Las ventajas de una buena comunicación entre el redactor y el cliente

Vamos al grano, hoy nuestro protagonista es el cliente y no el redactor. Pero, ante todo, la buena comunicación que debe surgir entre ambos.

Consejos que te ahorrarán tiempo y costes

  • ¿Tienes clara tu idea o tu proyecto? El redactor se encargará de que los textos o el proyecto que tienes en mente, se convierta en palabras que llamen la atención de tus futuros clientes. Pero, ojo, es redactor, no adivino. Imagina que vas a una panadería y cierran porque tú aún no te has decidido por el pastel que deseas comprar.

Tu idea o proyecto es ese pastel que te encanta y sabes describir en una frase lo que significa para ti

  • Trata de escribir un plan para tu blog que explique todo que quieres tener y todo lo que el redactor necesita saber. Dile si quieres que consulte fuentes específicas, prepara una lista de temas y guíalo en la dirección que te has planteado tomar.
  • Dale alas al redactor si tienes dudas. Tal vez, tengas en mente un nombre ideal para tu negocio o para un titular. Pero, una vez que lo compartes y alguien ajeno a ti lo dice en voz alta, suena extraño, poco comercial o surrealista.

Dejarse aconsejar es también un ahorro de tiempo. Piensa que el redactor tiene experiencia en redactar textos y que un buen titular es la antesala de una lectura.

  • Ten claro lo que NO QUIERES que aparezca en tu blog o página web. Imaginemos que tu empresa está enfocada a la belleza. Pero tus productos son ecológicos. Dejar claro al redactor que no quieres un artículo o información relacionada con cosméticos o personas que no consumen este tipo de productos, es importante.
  • ¿De veras ese cambio es producto de una necesidad o de un capricho? Ahora me pongo seria. El redactor te ha enviado un borrador. Te gusta. Pero, resulta que como te ha invitado a que modifiques o corrijas, coges el rotulador rojo y empiezas a tachar y cambiar sin saber muy bien el motivo. Piensa que tiene más clientes y aunque te respeta, dispone de 24 horas al día como tú.

A más cambios, mayor será el precio a pagar. Si cambias un párrafo o eliminas todo un texto, piensa si lo haces por el bien de tu negocio o porque sí

  • Escribe, llama y habla todas las veces que sea necesario con el redactor. Hablar no perjudica a nadie. Al revés. Hablando se entiende la gente. Y si no es así, pues habrá que dialogar más. Pregunta al redactor si le ha quedado clara tu idea. Si tiene la suficiente información como para pensar que forma parte de la empresa y ha interiorizado bien vuestros valores.

Eso sí, no llames a las 23 h o un domingo por la tarde, a no ser que el mundo se esté acabando, hay que respetar los horarios del trabajador

  • Apostar por un redactor profesional, con una trayectoria de años, es una garantía. Existen múltiples plataformas que te regalan los textos, pero piensa que no se van a implicar ni la mitad de lo que lo hará un redactor profesional e independiente.

Espero que estas ideas, te sirvan y a la hora de encargar tu proyecto te resulte más sencillo y ahorres tiempo y dinero.

Gracias por leerme,

Juana Sánchez G.

Aumentar tus ingresos como redactor, Javier Pastor tiene la respuesta

Estamos en plenas navidades. Y miras tu cuenta en el banco y ves que no te llega ni para hacer un regalo simbólico a tus familiares. Cobras poco, mal y has de esperar a que te paguen.

Como mucho estás cobrando 20, 30 euros y aunque sabes que estás regalando tu trabajo temes quedarte sin clientes. ¿Merece la pena trabajar prácticamente gratis, si puedes ofrecer a ese cliente algo más que un texto valioso pero no te atreves a mostrar lo que te hace diferente al resto por temor a que se vaya con otro?

Esta mañana, Roger García ha compartido este excelente artículo de Javi Pastor sobre cómo ingresar más dinero si eres un redactor freelance.

Sencillo:

1) Demostrando que tu trabajo es bueno y sin temer pedir más dinero porque lo que vas a ofrecer a cambio le hará mejorar en su proyecto al cliente.

2) No haciendo gratis, labores como la maquetación o similar.

Este fragmento es de mis favoritos:

Cuando estamos empezando y creemos que el cliente nos está haciendo un favor a nosotros al contratarnos tenemos permiso para caer en el error de aceptar, pero si nos encontramos en ese punto en el que sabemos que el favor es de nosotros a ellos, eso hay que cobrarlo.

Subir un post desde un Docs de Drive o un Word al CMS o gestor de contenidos cuesta. Lleva su tiempo si se quiere hacer bien.

