Las ventajas de una buena comunicación entre el redactor y el cliente

Vamos al grano, hoy nuestro protagonista es el cliente y no el redactor. Pero, ante todo, la buena comunicación que debe surgir entre ambos.

Consejos que te ahorrarán tiempo y costes

  • ¿Tienes clara tu idea o tu proyecto? El redactor se encargará de que los textos o el proyecto que tienes en mente, se convierta en palabras que llamen la atención de tus futuros clientes. Pero, ojo, es redactor, no adivino. Imagina que vas a una panadería y cierran porque tú aún no te has decidido por el pastel que deseas comprar.

Tu idea o proyecto es ese pastel que te encanta y sabes describir en una frase lo que significa para ti

  • Trata de escribir un plan para tu blog que explique todo que quieres tener y todo lo que el redactor necesita saber. Dile si quieres que consulte fuentes específicas, prepara una lista de temas y guíalo en la dirección que te has planteado tomar.
  • Dale alas al redactor si tienes dudas. Tal vez, tengas en mente un nombre ideal para tu negocio o para un titular. Pero, una vez que lo compartes y alguien ajeno a ti lo dice en voz alta, suena extraño, poco comercial o surrealista.

Dejarse aconsejar es también un ahorro de tiempo. Piensa que el redactor tiene experiencia en redactar textos y que un buen titular es la antesala de una lectura.

  • Ten claro lo que NO QUIERES que aparezca en tu blog o página web. Imaginemos que tu empresa está enfocada a la belleza. Pero tus productos son ecológicos. Dejar claro al redactor que no quieres un artículo o información relacionada con cosméticos o personas que no consumen este tipo de productos, es importante.
  • ¿De veras ese cambio es producto de una necesidad o de un capricho? Ahora me pongo seria. El redactor te ha enviado un borrador. Te gusta. Pero, resulta que como te ha invitado a que modifiques o corrijas, coges el rotulador rojo y empiezas a tachar y cambiar sin saber muy bien el motivo. Piensa que tiene más clientes y aunque te respeta, dispone de 24 horas al día como tú.

A más cambios, mayor será el precio a pagar. Si cambias un párrafo o eliminas todo un texto, piensa si lo haces por el bien de tu negocio o porque sí

  • Escribe, llama y habla todas las veces que sea necesario con el redactor. Hablar no perjudica a nadie. Al revés. Hablando se entiende la gente. Y si no es así, pues habrá que dialogar más. Pregunta al redactor si le ha quedado clara tu idea. Si tiene la suficiente información como para pensar que forma parte de la empresa y ha interiorizado bien vuestros valores.

Eso sí, no llames a las 23 h o un domingo por la tarde, a no ser que el mundo se esté acabando, hay que respetar los horarios del trabajador

  • Apostar por un redactor profesional, con una trayectoria de años, es una garantía. Existen múltiples plataformas que te regalan los textos, pero piensa que no se van a implicar ni la mitad de lo que lo hará un redactor profesional e independiente.

Espero que estas ideas, te sirvan y a la hora de encargar tu proyecto te resulte más sencillo y ahorres tiempo y dinero.

Gracias por leerme,

Juana Sánchez G.

Aumentar tus ingresos como redactor, Javier Pastor tiene la respuesta

Estamos en plenas navidades. Y miras tu cuenta en el banco y ves que no te llega ni para hacer un regalo simbólico a tus familiares. Cobras poco, mal y has de esperar a que te paguen.

Como mucho estás cobrando 20, 30 euros y aunque sabes que estás regalando tu trabajo temes quedarte sin clientes. ¿Merece la pena trabajar prácticamente gratis, si puedes ofrecer a ese cliente algo más que un texto valioso pero no te atreves a mostrar lo que te hace diferente al resto por temor a que se vaya con otro?

Esta mañana, Roger García ha compartido este excelente artículo de Javi Pastor sobre cómo ingresar más dinero si eres un redactor freelance.

Sencillo:

1) Demostrando que tu trabajo es bueno y sin temer pedir más dinero porque lo que vas a ofrecer a cambio le hará mejorar en su proyecto al cliente.

