Los escritores invisibles: los redactores

Soy redactora y escritora en mi tiempo libre. Pero hoy quiero hablarte de mi trabajo, el de escribir para otros.

A veces, parecemos personas con poderes, como Superman o Wonder Woman, pero lo único que hacemos es pensar y ponernos en los zapatos de nuestros clientes.

Cuando un cliente necesita un artículo, un texto, un post para una red social, un vídeo, una imagen (sí, los redactores también hacemos tareas relacionadas con el diseño) ahí estamos nosotros.

Un redactor ha de tener cajones en su cerebro

Uno de tus clientes te necesita porque ha abierto una tienda de maquillaje en Internet. Hay productos pero no hay VIDA.

Son objetos inertes, y para que cual Pinocho empiecen a hablar, ahí entro yo: con artículos que los coloquen como protagonistas de historias. O manteniendo conversaciones en las redes sociales con los seguidores y clientes.

Sin palabras, el talento y los servicios se perderían como lágrimas bajo la lluvia

Escribo para ti como si lo hiciera para mí

Otro cliente se dedica a ofrecer servicios destinados a personas. Servicios que están relacionados con los más vulnerables de nuestra sociedad. Entonces, la redactora ha de abrir otro cajón y cerrar el del maquillaje.

Es el momento de pensar en ese colectivo. En buscar, leer, documentarme y llegar a emocionarme mientras escribo.

Tal vez mi nombre no lo leas ni me veas en ninguna fotografía, pero tras esos textos, esas palabras que te han conmovido estoy yo. La redactora invisible.

Un trabajo digno a veces, mal pagado

  • Imagina una página web llena de imágenes y ni una sola palabra.
  • Imagina una conferencia y todos permanecen en silencio.
  • Imagina tu empresa con un logo potente y atractivo, muda.
  • Imagina que a partir de hoy tuvieras que encargarte de redactar artículos, post para tus redes sociales o crear una imagen con una frase que enamore a tus seguidores y clientes.

Sin la escritura, sin los textos, las descripciones, las emociones y los datos no llegarían a esa persona que tanto te interesa, y el vehículo que has empleado para llegar a ÉL, soy yo.

Hoy quiero dedicar un fuerte aplauso a todos los redactores que en su día estudiaron en la universidad, han seguido formándose con los años.

¿Mi caso? Paso por el mejor momento que he vivido como redactora y publicista.

Por ello, doy gracias a cada una de las personas que confían en mí para que sus empresas y proyectos tengan VOZ.

Juana Sánchez G.
Gracias por leerme.

Las ventajas de una buena comunicación entre el redactor y el cliente

Vamos al grano, hoy nuestro protagonista es el cliente y no el redactor. Pero, ante todo, la buena comunicación que debe surgir entre ambos.

Consejos que te ahorrarán tiempo y costes

  • ¿Tienes clara tu idea o tu proyecto? El redactor se encargará de que los textos o el proyecto que tienes en mente, se convierta en palabras que llamen la atención de tus futuros clientes. Pero, ojo, es redactor, no adivino. Imagina que vas a una panadería y cierran porque tú aún no te has decidido por el pastel que deseas comprar.

Tu idea o proyecto es ese pastel que te encanta y sabes describir en una frase lo que significa para ti

  • Trata de escribir un plan para tu blog que explique todo que quieres tener y todo lo que el redactor necesita saber. Dile si quieres que consulte fuentes específicas, prepara una lista de temas y guíalo en la dirección que te has planteado tomar.
  • Dale alas al redactor si tienes dudas. Tal vez, tengas en mente un nombre ideal para tu negocio o para un titular. Pero, una vez que lo compartes y alguien ajeno a ti lo dice en voz alta, suena extraño, poco comercial o surrealista.

Dejarse aconsejar es también un ahorro de tiempo. Piensa que el redactor tiene experiencia en redactar textos y que un buen titular es la antesala de una lectura.