¿Por qué no ibas a cobrar por eso?

Para saber cuánto cobrar habría que hacerse unas cuantas preguntas:

  • ¿Incluye rellenar el title, meta y URL?
  • ¿Incluye buscar y subir fotografías para el cuerpo del texto?
  • ¿Incluye buscar y subir la imagen principal del artículo?
  • ¿Incluye la optimización SEO de todas esas fotografías?
  • ¿Incluye la maquetación con shortcodes (un clásico de WordPress)?

Por resumir, ya que os recomiendo leer el artículo completo de Javi Pastor, pero que nadie se mueva, sobre todo mis clientes 😄 añadiré que lo fundamental es que nuestro cliente sepa con claridad, que no solo está contratando a una persona que va a escribir muy bien sus textos, también los va a saber posicionar, elegir buenas imágenes y controlar las consultas que está recibiendo su web o blog.

Ser un buen redactor no pasa solo por cobrar 80 euros (que también) sino por demostrar que vales ese dinero que el cliente paga.

Gracias por leerme.

Juana Sánchez G.

Los artículos de prueba gratis no existen

Hola,

De nuevo por aquí para hablar sobre un tema surrealista. Que ni a Dalí le serviría para pintar un cuadro, de hecho el artista miraba mucho la pela.

¿Por qué vemos como algo natural que nos pidan un artículo de prueba gratis? ¿Acaso a mi querido electricista le voy a pedir esta tarde que me coloque el plafón sin pagarle? Luego ya si me gusta, que siga con un enchufe que me tiene que cambiar. 😉

Escribe gratis y yo me lucro, es una idea retorcida

Me gustaría compartir cómo es la experiencia de una redactora freelance cuando se mueve por ese mundo de las ofertas para redactores de contenido.

Existen dos extremos, en uno, no piden experiencia lo cual me lleva a pensar que es una empresa suicida, y por otro lado, están las que te piden por adelantado un artículo de 500 palabras por el que no te van a pagar pero oh sorpresa, sí a publicar si tiene calidad.

Obvio que ahora no caigo en esas trampas pero está bien que se sepa, sobre todo para denunciar el poco prestigio que para algunos tiene un oficio tan digno como el de redactor.

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Hay meses duros, los inicios también lo son pero regalar tu trabajo es delito

Practico la empatía (no he podido evitar acordarme de la magia de mi melena, perdón) y sé que hay meses complicados, donde tú has realizado tu trabajo pero los clientes por la razón que sea no te pagan y siguen con su vida, como si en la tuya la compra fuera gratis y la luz y el agua no te la cobraran.

Estos anuncios donde ponen como gancho un artículo de prueba y un después ya se verá, pueden resultar tentadores, sobre todo si necesitas ingresos para ayer

No es la primera vez que trato este tema pero regalar tu trabajo es un insulto hacia tu persona y un gremio.

Lo sé, soy dura pero si todos dijéramos que no, no habría personas con tan poca ética para publicar ‘ofertas’ donde el sueldo es ridículo y lo que te piden es propio de dos o tres trabajadores.

Un redactor que regala un artículo de prueba será un eterno becario

Hay empresas que se jactan de contar con becarios para que obtengan experiencia. ¿Pagarles? Eso ya no forma parte del paquete de diversión Ven a trabajar para mi negocio gratis todos los días y a ver qué podemos aprender nosotros de ti.

Y para terminar me gustaría añadir que no sólo existen los artículos de prueba.

Como publicista me pidieron en una agencia que pagara cerca de 200 euros por asistir a una ‘clase’ donde me mostrarían su forma de trabajar.

Por lo visto o pensaban que no era muy espabilada o pretendían que su secreto les abriera muchas puertas para ganar dinero a base de incautos, cuando eran ellos los que debían pagar: de locos… No, de espabilados.😎

Existe una abismal diferencia entre:

“Trabajo en lo que me gusta, es como si no trabajara”

y

“Trabajo gratis por ahora, me han prometido pagar más adelante”

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¿Y tú, has sido un buen samaritano y has trabajado gratis sin valorar tu profesión o por necesidad?

Gracias por leerme.

Juana Sánchez G.

¿Qué tienen en común un redactor freelance y La maravillosa Señora Maisel?

Hola,

Lo confieso, detesto a los articulistas que hacen símiles con herramientas de marketing y series. No tengo Netflix ni ninguna plataforma cool. Pero sí estoy pudiendo ver La maravillosa Sra. Maisel.

Hacía tiempo que no me reía a carcajadas, que no me sumergía en una historia creíble a ratos y rocambolesca en otros.