2) No haciendo gratis, labores como la maquetación o similar.

Este fragmento es de mis favoritos:

Cuando estamos empezando y creemos que el cliente nos está haciendo un favor a nosotros al contratarnos tenemos permiso para caer en el error de aceptar, pero si nos encontramos en ese punto en el que sabemos que el favor es de nosotros a ellos, eso hay que cobrarlo.

Subir un post desde un Docs de Drive o un Word al CMS o gestor de contenidos cuesta. Lleva su tiempo si se quiere hacer bien.

¿Por qué no ibas a cobrar por eso?

Para saber cuánto cobrar habría que hacerse unas cuantas preguntas:

  • ¿Incluye rellenar el title, meta y URL?
  • ¿Incluye buscar y subir fotografías para el cuerpo del texto?
  • ¿Incluye buscar y subir la imagen principal del artículo?
  • ¿Incluye la optimización SEO de todas esas fotografías?
  • ¿Incluye la maquetación con shortcodes (un clásico de WordPress)?

Por resumir, ya que os recomiendo leer el artículo completo de Javi Pastor, pero que nadie se mueva, sobre todo mis clientes 😄 añadiré que lo fundamental es que nuestro cliente sepa con claridad, que no solo está contratando a una persona que va a escribir muy bien sus textos, también los va a saber posicionar, elegir buenas imágenes y controlar las consultas que está recibiendo su web o blog.

Ser un buen redactor no pasa solo por cobrar 80 euros (que también) sino por demostrar que vales ese dinero que el cliente paga.

Gracias por leerme.

Juana Sánchez G.

Necesito un redactor o necesitas un REDACTOR

Si ponemos en Google: Necesito un redactor, aparecen cientos de lugares.

Hola cliente. Soy una redactora que va por libre, eso no significa que escriba en un prado verde, mientras saboreo un té.

Mi trabajo es duro, serio y le pongo mucho interés, como la mayoría de los redactores freelances.

Si nos hacemos llamar así no es por parecer más sofisticados, es lo que hay, ya sabes: la jerga.

Pero la realidad se llama Joana o Juana y escribo artículos en una habitación-despacho pintada de color azul. Me gusta mi trabajo y  mimar a mis clientes.

¿Necesitas un redactor o necesitas un redactor de calidad?

Si has llegado hasta este artículo igual has visto mis tarifas. Igual también te has pasado por trabajos anteriores. Quizás te empiezo a generar confianza. Me alegro.

Eso es lo positivo de contar con alguien con quien puedes hablar de tú a tú. Primero te abro la puerta de mi casa, echas un vistazo, te pones cómodo y miras cada rincón, sin problema.

Después, nos sentamos y me cuentas qué título tiene tu historia: tu empresa, tu proyecto, tu blog o incluso ese breve texto que deseas escribir y no te sale.

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Aquí no encontrarás una casa recargada, llena de adornos y florituras. Mi estilo es minimalista: no quiero distracciones, quizás un pequeño minion sobre mi router, pero lo demás invita a escribir, a pensar para dar lo mejor.

Piensa en mí, cuando busques un redactor, te irá bien

¿Demasiado confianza?

Igual no es tan buena, puedes llegar a pensar pero lo soy. He tardado años en poder decir este tipo de cosas.

Si depositas tu confianza en mí, voy a trabajar duro en tu proyecto.

La razón es sencilla, soy REDACTORA y no, no estoy gritando en el lenguaje de las mayúsculas, es para que quede claro que igual que yo no sería capaz de ofrecer mis servicios como electricista (me encanta poner ese símil) no me gusta que quien no sabe darte lo que necesitas, se haga llamar redactor.

Supongo que como tú, considero que el tiempo es oro y que el dinero cuesta mucho ganarlo, como para regalarlo.

Si buscas textos útiles, atractivos y generar una comunidad, cuenta conmigo.

Si buscas preguntar por cualquier detalle que todo el mundo da por hecho que debes saber pero que tú desconoces, cuenta conmigo.

Gracias por leerme y vamos a escribir.

No tengamos miedo a soñar.

