuevo ladra porque le han dejado solo y tú estás a punto de gritar porque ya son las 12:30 y sólo llevas un artículo escrito.

¿Mejor? Me alegro. Ahora dispones de 2 horas más 15 minutos. Entre tú y yo, la técnica pomodoro se vendió hace unos siete años como el mayor descubrimiento tras la llegada del hombre a la luna. En mi caso, ni tengo un reloj en forma de tomate ni paro cada cinco minutos.

Apuesto por el sentido común. Pero si a ti te funciona, genial.

En mi caso, no puedo permitirme el lujo de no abrir la puerta si me están llamando o suena el teléfono y es algo urgente a nivel familiar. Por lo que , un sonido de fondo blanco, fuerza de voluntad, cerrar las ventanas y hacerte con un buen ventilador será más que suficiente.

Y lo más importante: PENSAR QUE SI NO HACES TU TRABAJO, LE ESTÁS FALLANDO A TU CLIENTE.

La tarde ha llegado y ni me he enterado

Hacer algo de ejercicio es aconsejable, en mi caso, llevo un mes que no hago nada y me siento mal por ello. Pero normalmente tengo una serie de rutinas para practicar yoga o hacer alguna sesión de hiit (gimnasia rápida, sería la traducción) o saltar con la cuerda.

Además de que sea sano para nuestro cuerpo, también nos llenará de nueva energía para ser los redactores más sanotes del lugar. Entre el agua y la gimnasia…

Lo que no hay que temer es a hacer descansos. Risa. Tengo el vídeo puesto, el segundo y acaba de sonar un pitido, el cual indica que debo descansar cinco minutos.

¿Qué tal? ¿Cómo te va la vida? O mejor no, voy a quemar algo de incienso, a ver… de lavanda está bien.

Me levanto de la silla, me estiro, miro por la ventana y ha venido un gorrión a visitarme. Ay, miro de reojo mi libro, quiero escribir. Escribir para mí. Venga, que son cinco minutos.

Como ves, un día en la vida de un redactor no es lo que te acabo de contar, cada persona somos un mundo y tal vez esta aplicación a ti no te sirva o tengas tu propia forma de concentrarte.

Igual tampoco tienes vecinos porque vives en un chalet (ay, qué suerte tienen algunos) por lo que ahora, que son las 18:40 y he adelantado trabajo, no me voy a poner ni a hacer gimnasia ni yoga ni seguiré con el crepitar de esta falsa chimenea en pleno mes de julio, voy a escribir para el libro que os comenté: Diario de una Redactora Peculiar.

Si os apetece me decís cuál es vuestro oasis casero a la hora de escribir, o bien artículos, un libro o cualquier otra cuestión.

Gracias por leerme.

Juana Sánchez G.

5 consejos para responder a comentarios negativos en tus artículos

Hola,

Volvemos a la esencia de este blog, el diario de una redactora freelance y sus peripecias.

A ver, que levante la mano quien no ha tenido que aguantar cara a cara frases de este tipo:

“Estás más gordo/a”

“Te estás quedando calvo”

“¿Es el vestido o estás embarazada?

“En las fotos parecías más alto”

Y así, hasta el infinito y más allá.

¿Qué hacer en estos casos? Pensar que hay gente que se saltó la clase de diplomacia, no sabe lo que significa la empatía y  no son muy educados.

Cuando las críticas llegan hasta uno de tus artículos

Hay que aclarar cuando un comentario está bien argumentado y nos puede servir para mejorar. ¡No somos perfectos! Y las críticas son siempre bien recibidas, pero ojo, hay quien tiene un don para la argumentación con una exquisita delicadeza y hay quien no te dice que te dediques a vender llaveros porque se muerde la lengua.

No sé si es una percepción personal, pero creo que en España no se nos da muy bien eso de argumentar una crítica constructiva.