Una mujer, años 50. De ella se espera que se case, tenga hijos y un buen cuerpo. ¿Aspiraciones laborales? ¿Para qué necesita trabajar si ya lo hace el marido? ¡La Señora Maisel lo necesita! Sobre todo cuando el marido perfecto le pone los cuernos, y entre otras cosas trabaja como monologuista por accidente, porque la que tiene gracia es ella.

La Señora Maisel es espontánea,  un redactor también debe serlo

Si hablamos de un encargo con los límites bien trazados, poco espacio hay para la espontaneidad, pero si en ese artículo estamos hablando de nosotros, qué mejor que escribir como hablamos.

Aquí te dejo una prueba, un artículo breve que subí a Linkedin y que va por las 3.655 visualizaciones. Si lo lees comprobarás que no es gran cosa, pero sí natural y espontáneo. ¿Quiénes son esos ‘mirones’ que observan tu perfil pero nunca dicen nada?

En mi caso mi forma de desahogarme es el humor negro. Cáspita, resulta que sólo debía “subirme” al escenario de las publicaciones y decir lo que a todos les pasa por la mente, de ahí el éxito del texto. ¡Espontaneidad e identificación con el público!

La Señora Maisel, algo bebida y algo trastornada, se sube a un escenario y la gente ríe ante sus ocurrencias que no dejan de ser un drama, pero las palabras, el tono y su carisma la elevan a lo más alto.

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La Señora Maisel gana poco dinero pero aspira a triunfar, un redactor debería pensar igual

Aunque proviene de una familia acomodada, se niega tras su separación a vivir de sus padres, pero de monologuista siendo novata y mujer no cobra mucho por lo que acepta todo tipo de trabajos: en un centro comercial pasa por diferentes puestos.

Y por la noche se produce la magia, sube a un escenario aunque algunos sean mugrientos. Lo mismo ocurre con el redactor. Debe trabajar mucho, y no cuenta con el apoyo económico de su rica familia (al menos la que escribe, no) Por lo tanto, viva el pluriempleo e intentar llegar a fin de mes.

¿Lo hermoso? Poder subir a ese “escenario” y ser tú. Escribir lo que te nazca del alma o bien para un cliente que tenga una mentalidad abierta o para ti y demostrar todo lo que puedes ofrecer con tus palabras: la risa, la empatía y la creatividad.

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La Señora Maisel es organizada y siempre va estupenda, un redactor… también

Si como en mi caso redactas desde casa, lo de ir estupenda lo dejaremos a un lado. Una buena ducha, vestirse de persona y el pijama bajo la almohada será suficiente. Pero en cuanto a la organización es importante para el redactor. Sobre todo si no quieres pasarte la vida cobrando una miseria por artículo cuando tú sabes que eres bueno.

La confianza es fundamental. Pero como todo en la vida, un exceso sin nada que ofrecer a cambio es absurdo.

Ella tiene buenos monólogos, tú tienes buenas historias y has de organizar tu tiempo para hacerlas llegar a todas partes y eso tiene que ver con redes sociales, con escribir correos o presentarte ante alguien que realmente vea-lea lo que haces. Ahí sí sería buena idea ponerte algo decente.

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La Señora Maisel es excéntrica y yo, digo los redactores también pueden serlo

Qué aburrido es navegar por internet y encontrar artículos primo hermanos de otros. Qué agobiante resulta leer libros en serie porque ‘es lo que se lleva’.

¿Y si tú eres lo más parecido a una brisa fresca que entra por la ventana? ¿Vas a cerrarte en banda y ser otro clon que huele a rancio?

Ser excéntrico o peculiar no suele gustar a todo el mundo, pero ojo, si logras seducir al público adecuado no te abandonará jamás.

No soy una redactora al uso, pero sé que tú lees mis artículos y eso me hace tener esperanza en esta profesión.

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La Señora Maisel no es clasista y tú como redactor tampoco

Sólo hay que echar un vistazo a su representante y a ella. La noche y el día. Y no sólo por el atuendo sino por las vidas tan diferentes que les ha tocado en suerte. ¿Existe algún problema en saber relacionarse con cualquiera, sea cual sea su trabajo, sus ingresos, cómo vista o cómo hable?

No debería, pero no siempre es fácil. Te lo digo yo que vivo en un barrio de la periferia pero a la vez, me he movido por ambientes pijos. En ambos lugares me he sentido cómoda por una razón: ser yo misma. De vuelta con la naturalidad.

Con ser redactor ocurre lo mismo, cuanta más gente conozcas, de todo tipo, con ideas contrarias a las tuyas, que no te den la razón o te hagan la pelota, mucho mejor para ti y para tu forma de escribir.