Juana Sánchez G.

#quieroseredactor VIII

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Jerry Lewis y la máquina de escribir de Leroy Anderson

 

Hola, hoy quiero empezar dando las gracias a las personas que me han comentado que leen cada entrega.

Y como alcalde vuestro que soy… no, eso no iba aquí. Como sierva vuestra que soy en este mundo de los artículos, correcciones y demás os contaré el motivo de mi nueva desaparición: he estado escribiendo.

Vamos al grano.

 

¿Es una leyenda urbana que un cliente te contrate al leer tu blog?

 

Ya sabéis que eso de tener un blog es importante, pero ojo, un blog es como un rinconcito de vuestra casa. De hecho, es el lugar favorito de tu hogar. No importa si los muebles son antiguos o ese sofá debería cambiarse por otro con mejor aspecto.

  • Está limpio (es fácil de leer).
  • Ordenado (el lector encuentra todo a la primera) Ni la Marie Kiondo te gana.
  • Acogedor (cuando un visitante llega, siente deseos de quedarse)
  • Sencillo (el lector que no conozca este mundillo, no se perderá en tecnicismos)

Porque no hay nada peor que confundir profesionalidad con palabras que no vienen al caso. De hecho, hace unos días escribí sobre el uso del término CEO que emplean alegremente muchas personas sin saber lo que significa realmente. ¿Por qué hacer difícil lo fácil?

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Esta imagen me pareció apropiada para el artículo: “Yo no soy tu CEO, soy tu jefe de toda la vida”

El mejor SEO es tu profesionalidad y mostrar tu trabajo, tu forma de escribir

 

Ya puedes encargar tu blog al mejor diseñador de páginas web, que como no tengas nada que aportar, sólo poseerás una casita bonita que todo el mundo se para a mirar, pero si echan un vistazo por la ventana la encontrarán vacía y sin ángel.

El ángel es escribir, llenar de historias, consejos, ayuda para otros redactores o clientes que busquen tus servicios

Y aquí es donde entra la anécdota de hoy. Hace años me escribieron para colaborar en la revista Ling, cuando este blog no existía. Abrí uno sencillo, humilde pero lleno de contenido, mis pocos muebles estaban colocados de manera acogedora.

Les gustó, y decidieron que sería su corresponsal en Alicante. De ahí que mi correo lleve “lecool” añadido, porque formé parte de ese equipo, donde cada redactor era de un punto del planeta, y yo me convertí en uno de ellos gracias a mostrar mis textos, mi estilo (mejor o peor) a través de un blog cálido.

Jamás desesperes si deseas hacerte un hueco en este mundillo de la redacción

Al igual que los deportistas de élite, sólo los vemos cuando ganan una medalla y nadie va con su cámara a filmar su día a día porque entrenar no vende ni resulta atractivo.

Tu obligación como redactor es escribir a diario, para que esos dedos ágiles tecleen ideas en forma de artículos, breves textos…, y un día puedas vivir de lo que te gusta, esa será tu particular medalla.

Por último te diré que vivir de la redacción no es fácil. Y quien diga lo contrario, miente. Ya sabes, esto es un diario real, la vida misma y en este mundo donde nos movemos tú y yo, nadie regala nada, por lo que ponte a escribir pero ya.

 

Gracias por leerme.

 

Joana Sánchez G.

 

#quieroseredactor VII

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Jerry Lewis y la máquina de escribir de Leroy Anderson

 

Hola, he desaparecido una semana ¿se ha notado? Dicen que lo bueno se hace esperar, ejem, y tras esta dosis de autoestima, volvemos a la carga.

Seguimos con las aventuras y desventuras de una redactora que intenta ayudarte si has decidido dar el paso de escribir para los demás.

Hoy te espera una historia reciente, contemporánea, tanto que sucedió hace un par de días. Aquí ya os he hablado de la importancia de no aburrir al lector, de utilizar el SEO, las palabras clave, de creatividad y sobre todo, de valorar tu trabajo.