Se nos da bien enumerar una suerte de defectos que nosotros consideramos horrorosos, y nos importa bien poco si esa persona lo ha hecho bien 100 veces en sus textos, a nosotros nos molesta ése, y vamos a por él, perdón: vamos a dejar un comentario y al terminar, nos aplaudimos.

giphy (2)
Satisfacción tras dejar un comentario

Consejo 1: No es nada personal

Si cada vez que a alguna persona, con tiempo libre, que se haya levantado con mal pie, o sencillamente no le guste o comparta lo que has escrito te va a afectar, vamos mal. Y lo digo con conocimiento de causa.

A mí ya no me afecta nada. Eso no significa que no respete a mis lectores, eso se aprende en primero de redacción, porque sin lectores no somos nada.

Pero, también somos personitas las que tecleamos, y perdemos a un ser querido, otro tal vez esté enfermo y ante un comentario que quizás pasaríamos por alto o leeríamos con calma y le daríamos una respuesta neutral, pequemos y nos salga la vena dramática. No te preocupes. Eres un redactor con corazón.

Consejo 2: Responde siempre

Al fin y al cabo es un lector, alguien que se molesta en leer lo que tú o tus compañeros publicáis. Se merece tu respeto. No estoy muy de acuerdo con eso de que el cliente siempre tiene la razón.

¿Recuerdas el inicio del post de hoy? Pues eso. Pero tú eres hijo, nieto y bisnieto de diplomáticos y con una exquisita educación y tacto, aunque hayas dormido tres horas, hayas pasado dos noches en un hospital y te duelan hasta las pestañas, serás cortés y responderás.

Consejo 3: Los comentarios que no te gustan, no se borran

Aunque vivamos en la era de bloquear, borrar y eliminar a las personas de nuestras redes sociales, creyendo que así de una forma mágica se esfuman de la faz de la Tierra, no es así obviamente.

Borrar el comentario le pondrá más furioso. Y si creía tener razón en una escala del 1 al 10, ahora se sentirá ofendido, malhumorado y si tiene tiempo: tratará de hacerte quedar mal a ti o a tu empresa o medio para el que trabajes.

La vida es corta. Fugaz. Seguro que te has enfrentado a situaciones más duras que a un comentario de  una persona que no está de acuerdo contigo.

¿Qué hago? Lo dejas ahí para que veas que respetas su opinión aunque no la compartas y punto.

Consejo 4: Mantén la autoestima en su sitio

También está mal visto, lo sé. Pero llevo muchos años escribiendo y recuerdo la primera vez que recibí un comentario negativo (todo no iban a ser flores) y resultó ser de alguien que antes trabajaba allí y le sentó muy mal que ocupara su lugar.

No hay mayor satisfacción para alguien que deja un comentario para atacar que sentir que ha hecho daño.

Lo negará, dirá que no es personal, todo lo que desee, pero volvemos a lo de antes, no es éste un lugar donde la argumentación sana brille por su presencia.

Consejo 5: La vida no es justa y cuidado con las personas susceptibles

La expresión “La vida no es justa” es una frase que pone muy nerviosas a algunas personas. Creen que como respuesta a su comentario es una ofensa y no lo es.

Se lo toman como algo personal, cuando no deja de ser una descriptiva forma de decir: “No puedo y no puedes gustarle a todo el mundo”.

El mundo cambia, la gente cambia, todo va muy rápido, pero en esencia seguimos siendo : susceptibles, empáticos, creativos, pasivos, trabajadores, vagos, alegres, tristes, optimistas y pesimistas.

¿Crees que le puedes gustar a todo ese tipo de perfiles? ¡Es imposible! Y nada sano.

De hecho, se aprende más de ese hombre o de esa mujer que no comparte tus ideas, así que aprovecha la ocasión y siempre desde la calma, si te lo puedes permitir, toma aire y relee su reflexión de cuatro hojas, quizás saques algo en claro.

Muchas gracias por leerme

Joana  Sánchez G.

Ventajas y desventajas de ser un redactor freelance

1366_2000

 

Hola amigos,

Hoy voy a hablar sobre la desventajas de ser un redactor freelance. Lo sé, en el título también pone ventajas pero últimamente, por mi experiencia personal sólo encuentro lo contrario.