  • Ten claro lo que NO QUIERES que aparezca en tu blog o página web. Imaginemos que tu empresa está enfocada a la belleza. Pero tus productos son ecológicos. Dejar claro al redactor que no quieres un artículo o información relacionada con cosméticos o personas que no consumen este tipo de productos, es importante.
  • ¿De veras ese cambio es producto de una necesidad o de un capricho? Ahora me pongo seria. El redactor te ha enviado un borrador. Te gusta. Pero, resulta que como te ha invitado a que modifiques o corrijas, coges el rotulador rojo y empiezas a tachar y cambiar sin saber muy bien el motivo. Piensa que tiene más clientes y aunque te respeta, dispone de 24 horas al día como tú.

A más cambios, mayor será el precio a pagar. Si cambias un párrafo o eliminas todo un texto, piensa si lo haces por el bien de tu negocio o porque sí

  • Escribe, llama y habla todas las veces que sea necesario con el redactor. Hablar no perjudica a nadie. Al revés. Hablando se entiende la gente. Y si no es así, pues habrá que dialogar más. Pregunta al redactor si le ha quedado clara tu idea. Si tiene la suficiente información como para pensar que forma parte de la empresa y ha interiorizado bien vuestros valores.

Eso sí, no llames a las 23 h o un domingo por la tarde, a no ser que el mundo se esté acabando, hay que respetar los horarios del trabajador

  • Apostar por un redactor profesional, con una trayectoria de años, es una garantía. Existen múltiples plataformas que te regalan los textos, pero piensa que no se van a implicar ni la mitad de lo que lo hará un redactor profesional e independiente.

Espero que estas ideas, te sirvan y a la hora de encargar tu proyecto te resulte más sencillo y ahorres tiempo y dinero.

Gracias por leerme,

Juana Sánchez G.

Aumentar tus ingresos como redactor, Javier Pastor tiene la respuesta

Estamos en plenas navidades. Y miras tu cuenta en el banco y ves que no te llega ni para hacer un regalo simbólico a tus familiares. Cobras poco, mal y has de esperar a que te paguen.

Como mucho estás cobrando 20, 30 euros y aunque sabes que estás regalando tu trabajo temes quedarte sin clientes. ¿Merece la pena trabajar prácticamente gratis, si puedes ofrecer a ese cliente algo más que un texto valioso pero no te atreves a mostrar lo que te hace diferente al resto por temor a que se vaya con otro?

Esta mañana, Roger García ha compartido este excelente artículo de Javi Pastor sobre cómo ingresar más dinero si eres un redactor freelance.

Sencillo:

1) Demostrando que tu trabajo es bueno y sin temer pedir más dinero porque lo que vas a ofrecer a cambio le hará mejorar en su proyecto al cliente.

2) No haciendo gratis, labores como la maquetación o similar.

Este fragmento es de mis favoritos:

Cuando estamos empezando y creemos que el cliente nos está haciendo un favor a nosotros al contratarnos tenemos permiso para caer en el error de aceptar, pero si nos encontramos en ese punto en el que sabemos que el favor es de nosotros a ellos, eso hay que cobrarlo.

Subir un post desde un Docs de Drive o un Word al CMS o gestor de contenidos cuesta. Lleva su tiempo si se quiere hacer bien.

¿Por qué no ibas a cobrar por eso?

Para saber cuánto cobrar habría que hacerse unas cuantas preguntas:

  • ¿Incluye rellenar el title, meta y URL?
  • ¿Incluye buscar y subir fotografías para el cuerpo del texto?
  • ¿Incluye buscar y subir la imagen principal del artículo?
  • ¿Incluye la optimización SEO de todas esas fotografías?
  • ¿Incluye la maquetación con shortcodes (un clásico de WordPress)?

Por resumir, ya que os recomiendo leer el artículo completo de Javi Pastor, pero que nadie se mueva, sobre todo mis clientes 😄 añadiré que lo fundamental es que nuestro cliente sepa con claridad, que no solo está contratando a una persona que va a escribir muy bien sus textos, también los va a saber posicionar, elegir buenas imágenes y controlar las consultas que está recibiendo su web o blog.

Ser un buen redactor no pasa solo por cobrar 80 euros (que también) sino por demostrar que vales ese dinero que el cliente paga.

Gracias por leerme.

Juana Sánchez G.

J’acusse…! Carta a los clientes de la redactora peculiar

J’acusse…!