 

Deformación profesional del redactor: capturar fallos en la ortografía ajena

 

Ojo, mucho cuidado con ser grosero. No hay nada más feo que corregir a una persona públicamente y no digamos si se trata de un cliente. Puedes haber leído El Quijote, Cien Años de Soledad, La Biblia, incluso conocer los términos del diccionario que eso no te da derecho a avergonzar a otra persona.

Un redactor debe ser humilde y mejorar cada día, ése es su poder

En algunas profesiones, yo diría que en todas, cuando te aplauden un poco o consigues que un gran número de personas siga tu trabajo puedes caer fácilmente en el síndrome del superhéroe, es decir, pensar que tienes poderes que el resto anhela.

 

 

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El actor William Katt, caracterizado como El Gran Héroe Americano, un poco patoso

 

Errare humanum est y tú también eres humano

 

Hace unos días los que tenemos un perfil en Facebook tropezamos con un anuncio de un profesional del blog y del emprendimiento online. A mí me llamó la atención desde la primera frase. Pero yo soy una de esas excéntricas que lee todos los textos que se le cruzan. ¿Ves? Acabo de parecer una engreída gafapasta que sabe escribir mejor que tú, bórralo.

Ahora en serio, el anuncio era un cuadro. Y no un cuadro de tu pintor favorito. El fin de ese anuncio, deduzco que era que visitaras una página donde el susodicho experto ofrecía un método para mejorar el posicionamiento y las ventas de tu negocio (algo así)

Para empezar, eligió un nombre que se prestaba al chiste, a la risa.

Voy a inventarme otro para no descubrir de quién se trata. Imaginad a un profesional de la electricidad, y que decidiera contar un cuento a su hijo antes de dormir y pensara en él como protagonista, y al buscar un nombre eligiera: “Electrín” y podéis trasladar este nombre a cualquier profesión: “Dibujín”, “Diseñín”, “Informatiquín”, “Mediquín”, “Redactín” y así hasta el infinito.

Crueldad del lector o falta de conexión con tu público

 

Tras leer el texto que era larguísimo y aburrido hasta dormirse, al niño del señor electricista le hubiera venido bien, eché un vistazo a los comentarios. No había ninguno que fuera elogioso con él.

  • “Me cuentas toda esta historia y al final sólo se trata de venderme un curso”—-alusión clara a que era extenso.
  • “Como recomendación te diría que contrates a un redactor antes de lanzar esto”—alusión a que estaba mal redactado (yo no fui)
  • “¿Cuánto dinero voy a ganar siendo un xxxxx? El curso también es un cursín?”—alusión a lo chistoso del nombre pero con nula conexión con el producto.
  • “Otro coach que intenta destacar en el mucho del coaching, estamos invadidos”— alusión al hartazgo que existe de expertos en todo.

 

Lo injusto de esta historia es que esta persona es un buen profesional, al menos cuando seguí su trabajo en sus inicios, y por lo visto no le va mal, pero está claro que el lenguaje que empleó con esa especie de cuento sólo provocó rechazo y burla entre los lectores.

De ahí la importancia de pensar antes de lanzar un anuncio, un artículo o un libro. Probablemente a él le pareció muy gracioso tanto el nombre del protagonista como el contenido de ese cuento para adultos; ¿se lo mostró a amigos? ¿a su familia? ¿fueron sinceros?

Hoy he comprobado que no deja que se comente en la publicación. Me parece una reacción curiosa pero no entraré a juzgarla. De hecho, juzgar está muy feo. Queridos redactores de bien, si tenéis la infinita suerte de poder mostrar vuestros textos a alguien antes de publicar, hacedlo.

Aceptad críticas, sugerencias, leed en voz alta lo que habéis escrito y si a pesar de todo, como me ha sucedido hoy tras leer un artículo de hace unos años, os equivocáis, no pasa nada, pero la escritura va de la mano de la humildad.

Seamos humildes, que es gratis.

Hasta el próximo día.

 

Joana Sánchez G.

#quieroseredactor VI

 

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Jerry Lewis y la máquina de escribir de Leroy Anderson

 

Hola, recuperamos las viejas costumbres y hoy miércoles estoy aquí dándole a la tecla. Tengo que compartir contigo un problema que surge cuando eres una persona dispersa y abres un blog.