¿Por qué? Te ayudará a pensar y a reflexionar antes de teclear una idea que creías certera. Ponerse en los zapatos del otro ayuda y mucho a pisar firmemente la tierra.

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La Señora Maisel sonríe y llora, pero el humor es su salvación. La del redactor también

Que estés sobre el escenario poniendo a caer de un burro a tu marido y hagas chistes sobre su amante, sobre ser judía, digas tacos y todo ello sea aderezado con lágrimas y risas es una proeza.

Pero así es la vida. Un día tu padre se muere y aunque hayas tenido un año para prepararte sucede y la vida no se detiene y eso es lo que muestra esta serie. Nada de ciencia ficción: la crudeza de nuestras existencias pero con una opción: la de ponerle color a los problemas, aunque sea tirando de humor negro.

Tanto si te subes a un escenario como si escribes, más te vale aliarte con el humor y tomarte a guasa los palos que te van a tocar, la sociedad en la que vives y observar el éxito de los mediocres mientras a ti te duele la espalda y no te llega para pagar algunas facturas.

El humor nos hará libres y quién sabe, quizás nuestros textos reciban algún aplauso como los monólogos de la grandiosa Señora Maisel. Por cierto, doble aplauso para los guionistas.

Gracias por leerme.

Juana Sánchez González

Necesito un redactor o necesitas un REDACTOR

Si ponemos en Google: Necesito un redactor, aparecen cientos de lugares.

Hola cliente. Soy una redactora que va por libre, eso no significa que escriba en un prado verde, mientras saboreo un té.

Mi trabajo es duro, serio y le pongo mucho interés, como la mayoría de los redactores freelances.

Si nos hacemos llamar así no es por parecer más sofisticados, es lo que hay, ya sabes: la jerga.

Pero la realidad se llama Joana o Juana y escribo artículos en una habitación-despacho pintada de color azul. Me gusta mi trabajo y  mimar a mis clientes.

¿Necesitas un redactor o necesitas un redactor de calidad?

Si has llegado hasta este artículo igual has visto mis tarifas. Igual también te has pasado por trabajos anteriores. Quizás te empiezo a generar confianza. Me alegro.

Eso es lo positivo de contar con alguien con quien puedes hablar de tú a tú. Primero te abro la puerta de mi casa, echas un vistazo, te pones cómodo y miras cada rincón, sin problema.

Después, nos sentamos y me cuentas qué título tiene tu historia: tu empresa, tu proyecto, tu blog o incluso ese breve texto que deseas escribir y no te sale.

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Aquí no encontrarás una casa recargada, llena de adornos y florituras. Mi estilo es minimalista: no quiero distracciones, quizás un pequeño minion sobre mi router, pero lo demás invita a escribir, a pensar para dar lo mejor.

Piensa en mí, cuando busques un redactor, te irá bien

¿Demasiado confianza?

Igual no es tan buena, puedes llegar a pensar pero lo soy. He tardado años en poder decir este tipo de cosas.

Si depositas tu confianza en mí, voy a trabajar duro en tu proyecto.

La razón es sencilla, soy REDACTORA y no, no estoy gritando en el lenguaje de las mayúsculas, es para que quede claro que igual que yo no sería capaz de ofrecer mis servicios como electricista (me encanta poner ese símil) no me gusta que quien no sabe darte lo que necesitas, se haga llamar redactor.

Supongo que como tú, considero que el tiempo es oro y que el dinero cuesta mucho ganarlo, como para regalarlo.

Si buscas textos útiles, atractivos y generar una comunidad, cuenta conmigo.

Si buscas preguntar por cualquier detalle que todo el mundo da por hecho que debes saber pero que tú desconoces, cuenta conmigo.

Gracias por leerme y vamos a escribir.

No tengamos miedo a soñar.

Juana Sánchez G.

Cuánto cobrar como redactor freelance honesto

Hola,

¿Cómo va el verano? En mi caso sin vacaciones, pero contenta. Creo que septiembre será un buen mes.

Este artículo nació tras leer uno de lo más interesante en El Blog del Redactor Freelance.

A la vez, he querido compartir con vosotros ese momento lleno de temores o inseguridades, que aparecen en el momento de cobrar por primera vez a nuestros clientes.

¿Cobro poco o mucho por redactar textos?

En los inicios tendemos a pensar que cualquier sueldo está bien. Lo que sea con tal de tener unos ingresos. E incluso en estos momentos, si pasas por una época delicada a nivel económico estás dispuesto a aceptar cualquier cantidad aunque sea injusta.