CARTA A LOS CLIENTES DE ESTA

REDACTORA

Estimado cliente,

Permítame que me dirija a usted de un modo general, ya que no puedo dejar fuera de esta misiva algún nombre y después ser acusada de trato de favor.

Los hechos que me llevan a redactar estas letras se remontan a quince años atrás cuando comencé este trabajo tan lleno de espinas como  de alegrías.

Usted es el culpable de que a finales de 2019, siga enarbolando la bandera del redactor como un oficio digno y necesario en esta sociedad donde se insiste en que hombres y mujeres no leen.

Yo acuso a todas esa bocas que pronuncian semejante atrocidad: ¡Se lee! ¡Se escribe!

Por esa razón, mi estimado cliente, le doy las gracias por confiar en mí.

En esta redactora que escribe textos para su página web, busca frases ingeniosas para sus artículos e investiga hasta el infinito para encontrar esa palabra que desea, como si fuera una arqueóloga en busca del tesoro aún por descubrir.

Sin palabras, las calles no tendrían nombre. Las canciones carecerían de letras. Los ‘te quiero’ se esfumarían y sólo nos quedarían las pantallas vacías, quizás llenas de imágenes sin sentido.

Yo acuso, a quienes escriben sin haber leído.

Yo acuso, a quienes se hacen llamar redactores y no aman la palabra.

Yo acuso, a quien promete un buen posicionamiento pero un texto sin alma.

Yo acuso, a quien iguala  escribir a tener un trabajo de mentira.

Usted, cliente que respeta mi oficio y desea que el suyo brille gracias a un texto escrito con delicadeza y a la vez, con la misma garra que un tigre ataca a su presa, merece toda mi gratitud.

Gratitud que otros no ven y reflejan de diversas formas: no pagando por los servicios prestados, como si este trabajo fuera menos valioso que el suyo.

Gratitud por no pensar que me está dando una limosna, sino pagando por un servicio como lo hace cuando compra sus viandas frente al ordenador o en el supermercado.

Como despedida, le deseo que en 2020 sigamos juntos, para que las palabras se oigan más fuerte sea cual sea el soporte, porque esta sociedad las necesita.

Atentamente,

Juana Sánchez G.

¿Necesitas un redactor o un copywriter estrella?

Hola,

¿Todo bien? Así lo espero.

Comienzo con la pregunta del título: ¿Necesitas un redactor o un copywriter estrella? Va por ti estimado cliente.

Este artículo quiere reconocer la labor que realizan los profesionales de la redacción, el marketing de contenido y los creativos respecto a otros que pasan más tiempo impartiendo conferencias que ejerciendo su trabajo.

¿A quién no le gusta que le aplaudan o le den una palmada en la espalda? A mí

Soy redactora, profesora online y escritora. De vez en cuando, no me queda más remedio que pasar al primer plano, sobre todo por el tema de los libros.

Pero mis clientes son lo primero cuando llevo puesto el traje de redactora, de creativa.

Historias que llegan al alma, redactores que la dejan por el camino hacia el estrellato

Acabo de ver el anuncio de Arcos en Twitter, son las 20:38 y sé que lleva siendo TT todo el día, pero era el momento adecuado. Un minuto antes, había intentado escuchar un podcast de una copywriter estrella.

TRADUCCIÓN

Copywriter ⭐⭐⭐⭐ es esa mujer u hombre que se dedica a: mantener un canal de YouTube, un blog, concede entrevistas como si hubiera inventado la escritura y la persuasión. Y lo más importante, se hace llamar: conferenciante. ¿Pero no era antes una redactora?

Vamos a la RAE:

Conferenciante:  Persona que diserta en público sobre algún punto doctrinal.

Vuelvo al anuncio, ¿lo habéis visto? #YoTambiénSoyClara cuenta la historia de cualquier español que intenta ganarse la vida con cuatro trabajos y a pesar de ello, no le llega el sueldo a fin de mes.

Una historia redonda que muestra una realidad: una mujer que vive con su madre y tiene un hijo, que va de empleo en empleo durante el día y la noche, hasta que al final… 😉

¿Por qué las buenas ideas las tienen personas que no gustan de estar en un primer plano?

Detrás de ese vídeo cargado de emoción hay una persona a la que quizás no veamos ofrecer charlas ni talleres como si fuera un vendedor de no se sabe muy bien qué. Sinceramente no sé qué agencia está detrás.

