Necesito un redactor o necesitas un REDACTOR

Si ponemos en Google: Necesito un redactor, aparecen cientos de lugares.

Hola cliente. Soy una redactora que va por libre, eso no significa que escriba en un prado verde, mientras saboreo un té.

Mi trabajo es duro, serio y le pongo mucho interés, como la mayoría de los redactores freelances.

Si nos hacemos llamar así no es por parecer más sofisticados, es lo que hay, ya sabes: la jerga.

Pero la realidad se llama Joana o Juana y escribo artículos en una habitación-despacho pintada de color azul. Me gusta mi trabajo y  mimar a mis clientes.

¿Necesitas un redactor o necesitas un redactor de calidad?

Si has llegado hasta este artículo igual has visto mis tarifas. Igual también te has pasado por trabajos anteriores. Quizás te empiezo a generar confianza. Me alegro.

Eso es lo positivo de contar con alguien con quien puedes hablar de tú a tú. Primero te abro la puerta de mi casa, echas un vistazo, te pones cómodo y miras cada rincón, sin problema.

Después, nos sentamos y me cuentas qué título tiene tu historia: tu empresa, tu proyecto, tu blog o incluso ese breve texto que deseas escribir y no te sale.

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Aquí no encontrarás una casa recargada, llena de adornos y florituras. Mi estilo es minimalista: no quiero distracciones, quizás un pequeño minion sobre mi router, pero lo demás invita a escribir, a pensar para dar lo mejor.

Piensa en mí, cuando busques un redactor, te irá bien

¿Demasiado confianza?

Igual no es tan buena, puedes llegar a pensar pero lo soy. He tardado años en poder decir este tipo de cosas.

Si depositas tu confianza en mí, voy a trabajar duro en tu proyecto.

La razón es sencilla, soy REDACTORA y no, no estoy gritando en el lenguaje de las mayúsculas, es para que quede claro que igual que yo no sería capaz de ofrecer mis servicios como electricista (me encanta poner ese símil) no me gusta que quien no sabe darte lo que necesitas, se haga llamar redactor.

Supongo que como tú, considero que el tiempo es oro y que el dinero cuesta mucho ganarlo, como para regalarlo.

Si buscas textos útiles, atractivos y generar una comunidad, cuenta conmigo.

Si buscas preguntar por cualquier detalle que todo el mundo da por hecho que debes saber pero que tú desconoces, cuenta conmigo.

Gracias por leerme y vamos a escribir.

No tengamos miedo a soñar.

Juana Sánchez G.

El misterio de los artículos sin un ❤️ corazón👍🏽un like y 0 comentarios

¿Cómo es posible que este artículo tan bueno tenga cero comentarios?

Me pasa con frecuencia. Necesito información, la encuentro y compruebo que nadie da las gracias al autor del artículo. No es ninguna desgracia si quien lo redactó lo hizo por amor al arte o fue un hecho puntual.

El problema viene cuando te dedicas a escribir y tus artículos no tienen repercusión alguna.

Somos muchos en este barco llamado internet y no es tarea fácil hacerse un hueco. Aprovecho la ocasión para dar las GRACIAS a quienes dejáis un me gusta y además os leéis el texto 🙂

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Los corazones de los lectores hay que ganarlos a base de buen contenido

No voy a descubrir nada nuevo, pero sí voy a recordar algunas cuestiones que pueden servir para clientes o personas que no comprenden cómo sus artículos  pasan sin pena ni gloria cuando han trabajado en ellos.

No existe una fórmula magistral y la tengo yo, pero sí poseo mi propio método tras haberme caído unas cuantas veces, ya sabéis que yo de gurú nada de nada.

Además de:

  • Un buen contenido.
  • Resolver una necesidad.

Hay que dedicar tiempo a escribir.

Si deseas que te lean, y además que alguien invierta unos segundos de su vida en dejarte un comentario, ofrece algo escrito no sólo con el corazón, también con profesionalidad.

Si bien me gusta saber algo más sobre el que escribe, la realidad es que puedo vivir sin conocer qué desayuna, come o cena. Si es un experto en Literatura, aspiro a que me ayude con sus conocimientos, no con su dieta.

En ese error caen o caemos al principio, en el de contar asuntos personales, que tienen su encanto pero que hay que dosificar.

Fíjate en los grandes redactores, no temas no saber de todo

¿Cómo se hace un gran deportista? Con actitud positiva, sí. ¿Entrenando? ¡Sí! Y con eso vuelvo al tiempo. Si no dedicas horas de tu día a escribir no podrás entrenar la escritura, y se entrena, vaya que si se entrena.