 

Escribir es duro, pero ahora freelance es cuando vas demostrarlo, con sudor

 

La mítica serie Fama, que veía cuando era una tierna niña, contaba con una profesora de baile que siempre repetía:

 

La fama cuesta, y aquí es donde vais a empezar a pagar, con sudor

 

Si te decantas por escribir por tu cuenta, te aseguro que vas a sudar. Sobre todo, si no tienes muchos clientes, como bien asegura Roger García, el creador de El Blog del Redactor Freelance,  donde confiesa que ha de realizar 60 contenidos al mes para ganarse la vida.

Y basándome en mi experiencia la principal desventaja que encuentro es la del tiempo. Para escribir un artículo hay que apostar cada vez más por la extensión, cuanto más largo sea el post, mejor. Y eso se traduce en más palabras, en más dedicación.

¿Pero para quién es mejor? Para Google, para el cliente, para el propio contenido, para el posicionamiento.

 

¿Calidad o cantidad? El lector y el cliente siempre valorará la calidad

 

Estoy de acuerdo con Roger, porque también lo he vivido: escribir todos los días en un blog puede empujarte a sufrir un ataque de nervios. Siempre y cuando no lo hagas por placer, como por ejemplo: escribir sobre la natación sincronizada.

En mi caso, opino que publicar un artículo semanal es suficiente, eso sí, no lo olvides, si eres redactor freelance multiplica artículos largos (1000 palabras es lo que le gusta a Google) por los clientes que tengas.

¿Está bien pagado escribir contenido? No. Exceptuando algunos casos donde sí se reconoce al profesional que está detrás de un texto que ha tenido en cuenta:

  • La estructura.
  • El SEO.
  • La creatividad.
  • La documentación.

Pero en general, no. Y es ahí donde esta redactora freelance grita a los cuatro vientos que desea escribir para un cliente, sobre todo si se llama empresa y apellida contrato.

Chicos, emprender es el invento del siglo. Algo que nació por parte de los que no sabían cómo arreglar la crisis económica.

Emprender debería ser voluntario, porque si no es así, si lo haces llevado por la necesidad, es cuando tu estilo al escribir será similar al de otros que pululan por la red.

Y es cuando aparecen los textos sin alma, con falta de originalidad.

Si ya me vas conociendo sabrás que no soy muy partidaria de alentar a los que estéis pensando en escribir por vuestra cuenta que echéis a volar en un sector tan duro como el de la creación de contenidos.

 

Soy redactora no un personaje de Marvel

 

Me gustaría hablar ahora con el cliente, ese ser que piensa que tú te sientas frente al ordenador y las palabras brotan de tus manos simplemente con posarlas sobre el teclado.

No. Un redactor, borra, edita y busca información. Lee en voz alta lo escrito, repasa, comprueba que no hay ningún error, que tiene sentido,  resulta atractivo y sencillo de leer.

Y en ocasiones, cuando cree que está listo, descubre una errata y hay que volver a meter al horno el artículo.

A todo ese proceso se le llama, trabajo.

Y el trabajo se paga.

¿Por qué existen tan pocos redactores en plantilla en agencias o en cualquier lugar donde se necesiten generar textos?

Porque creen que somos como Batman, que vivimos en una cueva porque nos gusta, y disfrutamos siendo colaboradores, ése o ésa que se pasa por la oficina de vez en cuando.

Las ventajas de ser un redactor freelance, es decir, trabajar por tu cuenta estriba en tener muchos clientes, buenos clientes, clientes que sepan que detrás de un texto hay horas invertidas. En resumen, poder vivir de ello.

Si todas esas cuestiones se dan, podrás vivir de redactar para otros, darte de alta como autónomo y no morir en el intento.

Lo siento, pero ya sabes que soy una soñadora que se volvió realista y abandonó el universo  cuqui para pisar tierra firme.

Escribir es un oficio duro. Que veamos que el vecino del quinto publicó un libro no significa que sepa escribir.

Ahí radica el gran problema, hoy día parece que todo es sencillo. Y eso lleva a que no valoren tu trabajo.