Cuando Arcos confió en esa historia, fue porque estaba perfectamente construida. Mucho más creíble ese corto, que la realidad que nos venden los políticos.

Condensar en poco tiempo una vida, con diálogos creíbles, con tacto en cada palabra y manteniendo el tono, porque es muy fácil caer en la exageración, sólo puede ser fruto del trabajo de un buen equipo y de una persona que construye historias con alma.

Para mí, esa persona al igual que otros muchos redactores y creativos que conozco merece mi respeto

Luego están los que se suben a un escenario a decir obviedades, como si  hubieran olvidado su esencia, para dejar en un segundo plano las frases, los buenos titulares, y así aparecer en cada párrafo ellos en mayúsculas y con mucha purpurina. Cuando la protagonista, la estrella… ES CLARA.

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Imagen|Pexels

Los redactores necesitamos exponernos para que nuestros futuros clientes conozcan nuestro trabajo

Es una forma de mantener una tienda donde te digo: “Pasa, mira y dime si te gusta lo que ves” y así evitar caer en esas ofertas donde te piden trabajar gratis porque creen que no eres real. 

Y lo eres, aunque no tengas un canal en YouTube, ni te hagan entrevistas todos los días, o una editorial te proponga escribir un libro porque tienes K’s seguidores.

Exponerse está bien. Es una parte más de nuestro trabajo. ¿Cómo vas a saber si te gusta cómo escribo si no ves alguna prueba?

El problema (para mí) llega cuando confundes querer ser una estrella de rock o de cine, cuando tu trabajo es el de escribir historias para los demás, una profesión honrada, con prestigio pero artesanal, y poco vas a aprender sobre cómo habla la gente, si te pasas el día subido en un escenario esperando los aplausos.

Ficha técnica:

No he podido evitar buscar información sobre la Agencia que está detrás del spot.

Agencia: El Ruso de Rocky   

Dirección Creativa Ejecutiva: Ángel Torres y Lucas Paulino
Director de Arte: Miguel Novillo, Estelle Gehin
Equipo creativo: Alvaro Marugán, Ángela Pacheco, Mario Carrillo, Marta Fernández
Equipo de Cuentas: Estefanía Gimeno, Izaskun Arríen, Ana Tablado, Marta González

Anunciante: ARCOS
Contacto del cliente: Ignacio Cervantes

Productora TV: Grupo Caribe.
Director Fotografía: Manuel del Moral
Fotógrafo: Victor Bensusi
Agencia de medios: La Pequeña Fábrica

Gracias por leerme.

Juana Sánchez G.

Los artículos de prueba gratis no existen

Hola,

De nuevo por aquí para hablar sobre un tema surrealista. Que ni a Dalí le serviría para pintar un cuadro, de hecho el artista miraba mucho la pela.

¿Por qué vemos como algo natural que nos pidan un artículo de prueba gratis? ¿Acaso a mi querido electricista le voy a pedir esta tarde que me coloque el plafón sin pagarle? Luego ya si me gusta, que siga con un enchufe que me tiene que cambiar. 😉

Escribe gratis y yo me lucro, es una idea retorcida

Me gustaría compartir cómo es la experiencia de una redactora freelance cuando se mueve por ese mundo de las ofertas para redactores de contenido.

Existen dos extremos, en uno, no piden experiencia lo cual me lleva a pensar que es una empresa suicida, y por otro lado, están las que te piden por adelantado un artículo de 500 palabras por el que no te van a pagar pero oh sorpresa, sí a publicar si tiene calidad.

Obvio que ahora no caigo en esas trampas pero está bien que se sepa, sobre todo para denunciar el poco prestigio que para algunos tiene un oficio tan digno como el de redactor.

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Hay meses duros, los inicios también lo son pero regalar tu trabajo es delito

Practico la empatía (no he podido evitar acordarme de la magia de mi melena, perdón) y sé que hay meses complicados, donde tú has realizado tu trabajo pero los clientes por la razón que sea no te pagan y siguen con su vida, como si en la tuya la compra fuera gratis y la luz y el agua no te la cobraran.