En mi caso, soy redactora así que este blog sólo debería hablar de cómo escribir bien, de herramientas para agilizar tu trabajo como redactor, ventajas y desventajas de ser un redactor freelance, diccionarios que pueden ser de utilidad, tarifas, cómo hacerte con un número de clientes importante…

Pero como soy una apasionada de la comunicación en todas sus vertientes y he hecho otras cosas además de escribir (locutar, aprender habilidades comunicativas para hablar bien en público, soy formadora…) resulta que cuando consulto mis estadísticas, me encuentro que uno de los artículos más leídos es Yo te acoso, Jazztel.

No me puedes negar que el título es original

Pero, si mi fin es que agencias de publicidad y medios de comunicación se fijen en mí, ¿cómo lo voy a lograr si leen un artículo dedicado a cómo he sido acosada días, tardes y noches por esa compañía?

 

Si abres un blog procura ser monotemático

 

Llevo desde los ocho años escribiendo y de manera profesional más de diez, pero habré tenido cuatro blogs. Lo dicho, me disperso. Soy una persona creativa que ama diferentes campos, soy como uno de los concursantes de Boom, Los Lobos

Pero si pretendes hacerte un nombre dentro de la redacción de contenidos, déjate de ser original o ‘graciosa’ escribiéndoles un artículo porque a no ser que el responsable de marketing de la compañía crea que tengo algún talento que a él le interese, creo que sólo estoy recibiendo visitas de clientes igual de enfadados que yo en su momento.

 

Procura no abandonar tu blog pero tampoco creas que eres David Ogilvy

 

Desde la humildad y después de mucho trabajo interno, creo que soy una redactora bastante buena, por supuesto no soy la mejor ni me hacen entrevistas en programas que todo el mundo ve, ni soy TT en Twitter por mis ocurrencias.

Pero, seamos sinceros, todos sabemos hacer algo bien, y creo que aunque me queda mucho por aprender ‘esto’ no lo hago muy mal.

Hay más blogs de redactores  que replicantes en Blade Runner

Por esta razón, desde la humildad te cuento mi experiencia: a mí no parece buena idea escribir todos los días y a todas horas en este blog. ¿Para qué? ¿Para aparecer en primer lugar en las búsquedas de Google? Sé lo que es el SEO y las palabras clave, pero también sé que sabes que huele a clon en el universo de internet.

Escribe en tu blog sobre lo que sabes hacer pero no aburras ni agobies

 

Son años los que llevo por este universo y la experiencia no es más que llevar más años que otro observando. Y observo blogs que son una copia de otra copia. Veamos, si yo soy una empresa y busco contenido que se diferencie del resto y venda ¿voy a contratar a un redactor que utiliza las mismas técnicas que el gurú de turno?

¿Un redactor que comparte entrevistas que le ha hecho otro experto, al que ha pagado para que le enseñe cuál es su sistema y que su blog de redactora o de vendedora de cupcakes, triunfe?

 

Amigos redactores, lectores:

Sois únicos y como tal, podéis aprender técnicas de marketing, de SEO, pero vuestra personalidad no puede ser la misma que la de otros bloggers. No está bien cometer el error de escribir un artículo gracioso, como hice yo, pero tampoco perder vuestra esencia con tal de pagar al gurú-sabiondo de turno.

Hasta el miércoles.

 

Joana Sánchez G.

 

#quieroseredactor V

 

jerrylewis
Jerry Lewis y la máquina de escribir de Leroy Anderson

 

Hola, lo sé hoy tampoco es miércoles pero soy una redactora inquieta y me muevo, unas veces para aprender y otras, porque así lo decide la vida.

En esta entrega sobre mis vivencias como redactora, voy a hablar de qué se siente al ver que tu texto lo firma otra persona. Tengo que preguntar a Roger si él ha vivido,  sentido o ha sufrido esa experiencia.

 

¿Entregar un artículo a otro ser humano es como vender tu alma al diablo?