Si nunca has tenido la necesidad de levantarte de la silla, estirar bien la espalda y dar vueltas por tu casa o donde escribas para despejar la cabeza, no estás ‘entrenando’ lo suficiente.

Y sobre todo, si te cierras como una ostra y no sigues el trabajo de otros redactores que llevan más tiempo que tú en el oficio , poco o nada vas a crecer y seguirás ofreciendo lo mismo a tus clientes.

Soy bueno escribiendo, ¿por qué nadie le da al ‘me gusta’ o me regala un corazón?

  • Quizás no eres tan bueno. Qué mal me siento al escribir estas palabras pero son ciertas. Hay personas a las que se les adjudica el papel de redactor en una empresa.  Saben unas cuantas normas básicas para estructurar un texto, pero su trabajo se parece al de un millón que pululan por la red.
  • Escribes para ti o para el lector. Hace unos días una editora lanzó esa pregunta  vía Twitter y respondí: Escribo para mí con la esperanza de que haya mucha gente que le guste lo que hago. Ahí contestó mi alter ego. Un redactor de contenidos tiene que escribir para el lector.
  • El objetivo del blog o de la página web no se entiende. Veo una foto del equipo donde llevan nariz de payaso por no sé qué fiesta, leo un post con información sobre el sector al que se dedican junto a una foto de un banco de imágenes que todos hemos visto: este chico con barba pelirroja.
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Aquí está nuestro amigo, creo que no era consciente de que iba a encabezar miles de artículos. A veces, ni agradecen al autor, servidora sí: Rawpixel, mil gracias.

Sé original sin llegar a ser histriónico… ¡Sé como te pida tu cliente y algo más!

Las tentaciones son diversas. Los memes. Los gifs. Los emoticonos. Las imágenes impactantes. Listados curiosos. Enlaces y más enlaces para generar más tráfico. Elegir palabras clave y abusar de ellas, sembrando el texto como si fuera un campo fértil.

Antes de escribir hay que preguntarse:

  • ¿Quién es mi cliente?
  • ¿Qué busca?
  • ¿Cuál es su público?
  • ¿Cómo se relacionan verbalmente sus seguidores?
  • ¿Conozco su jerga?
  • ¿Detestan los memes o se los tomarán con humor?
  • ¿Tengo confianza con este cliente para plantear otra estrategia?

Obviamente, en un blog dedicado a la administración no vamos a emplear un tono desenfadado. ¿He dicho yo eso? Pues me retracto. Nos debemos al cliente, pero hay muchos profesionales que apuestan por un tono diferente al de su competencia y eso no quiere decir que el contenido no sea útil y serio.

Manuel Amate, el cliente con el que soñamos todos

No sé si conocéis a Manuel Amate de Domo Electra. En mi caso (momento personal) fue gracias al que entonces era mi pareja.

Le conocí en sus inicios y escribí un artículo sobre su caso: un electricista que acaba dando charlas en las universidades y que en 2019 tiene más suscriptores en YouTube que muchos expertos en marketing.

¿La razón? Supo encontrar un tono cercano y ofrecer un contenido didáctico a la par que divertido en una profesión que podría pasar desapercibida, ¿verdad?

Un Técnico Superior en Instalaciones Electrotécnicas, una persona que decide emprender y gracias a un amigo se introduce en el mundo digital donde traslada su forma de comunicar y hablar con los proveedores a las redes sociales.

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Manuel Amate, fundador de Domo Electra, excelente profesional y comunicador

Un hombre que dio vía libre a emplear la creatividad, pero que tiene una estrategia bien definida y que no ha abandonado a lo largo de los años.

Si analizamos su trayectoria desde 2011, su cercanía sigue intacta, sus textos son resolutivos y sus vídeos prácticos con algunas pinceladas de humor. Ha logrado crear una COMUNIDAD y desde luego atesora muchos corazones y likes.

A modo de conclusión diría que para que tus artículos no pasen sin pena ni gloria, aquí tienes mi particular receta:

1 pizca de creatividad.

2 puñados de paciencia.

3 sorbitos de profesionalidad mezclado con trabajo duro.

4 kg de comunicación con tu cliente.

Aderezado todo con mucha pasión y respeto por lo que haces.

Gracias por leerme y por ese me gusta 🙂

Juana Sánchez G.

Cuánto cobrar como redactor freelance honesto

Hola,

¿Cómo va el verano? En mi caso sin vacaciones, pero contenta. Creo que septiembre será un buen mes.

Este artículo nació tras leer uno de lo más interesante en El Blog del Redactor Freelance.

A la vez, he querido compartir con vosotros ese momento lleno de temores o inseguridades, que aparecen en el momento de cobrar por primera vez a nuestros clientes.

¿Cobro poco o mucho por redactar textos?