Estos anuncios donde ponen como gancho un artículo de prueba y un después ya se verá, pueden resultar tentadores, sobre todo si necesitas ingresos para ayer

No es la primera vez que trato este tema pero regalar tu trabajo es un insulto hacia tu persona y un gremio.

Lo sé, soy dura pero si todos dijéramos que no, no habría personas con tan poca ética para publicar ‘ofertas’ donde el sueldo es ridículo y lo que te piden es propio de dos o tres trabajadores.

Un redactor que regala un artículo de prueba será un eterno becario

Hay empresas que se jactan de contar con becarios para que obtengan experiencia. ¿Pagarles? Eso ya no forma parte del paquete de diversión Ven a trabajar para mi negocio gratis todos los días y a ver qué podemos aprender nosotros de ti.

Y para terminar me gustaría añadir que no sólo existen los artículos de prueba.

Como publicista me pidieron en una agencia que pagara cerca de 200 euros por asistir a una ‘clase’ donde me mostrarían su forma de trabajar.

Por lo visto o pensaban que no era muy espabilada o pretendían que su secreto les abriera muchas puertas para ganar dinero a base de incautos, cuando eran ellos los que debían pagar: de locos… No, de espabilados.😎

Existe una abismal diferencia entre:

“Trabajo en lo que me gusta, es como si no trabajara”

y

“Trabajo gratis por ahora, me han prometido pagar más adelante”

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¿Y tú, has sido un buen samaritano y has trabajado gratis sin valorar tu profesión o por necesidad?

Gracias por leerme.

Juana Sánchez G.

Camarero, hay un gurú en mi sopa

Hola:

¿Cómo va todo? Espero que bien.

Imagina un restaurante, es algo extraño porque no sirven comida. Sólo hay personas sentadas frente a pantallas y como mucho, tienen una bebida al lado. En cada mesa hay un cartel: autónomo, pyme, emprendedor.

Todos están enfrascados leyendo. Hasta que de repente una voz rompe el silencio con un grito desgarrador:

– ¡Camarero, hay un gurú en mi sopa!, se trata de un chico con barba pelirroja y el ceño fruncido.

-¡Camarero, aquí hay otro!, esta vez es una mujer de unos cuarenta años, que se ajusta las gafas con rabia.

El local debe cerrar por el ataque de los gurús y los vendehúmos

Siempre he sentido una animadversión hacia los gurús, esos seres que aparecieron por Internet hace unos diez años, y  aprovecharon la burbuja de la crisis económica y el término ‘reinventarse’ para captar a incautos a los que vender su curso, libro o método.

Como me gusta hablar con propiedad, diré que dentro del ranking de los vendehúmos que he encontrado en un artículo, traté con dos.

Al primero jamás le compré nada, sólo leí su blog. Al segundo lo conocí en una de esas charlas que no sirven para nada, y me confesó que no sabía escribir.

Repetid conmigo:

NO SABÍA ESCRIBIR.

Me lo dijo con total naturalidad y hasta mentó a su santa madre que no creía que su hijo se ganara las habichuelas diciéndoles a otros cómo debían escribir correctamente en un blog, cuando él debía pasar el corrector de Word.

Camarero, ¿cómo es posible que los gurús hayan entrado también en el mundo de la redacción?

Es fácil. Al igual que existe un alto porcentaje de personas que detestan las matemáticas y los que son hábiles para mí son los reyes del mundo; también hay seres humanos que odian escribir, ahí tenemos el nicho.

Por otro lado, estaba la idea de que todo el mundo (con o sin necesidad) debía tener un blog y estos gurús te enseñaban a cómo sacar partido a una plantilla de WordPress, cómo estructurar un texto, título, subtítulo, descripción…

Algo que si has pasado por una facultad de publicidad o periodismo lo sabes o si eres autodidacta hay buenos libros en la biblioteca sobre el tema.

O mejor aún, hablas con un buen diseñador gráfico y creador de páginas web, ¿a nadie se le ocurrió? No, porque ellos eran como las navajas suizas, redactores, diseñadores, publicistas, la leche.

¿Qué hacían estos gurús para llenarse los bolsillos?

Primero, elegir nombres cool.