 

Igual piensas que soy exagerada, pero así me sentí la primera vez. ¿Cómo era posible que una idea que había parido mi cerebro acabara recibiendo likes o siendo compartida, sin que nadie supiera que yo era la responsable?

Me tomé con humor este asunto hace relativamente poco, cuando leí una entrevista a Enrique Rubio y comprendí que se trataba de mera prostitución. De poder comer. De poder pagar facturas.

La diferencia entre Enrique Rubio y yo, es que él es conocido y tiene un agente, y éste le propuso ganar un dinero extra siendo un negro literario de nivel

En su caso, ha redactado libros para famosos o lo que hoy en día se considera famoso. Enrique Rubio se autodenomina negro confeso y orgulloso de serlo, me parece genial, sobre todo si le pagan bien, pero él ya tiene publicados libros y servidora…

Aceptar ser un negro para Alejandro Dumas o ser tu propio esclavo

 

Lo importante es dedicarte a lo que te gusta, si bien sigue siendo extraño leer cómo le dan la palmadita en el hombro a otro por algo que has hecho tú, hay otros momentos gratificantes cuando escribes para otro.

Mientras llegue el día en que pueda dedicarme a escribir para ti, que es lo más parecido a escribir para mí, habrá que escribir para los demás. Y los demás, son clientes. Y a los clientes se les respeta.

 

El síndrome de Muquet, cuando no se valora el oficio de redactor

 

Noooooooooo, no voy a quejarme como el otro día. Ni de nuestro sueldo, ni de nuestro poco reconocimiento ni de nada similar. Pero si lo tuyo es escribir, me apetece que leas este artículo que trata sobre esta sensación extraña que nos corroe, al vender nuestros escritos.

Hasta que llegue al nivel de Enrique Rubio y otros escritores fantasma de prestigio, no cobraré cantidades astronómicas.

Lo quiero dejar claro porque no es mi objetivo transmitir la idea de que escribir un libro o autobiografía de un famosillo que aparece por televisión o YouTube, sea la salida para retirarse y vivir en una isla paradisíaca si perteneces a este gremio.

 

Redactores míos, seamos fuertes, practiquemos el humor y sobre todo, durmamos con la conciencia tranquila.

 

Hasta el próximo lunes, martes o viernes.

 

Joana Sánchez G.

#quieroseredactor III

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Jerry Lewis y la máquina de escribir de Leroy Anderson

Hola, qué rápido transcurren las semanas. Parece que fue ayer cuando compartí contigo la importancia del orden y el descanso. Ok. Hoy es martes pero no creo que mañana pueda escribir y soy redactora de palabras.

Sí, mis chistes malos y yo.

Si hay algo que me gusta es contar algún hecho que me haya sucedido en el día o en el mes. Las mejores historias suceden cuando menos te lo esperas y en los lugares más insospechados. La historia de hoy tiene unos orígenes remotos pero, ha llegado a su clímax  el 29 de enero de 2019 en Linkedin.

 

Un redactor también tiene sus ídolos y los menciona

 

En mi caso no comparto otros blogs porque sea buena persona o porque pretenda que me pidan colaborar. Es una técnica que conozco como tú que me estás leyendo, pero pocas o ninguna vez la he utilizado.

Si te lo comento es porque hoy, en Linkedin esa red profesional que no es para ligar, había un artículo de un redactor Roger García, al que sigo desde hace años: El blog del redactor freelance   

¿El título?

Redactores en el mundo: cómo trabajar de redactor freelance en Estados Unidos

A mí me ha parecido interesante y he dejado un comentario. Sobre todo, porque el autor del texto, Diego Murcia , redactor, traductor y un luchador (añado) retrata un ambiente y unas condiciones similares a las de España.

Para empezar, por lo visto el redactor es una figura, como sucede en otros oficios, donde parece que cualquiera puede meter el pie y hasta la mano, sobre todo para teclear por una miseria.

Y escribir por poco dinero es regalar tu trabajo, y el que trabaja merece un sueldo digno

 

¿Guerra de precios o vamos a ofrecer artículos de calidad?

 

He extraído buenas ideas entre los comentarios. Había estudiantes y veteranos de la libreta y la tecla.