¿Se te ocurre alguna ventaja para escribir por tu cuenta como oficio? ¿Hay algún optimista en la sala?

 

Joana Sánchez G.

#quieroseredactor X

jerrylewis
Jerry Lewis y la máquina de escribir de Leroy Anderson

Hola, hemos llegado a la última semana de esta serie de consejos y anécdotas relacionadas con la redacción.

Os quiero dar las gracias por vuestros “me gusta”, los comentarios y por compartir las experiencias de esta humilde artesana de la escritura.

La manera que he encontrado de agradecer vuestra generosidad, es regalaros este taller de creatividad y pensamiento lateral que en su momento, a mí me ayudó mucho.

Espero daros en breve otra buena nueva, relacionada con la escritura y el mundo del podcast.

Ojo, esto no se acaba como dicen Delafé.

 

Si de veras quieres formar parte de esta comunidad donde no habrá presidente de la escalera molón, pero sí redactora con bolígrafo y teclado: suscríbete.

¡Hasta la próxima!

Joana Sánchez G.

#quieroseredactor VIII

jerrylewis
Jerry Lewis y la máquina de escribir de Leroy Anderson

 

Hola, hoy quiero empezar dando las gracias a las personas que me han comentado que leen cada entrega.

Y como alcalde vuestro que soy… no, eso no iba aquí. Como sierva vuestra que soy en este mundo de los artículos, correcciones y demás os contaré el motivo de mi nueva desaparición: he estado escribiendo.

Vamos al grano.

 

¿Es una leyenda urbana que un cliente te contrate al leer tu blog?

 

Ya sabéis que eso de tener un blog es importante, pero ojo, un blog es como un rinconcito de vuestra casa. De hecho, es el lugar favorito de tu hogar. No importa si los muebles son antiguos o ese sofá debería cambiarse por otro con mejor aspecto.

  • Está limpio (es fácil de leer).
  • Ordenado (el lector encuentra todo a la primera) Ni la Marie Kiondo te gana.
  • Acogedor (cuando un visitante llega, siente deseos de quedarse)
  • Sencillo (el lector que no conozca este mundillo, no se perderá en tecnicismos)

Porque no hay nada peor que confundir profesionalidad con palabras que no vienen al caso. De hecho, hace unos días escribí sobre el uso del término CEO que emplean alegremente muchas personas sin saber lo que significa realmente. ¿Por qué hacer difícil lo fácil?

oseillo
Esta imagen me pareció apropiada para el artículo: “Yo no soy tu CEO, soy tu jefe de toda la vida”

El mejor SEO es tu profesionalidad y mostrar tu trabajo, tu forma de escribir

 

Ya puedes encargar tu blog al mejor diseñador de páginas web, que como no tengas nada que aportar, sólo poseerás una casita bonita que todo el mundo se para a mirar, pero si echan un vistazo por la ventana la encontrarán vacía y sin ángel.

El ángel es escribir, llenar de historias, consejos, ayuda para otros redactores o clientes que busquen tus servicios

Y aquí es donde entra la anécdota de hoy. Hace años me escribieron para colaborar en la revista Ling, cuando este blog no existía. Abrí uno sencillo, humilde pero lleno de contenido, mis pocos muebles estaban colocados de manera acogedora.

Les gustó, y decidieron que sería su corresponsal en Alicante. De ahí que mi correo lleve “lecool” añadido, porque formé parte de ese equipo, donde cada redactor era de un punto del planeta, y yo me convertí en uno de ellos gracias a mostrar mis textos, mi estilo (mejor o peor) a través de un blog cálido.

Jamás desesperes si deseas hacerte un hueco en este mundillo de la redacción

Al igual que los deportistas de élite, sólo los vemos cuando ganan una medalla y nadie va con su cámara a filmar su día a día porque entrenar no vende ni resulta atractivo.

Tu obligación como redactor es escribir a diario, para que esos dedos ágiles tecleen ideas en forma de artículos, breves textos…, y un día puedas vivir de lo que te gusta, esa será tu particular medalla.