Ahora mismo no me viene a la mente, o no quiero acordarme de un tipo  que llama a sus seguidores ¿manada? o algo similar.

El fin es que te sientas parte de un club. Que no estás solo. Luego están los casos de éxito  que muestran como prueba  irrefutable el motivo por el que ellos son adorados como Buda.

Y lo más importante: dejar claro que necesitas su asesoramiento porque son tan buenos que han dado trabajo a otros.

Pero si ellos como profesionales no tienen pruebas de que son lo mejor, ¿cómo vamos a saber que ese equipo es bueno y confiable?

Ahora es el momento en el que os dejo el enlace de estos dos chicos que han elaborado el ranking de los vendehúmos (yo lo acentúo porque así lo recoge la RAE)

Imaginad mi regocijo cuando leí en un periódico el ranking escrito con un alto sentido de humor, pero que dejaba en evidencia lo grave de la situación.

Lo cual, aplaudo siempre y cuando no caigan en los mismos errores,  aunque no creo que eso suceda puesto han vivido en carne propia su mediocridad al contratar sus servicios. 😉

¿Por qué huir de los gurús en el mundillo de los redactores freelance?

Si fueras un hipotético cliente te diría con claridad: porque te van a sacar dinero por todo. El trabajo se paga, obvio. Pero la purpurina y los lugares comunes, no.

Perdona David Ogilvy a algunas redactoras/coach que aseguran haber inventado la figura del redactor publicitario.

La realidad es que estos redactores estrella, nacen de la mano de uno de estos gurús más veteranos. Les dictan cuatro reglas relacionadas con el marketing, les hacen una entrevista, para después pedirles que escriban sobre temas que alguien que no domina la escritura se tomará como la Biblia.

¿Cómo? Con un lenguaje persuasivo, una web diseñada al milímetro para que veas sonrisas y testimonios de gente feliz por haberlos contratado. ¿Qué pasa con los que se dieron cuenta de que aquello podían lograrlo por otra vía?

Los gurús generan a su alrededor una historia de éxito y dejan que les entrevisten hasta en Radio Patio, el caso es aparecer en todas las búsquedas en Google.

Ofrece charlas, muchas charlas

Y ahí, querido cliente, yo te contaría que una vez asistí de manera online a la conferencia de una ‘estrella’ de la redacción ¡que duraba dos horas!

Su tono era tedioso, el contenido ídem y luego debía comprar algo, no recuerdo qué. Me salí cerrando despacito mi portátil porque sentí vergüenza ajena.

Estimado lector, estimado cliente. Las burbujas siempre han existido e igual que nacen, se hacen grandes y estallan.

Ha llegado la hora de que estos gurús que parecían saber de todo y se reunían los mismos en las mismas conferencias o charlas por un nada módico precio, se extingan.

Y quedaremos los que nacimos para esto porque nos apasiona escribir y somos alérgicos a la purpurina

Como el que nace para pintar. Para vender o para arreglar enchufes (sí, tengo debilidad por los electricistas) A los redactores nos gusta teclear, manejar palabras, buscar las mejores para nuestros clientes, que la cámara les enfoque a ellos y no a nosotros.

Me apetecía mucho hablar sobre estos seres por una razón: respeto a quien escribe. Al redactor por vocación. Y por encima de todo, respeto a mis clientes.

Uno no se hace redactor o copywriter por hacer un curso.

12/09/2019, gracias por esos Likes, ¿Alguna experiencia con un gurú? 😉

Como servicio público, estaría bien elaborar otro ranking.

Gracias por leerme

Juana Sánchez G.

Diario de una redactora peculiar

Hola,

¿Cuántos manuales existen para escribir mejor? Muchos.

Ahora os haré otra pregunta: ¿Cuántos libros tienen como protagonista a un redactor anónimo donde él es el héroe y también el perdedor con un trasfondo humorístico?

El mío. Diario de una redactora peculiar.

Un homenaje a los redactores freelance

Lo hipócrita sería inventarme una estrategia de marketing que a buen seguro se vería a mil leguas. Llevo hablando de este libro hace tiempo. Fue una promesa a mi padre fallecido en junio de 2017. El lector más fiel que he tenido.