Te confieso que ha sido como una terapia para todos, porque el oficio de escribir no deja de tener su punto solitario y durante unas horas, hemos formado una pequeña comunidad que reivindicaba aspectos que beneficiaban al cliente y al redactor profesional:

  • Si pagas por un buen vino, ¿por qué no pagar también por un buen texto que te ayude a vender?

 

  • Si crees que un texto de más de 600 palabras merece 1 euro… di que buscas a alguien que trabaje gratis para ti porque eres muy especial, levitas o algo similar.

 

  • Si respetas tu empresa, tienes claro que las palabras, los textos de calidad requieren de investigación, documentación, palabras clave y tiempo, llama a un redactor y escucha su presupuesto sin llevarte las manos a la cabeza.

 

 

Estimado cliente: Quiero escribir para ti como si lo hiciera para mí

 

Con este juego de palabras, intento aclarar que los redactores amamos a nuestros clientes.

De hecho, a mí me gustaría dedicarme al 100% a trabajar para uno, porque aunque mi implicación sea máxima, mi cerebro hay momentos en los que no sabe si está en modo doctor, experta en Recursos Humanos o en profesora online.

El esfuerzo que un redactor realiza ante el texto de un nuevo cliente es enorme porque es un reto

Para empezar, investiga sobre el tema que le piden, después observa y lee lo que hay escrito sobre ese campo en la red, después construye el texto de manera que resulte atractivo y eficaz: atraiga al lector, lo persuada o le invite a suscribirse, por poner un ejemplo.

En definitiva, si queremos ser respetados habrá que comenzar por respetarnos nosotros y no aceptar jamás tarifas que sean un insulto.

Al igual que hay redactores profesionales, hay clientes exigentes que no buscan pagar lo mínimo, prefieren calidad y eficacia a rapidez y un texto en el que nadie se detenga.

 

Y copio con todo descaro y cariño, el último comentario del artículo anterior, precisamente escrito por Diego Murcia:

 

A mí, lo que me da esperanzas es esta tendencia: https://bitextuales.com/encuesta-blogueros/. Los textos especializados, tarde o temprano, terminarán dándonos la razón a quienes vendemos calidad por encima de cantidad sin valor agregado. Al menos eso es lo que espero de corazón.

 

Suscribo sus palabras.

 

Hasta el próximo miércoles.

 

Joana Sánchez G.

 

 

#quieroseredactor I

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Jerry Lewis y la máquina de escribir de Leroy Anderson

 

Hace dos días comencé con una introducción sobre esta serie de consejos que os daré a título personal sin pretensión alguna de sentar cátedra. Si te gustan, comparte. Si te resultan útiles, comparte. Si sólo deseas leer, lo comprendo.

Resulta un tanto cansino oír: suscríbete a mi canal, sígueme en todas mis redes sociales, etcétera. ¿Estamos rodeados de clones o estamos realmente viviendo en Blade Runner.?

 

Sin sentido de humor yo no salgo a la calle

 

¿Pero esta serie de artículos no iba de escribir? Sí.

¿De redactores digitales? Sí.

¿Un artículo por semana? Sí. El anterior fue la introducción. Cada miércoles tendrás uno.

Pero no esperes que te dé una clase gratuita como hacen esas almas caritativas que luego te cobran un riñón por  uno de sus cursos, esto va de las memorias de una redactora

Por ejemplo, si un día os dicen que van haceros un contrato (ejem) en una agencia de publicidad, preparaos para escribir sobre cualquier tema. En ese lugar, no importa si es una agencia grande-mediana-pequeña, tú eres Cervantes.

 

Documéntate, mézclate con el producto

 

Tuve que escribir sobre piscinas. Yo no tengo piscina. Conozco la piscina municipal donde en ocasiones he nadado. No sé nada sobre piscinas de lujo, ni sobre los materiales que se emplean para construirlas ni los accesorios que las acompañan para que resulten más atractivas al usuario.

¿Qué hice? Además de hablar con su simpática propietaria, documentarme. Convertirme en una experta en el tema. Observar esos lugares paradisíacos donde instalaban esos rectángulos o redondeles (qué bonita es la palabra redondel) y pensar que yo era una de ellos.