Salió la palabra mágica: injusticia.

La injusticia va de la mano de esos clientes que confunden escribir con: “tienes un don, lo tuyo no es trabajo”

Y te piden que les mires un texto. Te mandan un mensaje demandando unas líneas para un manuscrito porque a ellos no se les ocurre nada.

De hecho, ni se les ha ocurrido pensar que comes, tienes una vida o que a lo mejor estás en mitad de un acontecimiento importante. Y escribir se paga.

Sí, sí, ¿pero cuánto cobro yo como redactor freelance?

El precio justo. Y el precio justo viene de la mano de si quieres ganarte la vida escribiendo. De si eres un profesional.

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Elige tarifas que te ayuden a pagar tus gastos

Gastos

  • Conexión a internet: 50 euros
  • Asesoría: 40 euros
  • Cuota de autónomos: 269 euros
  • Hosting, mantenimiento de tu página web: 14 euros
  • Sueldo ficticio: 1000 euros

Esta fórmula la vi en un artículo de María Usero que redactó para El Blog del Redactor Freelance.

Y sí, añadió 1000 euros del sueldo como gastos. También me sorprendí pero tenía toda la razón. Se trataba de poner un objetivo porque ese dinero no iba a cubrir ni por asomo la cantidad de gastos que tiene un redactor.

Este blog está alojado en un hosting, también pago por un dominio y no se olvidan de pasarme la factura 🙂

Luego están los gastos imprevistos. En mi caso, he tenido que cambiar varias veces de proveedor de internet para acabar con un router 4G con el que estoy muy contenta. Mi portátil se estropeó, gastos.

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Eso de que los freelances no descansamos, tiene que terminar

Todo no va a ser trabajar y te mereces unas pequeñas vacaciones.

Vacaciones y gastos van de la mano.

Y los gastos fijos que tienes no se evaporan en julio o agosto

Por lo que tu objetivo en cuanto a tarifas o precios ha de ser algo más ambicioso y realista.

Hay que pensar en esos días en los que puedes enfermar o por contar algo personal, en los que has de acompañar a un familiar al hospital a menudo.

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Escribir requiere tiempo, dedicación así que calcula tu precio por hora o palabra

Este apartado es complicado puesto que un artículo de 500 palabras puede costar perfectamente, 30 euros si está redactado teniendo en cuenta el posicionamiento, la estructura, el estilo, la documentación si es necesaria y la ortotipografía si te han entregado un texto.

Sé que algunos se estarán llevando las manos a la cabeza. 30 euros. En muchas plataformas te escriben textos por una miseria. Es cierto, y así suelen ser después ese tipo de textos, una pena.

¿Va estar motivada una persona a la que le pagan por escribir 1000 palabras, 10 euros? No, así que por tiempo, por lógica y por sensatez, yo no encargaría un texto a un precio tan bajo.

Los resultados serán obvios: nadie te leerá. Y una web o un artículo lleno de faltas de ortografía tiene mala prensa.

Cobrar por horas me parece un error. Porque en la vida de un freelance si trabajas con varios proyectos, tienes que dedicar tiempo a abrir correos, a realizar gestiones y esa hora al final se convierte en dos o tres.

Encontrar a los clientes adecuados, el último paso

A mí también me sucedió. Pensé que lo que me pagaran estaba bien. Pero cuando comencé a ser valorada por otros clientes, entonces comprendí que esto es un trabajo, no se trata de amistad, ¿verdad que el electricista no te cobra menos por decirle que es un crack?

Para que tu tarifa sea competitiva y realista, debes dirigirte a un público que busca pagar calidad y no cantidad.

Cuando un cliente te da las gracias porque has escrito un artículo en su nombre y se siente identificado, lo agradeces porque ha comprendido que detrás hay mucho trabajo. Si fuera fácil, lo haría mi amigo electricista (me va a odiar)

Yo no sé arreglar un enchufe, él no sabe cómo escribir un texto personalizado, así son las cosas.

Para que tus precios no parezcan desorbitados, primero piensa en tu perfil:

-Qué puedes ofrecer a tu cliente.

-Qué experiencia tienes.

-Eres capaz de ayudarle con una auditoría de su web.

-Puedes darle consejos prácticos y válidos sobre su imagen de marca.

Eso es un valor añadido que no todos los redactores pueden ofrecer a sus clientes

Sé el mejor redactor honesto

Esa es la mejor campaña de marketing que pueda existir. Por eso llevo unos días trabajando con una cliente que desde el minuto uno me lo ha puesto fácil y lo que más valoro: respeta mi trabajo y pide consejo.

Dicen que el que siembra, recoge.