Pero a medida que cada noche me plantaba frente al portátil tras cumplir con mis clientes, más anécdotas y curiosidades recordaba sobre cómo me decanté por escribir y no por otro oficio.

Y se hacían las 2, las 3 de la mañana dándole a la tecla. Porque aunque nuestro trabajo, en principio sea anónimo, también estamos presentes por la red y eso lleva a situaciones surrealistas y buenas. Como que te contraten para una revista porque han leído tu blog.

Con Diario de una redactora peculiar tal vez te sientas más orgulloso de escribir

Con esto quiero decir que no te doy ideas para que descubras la escritura persuasiva, ni que redactes el mejor artículo. Te cuento qué me sucedía alrededor de  ese trabajo.

Cómo gracias a escribir puedes estar un día en Alicante y a la semana siguiente, recibiendo clases de un conocido periodista en Madrid. ¿El motivo? Tu jefe que no te quiere hacer un contrato tiene faltas de ortografía.

O como una agencia puede llamarte para hacerte una entrevista porque el fin de semana anterior has colado un anónimo con tu teléfono siguiéndoles ‘el rollo’ con una campaña que han lanzado en la ciudad.

Una persona como tú con problemas normales y alguno no tan habitual

De eso trata el libro, básicamente de mi vida, pero como digo en la sinopsis: fue fácil escribirlo porque al fin y al cabo se trataba de plasmar la idea de una redactora que un día se levanta pensando que es una meretriz de las letras.

Cuando ella soñaba desde niña y adolescente con ser una escritora, una buena escritora y no convertirse en alguien que redacta textos sobre piscinas.

Y luchará por lograr escribir ese libro contra todos los elementos: malos jefes, enfermedades de las que hacen películas y parecen más cool, sus propias inseguridades y personajes surrealistas como políticos, actores y compañeros de trabajo que no les gusta que escribas bien.

¿Te lo recomiendo?

Ayer leí una recomendación en Amazon, nada tiene que ver conmigo, por si alguien no lo sabe, está terminantemente prohibido escribir opiniones de tu libro (menuda locura, ¿quién haría eso?)

Esto fue lo que leí:

OPINION AMAZON DIARIO DE UNA REDACTORA PECULIAR

Sólo añado que a mí me gusta escribir y siempre he soñado con ser escritora y vender libros no es fácil. Enamorar a un lector, tampoco.

Pero si había algo que tenía claro era que al haberme caído tantas veces tras sentir la miel en los labios con ‘el trabajo de mi vida’, debía hacer un homenaje a esos escritores que no tienen un millón de seguidores en Twitter.

Sin tantos seguidores ni K’s pero que se dejan la vista por un trabajo que les apasiona, aunque a veces tengan que escribir sobre temas tan ‘apasionantes’ como el color del fondo de una piscina.

Si os apetece, haceos con él.

Gracias por leerme

Juana Sánchez G.

Cuánto cobrar como redactor freelance honesto

Hola,

¿Cómo va el verano? En mi caso sin vacaciones, pero contenta. Creo que septiembre será un buen mes.

Este artículo nació tras leer uno de lo más interesante en El Blog del Redactor Freelance.

A la vez, he querido compartir con vosotros ese momento lleno de temores o inseguridades, que aparecen en el momento de cobrar por primera vez a nuestros clientes.

¿Cobro poco o mucho por redactar textos?

En los inicios tendemos a pensar que cualquier sueldo está bien. Lo que sea con tal de tener unos ingresos. E incluso en estos momentos, si pasas por una época delicada a nivel económico estás dispuesto a aceptar cualquier cantidad aunque sea injusta.

Salió la palabra mágica: injusticia.

La injusticia va de la mano de esos clientes que confunden escribir con: “tienes un don, lo tuyo no es trabajo”

Y te piden que les mires un texto. Te mandan un mensaje demandando unas líneas para un manuscrito porque a ellos no se les ocurre nada.

De hecho, ni se les ha ocurrido pensar que comes, tienes una vida o que a lo mejor estás en mitad de un acontecimiento importante. Y escribir se paga.

Sí, sí, ¿pero cuánto cobro yo como redactor freelance?

El precio justo. Y el precio justo viene de la mano de si quieres ganarte la vida escribiendo. De si eres un profesional.