Un miembro más de esa familia ideal que suelen elegir algunos diseñadores, que no se parecen en absoluto ni a tus padres, ni a tus hermanos y mucho menos a tus vecinos

Pero como redactora, tenía que hacer un ejercicio similar al del actor cuando se mete en el papel de un personaje que es ajeno a su forma de pensar. Así logré convertirme en una experta en CLIP-ON SPA.

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Os aseguro que no soy la de la foto

 

 

Convierte el producto en el centro del universo

 

Asistí a reuniones largas donde el amor y la pasión que sentía el cliente hacia sus piscinas caló en mi interior. Toqué diferentes baldosas, sentí distintas texturas y observé infinidad de colores que ni sabía que existían.

Pregunté y oí  curiosidades acerca de las peticiones más peculiares y cogí ideas. Un redactor tiene que tener buen oído además de un buen fondo de vocabulario.

Con humildad, pero creyendo que iba a comprar una de esas fantásticas piscinas, escribí sobre ellas:

  • Fiestas en la piscina en fin de año.
  • Cómo decorar tu piscina para una ocasión especial.
  • Cómo mantener tu piscina durante el invierno.
  • Ferias sobre piscinas a nivel internacional.

 

Esos artículos fueron escritos con mucho cariño hacia el producto y la marca, ahora sé que esas palabras se perderán como lágrimas bajo la lluvia.

O tal vez no, y un lector con sensibilidad además de amor por el cloro, se dará cuenta de que en algunos textos hay una redactora detrás, que eligió cada palabra con mimo.

 

Joana Sánchez G.

10 artículos para empezar 2019, #quieroseredactor

 

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Jerry Lewis y la máquina de escribir de Leroy Anderson

 

Año nuevo, propósitos ídem. Qué falta de originalidad, ¿verdad?

Te equivocas, jamás hago ese tipo de listados por lo que esto es una novedad para mí.

He decidido que al igual que cuido los blogs de los demás con todo el afecto del mundo, es hora de ofrecer contenido desde mi hogar, de donde surgieron la mayoría de los proyectos en los que ahora colaboro como redactora.

10 artículos sobre los pasos a seguir para ser un buen redactor

 

Sí, es una de esas listas que ya sabes que funcionan tan bien a la hora de leer. Yo capto tu atención, tú buscas esta información y desde experiencias personales, te voy a contar qué pasos son los adecuados para dedicarse a esto de la redacción digital.

¡Ojo! No son los mejores, pero sí son los míos y están basados en experiencias reales. Quizás te sirvan para animarte y sumergirte en el maravilloso mundo del tecleado de artículos, reseñas, descripciones, biografías y todo aquello que el cliente demande.

 

Aquí vas a leer el trabajo de una redactora nada cool

 

Me gusta escribir, desde siempre. Y creo que un blog dedicado a este menester debe cuidar sus palabras, medir lo que dice pero sobre todo, no dejar de lado lo más importante en todo oficio: la humildad.

Y ser humilde, que seas humilde, que tu lema en la vida sea ser humilde, es el primer consejo que te regalo.

En las universidades, algunos profesores, en cursos especializados, o en páginas de gurús, se tiende a hacer hincapié en la importancia del que escribe, cuando lo que debe brillar es el texto, la idea y su ejecución.

 

Ser redactor, implica renunciar a tus sueños literarios

 

Al igual que un periodista debe ceñirse a la noticia, sobre todo si hablamos de periodismo del bueno, un redactor digital debe ceñirse a lo que el cliente le demanda. Lo sé, seguro que tienes muchas ideas. Y alguna de ellas, es incluso buena.

Pero aquí hemos venido a poner nuestro talento al servicio de otros, y les debemos el máximo de los respetos. Cada semana, iré desgranando uno de los pasos que debes seguir si de verdad te gusta el mundo de la redacción.

Escribir para los demás es una elección, que se lo digan a los guionistas de grandes obras del séptimo arte.

Nos leemos.

 

Joana Sánchez G.