En los inicios tendemos a pensar que cualquier sueldo está bien. Lo que sea con tal de tener unos ingresos. E incluso en estos momentos, si pasas por una época delicada a nivel económico estás dispuesto a aceptar cualquier cantidad aunque sea injusta.

Salió la palabra mágica: injusticia.

La injusticia va de la mano de esos clientes que confunden escribir con: “tienes un don, lo tuyo no es trabajo”

Y te piden que les mires un texto. Te mandan un mensaje demandando unas líneas para un manuscrito porque a ellos no se les ocurre nada.

De hecho, ni se les ha ocurrido pensar que comes, tienes una vida o que a lo mejor estás en mitad de un acontecimiento importante. Y escribir se paga.

Sí, sí, ¿pero cuánto cobro yo como redactor freelance?

El precio justo. Y el precio justo viene de la mano de si quieres ganarte la vida escribiendo. De si eres un profesional.

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Elige tarifas que te ayuden a pagar tus gastos

Gastos

  • Conexión a internet: 50 euros
  • Asesoría: 40 euros
  • Cuota de autónomos: 269 euros
  • Hosting, mantenimiento de tu página web: 14 euros
  • Sueldo ficticio: 1000 euros

Esta fórmula la vi en un artículo de María Usero que redactó para El Blog del Redactor Freelance.

Y sí, añadió 1000 euros del sueldo como gastos. También me sorprendí pero tenía toda la razón. Se trataba de poner un objetivo porque ese dinero no iba a cubrir ni por asomo la cantidad de gastos que tiene un redactor.

Este blog está alojado en un hosting, también pago por un dominio y no se olvidan de pasarme la factura 🙂

Luego están los gastos imprevistos. En mi caso, he tenido que cambiar varias veces de proveedor de internet para acabar con un router 4G con el que estoy muy contenta. Mi portátil se estropeó, gastos.

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Eso de que los freelances no descansamos, tiene que terminar

Todo no va a ser trabajar y te mereces unas pequeñas vacaciones.

Vacaciones y gastos van de la mano.

Y los gastos fijos que tienes no se evaporan en julio o agosto

Por lo que tu objetivo en cuanto a tarifas o precios ha de ser algo más ambicioso y realista.

Hay que pensar en esos días en los que puedes enfermar o por contar algo personal, en los que has de acompañar a un familiar al hospital a menudo.

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Escribir requiere tiempo, dedicación así que calcula tu precio por hora o palabra

Este apartado es complicado puesto que un artículo de 500 palabras puede costar perfectamente, 30 euros si está redactado teniendo en cuenta el posicionamiento, la estructura, el estilo, la documentación si es necesaria y la ortotipografía si te han entregado un texto.

Sé que algunos se estarán llevando las manos a la cabeza. 30 euros. En muchas plataformas te escriben textos por una miseria. Es cierto, y así suelen ser después ese tipo de textos, una pena.

¿Va estar motivada una persona a la que le pagan por escribir 1000 palabras, 10 euros? No, así que por tiempo, por lógica y por sensatez, yo no encargaría un texto a un precio tan bajo.

Los resultados serán obvios: nadie te leerá. Y una web o un artículo lleno de faltas de ortografía tiene mala prensa.

Cobrar por horas me parece un error. Porque en la vida de un freelance si trabajas con varios proyectos, tienes que dedicar tiempo a abrir correos, a realizar gestiones y esa hora al final se convierte en dos o tres.

Encontrar a los clientes adecuados, el último paso

A mí también me sucedió. Pensé que lo que me pagaran estaba bien. Pero cuando comencé a ser valorada por otros clientes, entonces comprendí que esto es un trabajo, no se trata de amistad, ¿verdad que el electricista no te cobra menos por decirle que es un crack?

Para que tu tarifa sea competitiva y realista, debes dirigirte a un público que busca pagar calidad y no cantidad.

Cuando un cliente te da las gracias porque has escrito un artículo en su nombre y se siente identificado, lo agradeces porque ha comprendido que detrás hay mucho trabajo. Si fuera fácil, lo haría mi amigo electricista (me va a odiar)

Yo no sé arreglar un enchufe, él no sabe cómo escribir un texto personalizado, así son las cosas.

Para que tus precios no parezcan desorbitados, primero piensa en tu perfil:

-Qué puedes ofrecer a tu cliente.

-Qué experiencia tienes.

-Eres capaz de ayudarle con una auditoría de su web.

-Puedes darle consejos prácticos y válidos sobre su imagen de marca.

Eso es un valor añadido que no todos los redactores pueden ofrecer a sus clientes

Sé el mejor redactor honesto

Esa es la mejor campaña de marketing que pueda existir. Por eso llevo unos días trabajando con una cliente que desde el minuto uno me lo ha puesto fácil y lo que más valoro: respeta mi trabajo y pide consejo.