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Elige tarifas que te ayuden a pagar tus gastos

Gastos

  • Conexión a internet: 50 euros
  • Asesoría: 40 euros
  • Cuota de autónomos: 269 euros
  • Hosting, mantenimiento de tu página web: 14 euros
  • Sueldo ficticio: 1000 euros

Esta fórmula la vi en un artículo de María Usero que redactó para El Blog del Redactor Freelance.

Y sí, añadió 1000 euros del sueldo como gastos. También me sorprendí pero tenía toda la razón. Se trataba de poner un objetivo porque ese dinero no iba a cubrir ni por asomo la cantidad de gastos que tiene un redactor.

Este blog está alojado en un hosting, también pago por un dominio y no se olvidan de pasarme la factura 🙂

Luego están los gastos imprevistos. En mi caso, he tenido que cambiar varias veces de proveedor de internet para acabar con un router 4G con el que estoy muy contenta. Mi portátil se estropeó, gastos.

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Eso de que los freelances no descansamos, tiene que terminar

Todo no va a ser trabajar y te mereces unas pequeñas vacaciones.

Vacaciones y gastos van de la mano.

Y los gastos fijos que tienes no se evaporan en julio o agosto

Por lo que tu objetivo en cuanto a tarifas o precios ha de ser algo más ambicioso y realista.

Hay que pensar en esos días en los que puedes enfermar o por contar algo personal, en los que has de acompañar a un familiar al hospital a menudo.

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Escribir requiere tiempo, dedicación así que calcula tu precio por hora o palabra

Este apartado es complicado puesto que un artículo de 500 palabras puede costar perfectamente, 30 euros si está redactado teniendo en cuenta el posicionamiento, la estructura, el estilo, la documentación si es necesaria y la ortotipografía si te han entregado un texto.

Sé que algunos se estarán llevando las manos a la cabeza. 30 euros. En muchas plataformas te escriben textos por una miseria. Es cierto, y así suelen ser después ese tipo de textos, una pena.

¿Va estar motivada una persona a la que le pagan por escribir 1000 palabras, 10 euros? No, así que por tiempo, por lógica y por sensatez, yo no encargaría un texto a un precio tan bajo.

Los resultados serán obvios: nadie te leerá. Y una web o un artículo lleno de faltas de ortografía tiene mala prensa.

Cobrar por horas me parece un error. Porque en la vida de un freelance si trabajas con varios proyectos, tienes que dedicar tiempo a abrir correos, a realizar gestiones y esa hora al final se convierte en dos o tres.

Encontrar a los clientes adecuados, el último paso

A mí también me sucedió. Pensé que lo que me pagaran estaba bien. Pero cuando comencé a ser valorada por otros clientes, entonces comprendí que esto es un trabajo, no se trata de amistad, ¿verdad que el electricista no te cobra menos por decirle que es un crack?

Para que tu tarifa sea competitiva y realista, debes dirigirte a un público que busca pagar calidad y no cantidad.

Cuando un cliente te da las gracias porque has escrito un artículo en su nombre y se siente identificado, lo agradeces porque ha comprendido que detrás hay mucho trabajo. Si fuera fácil, lo haría mi amigo electricista (me va a odiar)

Yo no sé arreglar un enchufe, él no sabe cómo escribir un texto personalizado, así son las cosas.

Para que tus precios no parezcan desorbitados, primero piensa en tu perfil:

-Qué puedes ofrecer a tu cliente.

-Qué experiencia tienes.

-Eres capaz de ayudarle con una auditoría de su web.

-Puedes darle consejos prácticos y válidos sobre su imagen de marca.

Eso es un valor añadido que no todos los redactores pueden ofrecer a sus clientes

Sé el mejor redactor honesto

Esa es la mejor campaña de marketing que pueda existir. Por eso llevo unos días trabajando con una cliente que desde el minuto uno me lo ha puesto fácil y lo que más valoro: respeta mi trabajo y pide consejo.

Dicen que el que siembra, recoge.

Si estás comenzando y lo tuyo es vocacional, poco a poco te harás con un grupo de personas que confiarán en tu trabajo siempre que seas serio, un buen profesional y una buena persona.

Gracias por leerme.

Juana Sánchez G.

Imágenes|Pexels