Si estás comenzando y lo tuyo es vocacional, poco a poco te harás con un grupo de personas que confiarán en tu trabajo siempre que seas serio, un buen profesional y una buena persona.

Gracias por leerme.

Juana Sánchez G.

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5 consejos para responder a comentarios negativos en tus artículos

Hola,

Volvemos a la esencia de este blog, el diario de una redactora freelance y sus peripecias.

A ver, que levante la mano quien no ha tenido que aguantar cara a cara frases de este tipo:

“Estás más gordo/a”

“Te estás quedando calvo”

“¿Es el vestido o estás embarazada?

“En las fotos parecías más alto”

Y así, hasta el infinito y más allá.

¿Qué hacer en estos casos? Pensar que hay gente que se saltó la clase de diplomacia, no sabe lo que significa la empatía y  no son muy educados.

Cuando las críticas llegan hasta uno de tus artículos

Hay que aclarar cuando un comentario está bien argumentado y nos puede servir para mejorar. ¡No somos perfectos! Y las críticas son siempre bien recibidas, pero ojo, hay quien tiene un don para la argumentación con una exquisita delicadeza y hay quien no te dice que te dediques a vender llaveros porque se muerde la lengua.

No sé si es una percepción personal, pero creo que en España no se nos da muy bien eso de argumentar una crítica constructiva.

Se nos da bien enumerar una suerte de defectos que nosotros consideramos horrorosos, y nos importa bien poco si esa persona lo ha hecho bien 100 veces en sus textos, a nosotros nos molesta ése, y vamos a por él, perdón: vamos a dejar un comentario y al terminar, nos aplaudimos.

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Satisfacción tras dejar un comentario

Consejo 1: No es nada personal

Si cada vez que a alguna persona, con tiempo libre, que se haya levantado con mal pie, o sencillamente no le guste o comparta lo que has escrito te va a afectar, vamos mal. Y lo digo con conocimiento de causa.

A mí ya no me afecta nada. Eso no significa que no respete a mis lectores, eso se aprende en primero de redacción, porque sin lectores no somos nada.

Pero, también somos personitas las que tecleamos, y perdemos a un ser querido, otro tal vez esté enfermo y ante un comentario que quizás pasaríamos por alto o leeríamos con calma y le daríamos una respuesta neutral, pequemos y nos salga la vena dramática. No te preocupes. Eres un redactor con corazón.

Consejo 2: Responde siempre

Al fin y al cabo es un lector, alguien que se molesta en leer lo que tú o tus compañeros publicáis. Se merece tu respeto. No estoy muy de acuerdo con eso de que el cliente siempre tiene la razón.

¿Recuerdas el inicio del post de hoy? Pues eso. Pero tú eres hijo, nieto y bisnieto de diplomáticos y con una exquisita educación y tacto, aunque hayas dormido tres horas, hayas pasado dos noches en un hospital y te duelan hasta las pestañas, serás cortés y responderás.

Consejo 3: Los comentarios que no te gustan, no se borran

Aunque vivamos en la era de bloquear, borrar y eliminar a las personas de nuestras redes sociales, creyendo que así de una forma mágica se esfuman de la faz de la Tierra, no es así obviamente.

Borrar el comentario le pondrá más furioso. Y si creía tener razón en una escala del 1 al 10, ahora se sentirá ofendido, malhumorado y si tiene tiempo: tratará de hacerte quedar mal a ti o a tu empresa o medio para el que trabajes.

La vida es corta. Fugaz. Seguro que te has enfrentado a situaciones más duras que a un comentario de  una persona que no está de acuerdo contigo.

¿Qué hago? Lo dejas ahí para que veas que respetas su opinión aunque no la compartas y punto.

Consejo 4: Mantén la autoestima en su sitio

También está mal visto, lo sé. Pero llevo muchos años escribiendo y recuerdo la primera vez que recibí un comentario negativo (todo no iban a ser flores) y resultó ser de alguien que antes trabajaba allí y le sentó muy mal que ocupara su lugar.

No hay mayor satisfacción para alguien que deja un comentario para atacar que sentir que ha hecho daño.

Lo negará, dirá que no es personal, todo lo que desee, pero volvemos a lo de antes, no es éste un lugar donde la argumentación sana brille por su presencia.

Consejo 5: La vida no es justa y cuidado con las personas susceptibles

La expresión “La vida no es justa” es una frase que pone muy nerviosas a algunas personas. Creen que como respuesta a su comentario es una ofensa y no lo es.

Se lo toman como algo personal, cuando no deja de ser una descriptiva forma de decir: “No puedo y no puedes gustarle a todo el mundo”.