Dicen que el que siembra, recoge.

Si estás comenzando y lo tuyo es vocacional, poco a poco te harás con un grupo de personas que confiarán en tu trabajo siempre que seas serio, un buen profesional y una buena persona.

Gracias por leerme.

Juana Sánchez G.

Imágenes|Pexels

#quieroseredactor III

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Jerry Lewis y la máquina de escribir de Leroy Anderson

Hola, qué rápido transcurren las semanas. Parece que fue ayer cuando compartí contigo la importancia del orden y el descanso. Ok. Hoy es martes pero no creo que mañana pueda escribir y soy redactora de palabras.

Sí, mis chistes malos y yo.

Si hay algo que me gusta es contar algún hecho que me haya sucedido en el día o en el mes. Las mejores historias suceden cuando menos te lo esperas y en los lugares más insospechados. La historia de hoy tiene unos orígenes remotos pero, ha llegado a su clímax  el 29 de enero de 2019 en Linkedin.

 

Un redactor también tiene sus ídolos y los menciona

 

En mi caso no comparto otros blogs porque sea buena persona o porque pretenda que me pidan colaborar. Es una técnica que conozco como tú que me estás leyendo, pero pocas o ninguna vez la he utilizado.

Si te lo comento es porque hoy, en Linkedin esa red profesional que no es para ligar, había un artículo de un redactor Roger García, al que sigo desde hace años: El blog del redactor freelance   

¿El título?

Redactores en el mundo: cómo trabajar de redactor freelance en Estados Unidos

A mí me ha parecido interesante y he dejado un comentario. Sobre todo, porque el autor del texto, Diego Murcia , redactor, traductor y un luchador (añado) retrata un ambiente y unas condiciones similares a las de España.

Para empezar, por lo visto el redactor es una figura, como sucede en otros oficios, donde parece que cualquiera puede meter el pie y hasta la mano, sobre todo para teclear por una miseria.

Y escribir por poco dinero es regalar tu trabajo, y el que trabaja merece un sueldo digno

 

¿Guerra de precios o vamos a ofrecer artículos de calidad?

 

He extraído buenas ideas entre los comentarios. Había estudiantes y veteranos de la libreta y la tecla.

Te confieso que ha sido como una terapia para todos, porque el oficio de escribir no deja de tener su punto solitario y durante unas horas, hemos formado una pequeña comunidad que reivindicaba aspectos que beneficiaban al cliente y al redactor profesional:

  • Si pagas por un buen vino, ¿por qué no pagar también por un buen texto que te ayude a vender?

 

  • Si crees que un texto de más de 600 palabras merece 1 euro… di que buscas a alguien que trabaje gratis para ti porque eres muy especial, levitas o algo similar.

 

  • Si respetas tu empresa, tienes claro que las palabras, los textos de calidad requieren de investigación, documentación, palabras clave y tiempo, llama a un redactor y escucha su presupuesto sin llevarte las manos a la cabeza.

 

 

Estimado cliente: Quiero escribir para ti como si lo hiciera para mí

 

Con este juego de palabras, intento aclarar que los redactores amamos a nuestros clientes.

De hecho, a mí me gustaría dedicarme al 100% a trabajar para uno, porque aunque mi implicación sea máxima, mi cerebro hay momentos en los que no sabe si está en modo doctor, experta en Recursos Humanos o en profesora online.

El esfuerzo que un redactor realiza ante el texto de un nuevo cliente es enorme porque es un reto

Para empezar, investiga sobre el tema que le piden, después observa y lee lo que hay escrito sobre ese campo en la red, después construye el texto de manera que resulte atractivo y eficaz: atraiga al lector, lo persuada o le invite a suscribirse, por poner un ejemplo.

En definitiva, si queremos ser respetados habrá que comenzar por respetarnos nosotros y no aceptar jamás tarifas que sean un insulto.

Al igual que hay redactores profesionales, hay clientes exigentes que no buscan pagar lo mínimo, prefieren calidad y eficacia a rapidez y un texto en el que nadie se detenga.

 

Y copio con todo descaro y cariño, el último comentario del artículo anterior, precisamente escrito por Diego Murcia:

 

A mí, lo que me da esperanzas es esta tendencia: https://bitextuales.com/encuesta-blogueros/. Los textos especializados, tarde o temprano, terminarán dándonos la razón a quienes vendemos calidad por encima de cantidad sin valor agregado. Al menos eso es lo que espero de corazón.

 

Suscribo sus palabras.

 

Hasta el próximo miércoles.

 

Joana Sánchez G.