Por último te diré que vivir de la redacción no es fácil. Y quien diga lo contrario, miente. Ya sabes, esto es un diario real, la vida misma y en este mundo donde nos movemos tú y yo, nadie regala nada, por lo que ponte a escribir pero ya.

 

Gracias por leerme.

 

Joana Sánchez G.

 

#quieroseredactor VI

 

jerrylewis
Jerry Lewis y la máquina de escribir de Leroy Anderson

 

Hola, recuperamos las viejas costumbres y hoy miércoles estoy aquí dándole a la tecla. Tengo que compartir contigo un problema que surge cuando eres una persona dispersa y abres un blog.

En mi caso, soy redactora así que este blog sólo debería hablar de cómo escribir bien, de herramientas para agilizar tu trabajo como redactor, ventajas y desventajas de ser un redactor freelance, diccionarios que pueden ser de utilidad, tarifas, cómo hacerte con un número de clientes importante…

Pero como soy una apasionada de la comunicación en todas sus vertientes y he hecho otras cosas además de escribir (locutar, aprender habilidades comunicativas para hablar bien en público, soy formadora…) resulta que cuando consulto mis estadísticas, me encuentro que uno de los artículos más leídos es Yo te acoso, Jazztel.

No me puedes negar que el título es original

Pero, si mi fin es que agencias de publicidad y medios de comunicación se fijen en mí, ¿cómo lo voy a lograr si leen un artículo dedicado a cómo he sido acosada días, tardes y noches por esa compañía?

 

Si abres un blog procura ser monotemático

 

Llevo desde los ocho años escribiendo y de manera profesional más de diez, pero habré tenido cuatro blogs. Lo dicho, me disperso. Soy una persona creativa que ama diferentes campos, soy como uno de los concursantes de Boom, Los Lobos

Pero si pretendes hacerte un nombre dentro de la redacción de contenidos, déjate de ser original o ‘graciosa’ escribiéndoles un artículo porque a no ser que el responsable de marketing de la compañía crea que tengo algún talento que a él le interese, creo que sólo estoy recibiendo visitas de clientes igual de enfadados que yo en su momento.

 

Procura no abandonar tu blog pero tampoco creas que eres David Ogilvy

 

Desde la humildad y después de mucho trabajo interno, creo que soy una redactora bastante buena, por supuesto no soy la mejor ni me hacen entrevistas en programas que todo el mundo ve, ni soy TT en Twitter por mis ocurrencias.

Pero, seamos sinceros, todos sabemos hacer algo bien, y creo que aunque me queda mucho por aprender ‘esto’ no lo hago muy mal.

Hay más blogs de redactores  que replicantes en Blade Runner

Por esta razón, desde la humildad te cuento mi experiencia: a mí no parece buena idea escribir todos los días y a todas horas en este blog. ¿Para qué? ¿Para aparecer en primer lugar en las búsquedas de Google? Sé lo que es el SEO y las palabras clave, pero también sé que sabes que huele a clon en el universo de internet.

Escribe en tu blog sobre lo que sabes hacer pero no aburras ni agobies

 

Son años los que llevo por este universo y la experiencia no es más que llevar más años que otro observando. Y observo blogs que son una copia de otra copia. Veamos, si yo soy una empresa y busco contenido que se diferencie del resto y venda ¿voy a contratar a un redactor que utiliza las mismas técnicas que el gurú de turno?

¿Un redactor que comparte entrevistas que le ha hecho otro experto, al que ha pagado para que le enseñe cuál es su sistema y que su blog de redactora o de vendedora de cupcakes, triunfe?

 

Amigos redactores, lectores:

Sois únicos y como tal, podéis aprender técnicas de marketing, de SEO, pero vuestra personalidad no puede ser la misma que la de otros bloggers. No está bien cometer el error de escribir un artículo gracioso, como hice yo, pero tampoco perder vuestra esencia con tal de pagar al gurú-sabiondo de turno.

Hasta el miércoles.

 

Joana Sánchez G.