El mundo cambia, la gente cambia, todo va muy rápido, pero en esencia seguimos siendo : susceptibles, empáticos, creativos, pasivos, trabajadores, vagos, alegres, tristes, optimistas y pesimistas.

¿Crees que le puedes gustar a todo ese tipo de perfiles? ¡Es imposible! Y nada sano.

De hecho, se aprende más de ese hombre o de esa mujer que no comparte tus ideas, así que aprovecha la ocasión y siempre desde la calma, si te lo puedes permitir, toma aire y relee su reflexión de cuatro hojas, quizás saques algo en claro.

Muchas gracias por leerme

Joana  Sánchez G.

Ventajas y desventajas de ser un redactor freelance

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Hola amigos,

Hoy voy a hablar sobre la desventajas de ser un redactor freelance. Lo sé, en el título también pone ventajas pero últimamente, por mi experiencia personal sólo encuentro lo contrario.

 

Escribir es duro, pero ahora freelance es cuando vas demostrarlo, con sudor

 

La mítica serie Fama, que veía cuando era una tierna niña, contaba con una profesora de baile que siempre repetía:

 

La fama cuesta, y aquí es donde vais a empezar a pagar, con sudor

 

Si te decantas por escribir por tu cuenta, te aseguro que vas a sudar. Sobre todo, si no tienes muchos clientes, como bien asegura Roger García, el creador de El Blog del Redactor Freelance,  donde confiesa que ha de realizar 60 contenidos al mes para ganarse la vida.

Y basándome en mi experiencia la principal desventaja que encuentro es la del tiempo. Para escribir un artículo hay que apostar cada vez más por la extensión, cuanto más largo sea el post, mejor. Y eso se traduce en más palabras, en más dedicación.

¿Pero para quién es mejor? Para Google, para el cliente, para el propio contenido, para el posicionamiento.

 

¿Calidad o cantidad? El lector y el cliente siempre valorará la calidad

 

Estoy de acuerdo con Roger, porque también lo he vivido: escribir todos los días en un blog puede empujarte a sufrir un ataque de nervios. Siempre y cuando no lo hagas por placer, como por ejemplo: escribir sobre la natación sincronizada.

En mi caso, opino que publicar un artículo semanal es suficiente, eso sí, no lo olvides, si eres redactor freelance multiplica artículos largos (1000 palabras es lo que le gusta a Google) por los clientes que tengas.

¿Está bien pagado escribir contenido? No. Exceptuando algunos casos donde sí se reconoce al profesional que está detrás de un texto que ha tenido en cuenta:

  • La estructura.
  • El SEO.
  • La creatividad.
  • La documentación.

Pero en general, no. Y es ahí donde esta redactora freelance grita a los cuatro vientos que desea escribir para un cliente, sobre todo si se llama empresa y apellida contrato.

Chicos, emprender es el invento del siglo. Algo que nació por parte de los que no sabían cómo arreglar la crisis económica.

Emprender debería ser voluntario, porque si no es así, si lo haces llevado por la necesidad, es cuando tu estilo al escribir será similar al de otros que pululan por la red.

Y es cuando aparecen los textos sin alma, con falta de originalidad.

Si ya me vas conociendo sabrás que no soy muy partidaria de alentar a los que estéis pensando en escribir por vuestra cuenta que echéis a volar en un sector tan duro como el de la creación de contenidos.

 

Soy redactora no un personaje de Marvel

 

Me gustaría hablar ahora con el cliente, ese ser que piensa que tú te sientas frente al ordenador y las palabras brotan de tus manos simplemente con posarlas sobre el teclado.

No. Un redactor, borra, edita y busca información. Lee en voz alta lo escrito, repasa, comprueba que no hay ningún error, que tiene sentido,  resulta atractivo y sencillo de leer.

Y en ocasiones, cuando cree que está listo, descubre una errata y hay que volver a meter al horno el artículo.

A todo ese proceso se le llama, trabajo.

Y el trabajo se paga.

¿Por qué existen tan pocos redactores en plantilla en agencias o en cualquier lugar donde se necesiten generar textos?

Porque creen que somos como Batman, que vivimos en una cueva porque nos gusta, y disfrutamos siendo colaboradores, ése o ésa que se pasa por la oficina de vez en cuando.

Las ventajas de ser un redactor freelance, es decir, trabajar por tu cuenta estriba en tener muchos clientes, buenos clientes, clientes que sepan que detrás de un texto hay horas invertidas. En resumen, poder vivir de ello.

Si todas esas cuestiones se dan, podrás vivir de redactar para otros, darte de alta como autónomo y no morir en el intento.

Lo siento, pero ya sabes que soy una soñadora que se volvió realista y abandonó el universo  cuqui para pisar tierra firme.

Escribir es un oficio duro. Que veamos que el vecino del quinto publicó un libro no significa que sepa escribir.

Ahí radica el gran problema, hoy día parece que todo es sencillo. Y eso lleva a que no valoren tu trabajo.

¿Se te ocurre alguna ventaja para escribir por tu cuenta como oficio? ¿Hay algún optimista en la sala?

 

Joana Sánchez G.

#quieroseredactor X

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Jerry Lewis y la máquina de escribir de Leroy Anderson

Hola, hemos llegado a la última semana de esta serie de consejos y anécdotas relacionadas con la redacción.

Os quiero dar las gracias por vuestros “me gusta”, los comentarios y por compartir las experiencias de esta humilde artesana de la escritura.

La manera que he encontrado de agradecer vuestra generosidad, es regalaros este taller de creatividad y pensamiento lateral que en su momento, a mí me ayudó mucho.

Espero daros en breve otra buena nueva, relacionada con la escritura y el mundo del podcast.

Ojo, esto no se acaba como dicen Delafé.

 

Si de veras quieres formar parte de esta comunidad donde no habrá presidente de la escalera molón, pero sí redactora con bolígrafo y teclado: suscríbete.

¡Hasta la próxima!

Joana Sánchez G.

#quieroseredactor IX

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Jerry Lewis y la máquina de escribir de Leroy Anderson

 

 

Hola, no me lo puedo creer estoy escribiendo y es miércoles. ¿Qué tal va todo?

Hoy me gustaría contaros lo que sucede cuando escribes para diferentes lugares y además, deseas escribir para ti. Es decir, cómo pasarnos el día dándole a la tecla y que la creatividad quede intacta.

Cuando tu afición es tu trabajo, Houston tenemos un problema. Nada, nada…, todo lo que se lee por ahí: “Es maravilloso escribir para los demás”. Falso 🙂  Que seas un profesional y hagas tu trabajo dando el 100% es una cosa, que te pongas a bailar cuando terminas un artículo sobre un tema fiscal, ya os digo que es complicado.

Ojo, de todo se aprende y es un lujo poder escribir sobre temas que quizás ni te hubieras planteado leer o informarte

En mi caso, cuando escribo por obligación (lo que me genera ingresos) lo hago con gusto pero no por placer. Es como la persona que se dedica a pintar y dedica un fin de semana a pintar de verde, azul o el color que se te ocurra, la habitación de su hija. ¿Se puede comparar a pintar un edificio que no le trasmite ninguna emoción?

Un redactor freelance, lleva dentro un escritor, un actor, un artista

 

Al menos es mi caso y el de algunos colegas que he tenido el gusto de conocer. Al igual que los guionistas que trabajan para programas de televisión, sentimos que nos cortan las alas y por ello, de vez en cuando, las luces se bajan, una música suave suena de fondo y transformamos ese rincón dedicado a la escritura en nuestro templo sagrado.

Hace poco que he terminado un libro, o creo haber terminado porque un libro si eres exigente no termina jamás o hasta que alguien te dice: “Publica y deja de corregir”

Cuando me sumerjo en teclear historias que nacen de mi imaginación, o de lo que observo siento un placer indescriptible, sé que tú que me estás leyendo me comprendes. Escribimos por necesidad, ni siquiera buscamos la popularidad (aunque espero que mi libro arrase ja ja ja ja)

Sé que al principio, comenté que un redactor digital tiene que ser consciente de que pone sus conocimientos al servicio de otro y aceptarlo. De hecho, aceptar que sea otra persona quien firme lo que a ti se ha ocurrido a base de documentarte y de ingenio. Lo sé, duele.

Por esta razón, por ese sufrimiento que nos recorre desde los dedos hasta el cabello es casi una obligación escribir para uno. Es un ejercicio interesante para no perder nuestra esencia, nuestra frescura y sobre todo para escribir con el alma.

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Gracias a los comentarios he descubierto blogs similares a varios que he tenido. Son rincones deliciosos, donde una persona con un don especial es capaz de plasmar en un texto ameno, triste, hiriente, sarcástico…, una escena cotidiana narrada con talento que te hace sentir bien, reconciliado con la vida y la escritura, no exagero.

El consejo de hoy es: sé profesional siempre, pero no olvides soltarte la melena y tomar notas sobre algo que te haya llegado al corazón. Tu escritura mejorará y tú te reconciliarás con este noble oficio.

 

¡Hasta la semana que viene!

 

Joana Sánchez G.