El joven más guapo de Inglaterra, Rupert Brooke

 

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Hola,

¿Qué tiene que ver Rupert Brooke con la redacción? Con la de contenido seguro que nada, pero con la escritura mucho. Y con la poesía, más.

¿Os apetece que os hable de frases que quedan para la posteridad? Este joven poeta,  lo logró con sus poemas. En un contexto como la Primera Guerra Mundial, dejó esta hermosura:

“If I should die think only this of me: That there’s some corner of a foreign field That is for ever England.“

 «Si he de morir, pienso sólo esto de mí: / que algún rincón de una tierra extraña / será por siempre Inglaterra».

Lo curioso o quizás no tanto fue descubrir que una persona especial me la mostró en una lápida. No importa que él escribiera esas palabras en el siglo XIX, alguien las hizo suyas y sintió la misma emoción.

Esa es la cuestión, las emociones son las que hacen girar este mundo y en el mundo de la escritura, más.

¿Podéis escribir cuando estáis cansados, preocupados o enfadados con el mundo?

Yo no.

Así que no quiero ni imaginar cómo Rupert Brooke pudo hacer un paréntesis en su cerebro, en mitad de una guerra, para escribir poemas.

Como muchos de los poetas europeos de su época Rupert Brooke (1887-1915) tuvo un destino marcado por una circunstancia: la Primera Guerra Mundial, que diezmó a su generación en las trincheras y que a él le hizo morir en el mar Egeo de una septicemia producida por la picadura de un mosquito cuando, a bordo de un transporte militar, se dirigía a Galípoli.

Fue, pues, uno más de los muchos «War Poets» que perdieron la vida en aquel cruel conflicto, en el que, con estrategia y mentalidad del siglo XIX, se utilizaron armas y medios de destrucción del siglo XX. Las heridas que ello produjo todavía están por cicatrizar. (Jaime Silles)

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Fue una figura representativa de la generación de jóvenes artistas diezmada por la Primera Guerra Mundial.

Por su trágico destino, su belleza y el atractivo de sus brillantes dotes de conversación, Rupert Brooke ha quedado cual una figura legendaria de las letras inglesas.

De convicciones socialistas, de gran apostura física y fresco ingenio, practicó con gran talento la poesía neorromántica de los llamados “georgianos”, simbolistas que empezaron a publicar entre 1900 y 1910.

 

27 años, demasiado joven para morir

 

Fue el poeta irlandés William Butler Yeats quien llegó a describirlo como «el joven más guapo en Inglaterra». No seré yo quien ponga en duda esas palabras porque lo encuentro apuesto, y con un aspecto aniñado que lo convierte todavía en más atractivo.

Si hoy os he hablado de Rupert Brooke primero es por una cuestión personal, segundo porque nunca pudo llegar a ser el gran poeta que hubiera sido. Pero lo que llama mi atención es la creatividad del joven poeta.

En su libro, Poesía completa de Rupert Brooke,  los poemas van en orden cronológico inverso al de su composición: empieza en los últimos, datados en abril de 1915, y acaba en los primeros, fechados en 1903.

Esto es algo que se puede explicar, pero que no se puede comprender. Falta una nota que aclare este aspecto que parece un capricho más que un criterio de edición.

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En mi caso, quiero pensar que necesitaba volver a sus orígenes, casi como un ejemplo de lo que a muchos nos sucede cuando cometemos un error, ojalá pudiéramos volver atrás, como en un libro con tan sólo pasar una página.

Un joven que tuvo que ‘luchar’ contra la importancia que los demás le daban a su físico antes que a sus obras, aquí os dejo un enlace con algunas anécdotas.

En todo caso, espero que os haya gustado conocer (si no era así) al hombre más guapo de Inglaterra y a su poesía romántica, a pesar de encontrarse en mitad de una guerra.

The soldier
Rupert Brooke (England, 1887 -1915)

If I should die, think only this of me:
That there’s some corner of a foreign field
That is for ever England. There shall be
In that rich earth a richer dust concealed;
A dust whom England bore, shaped, made aware,
Gave, once, her flowers to love, her ways to roam;
A body of England’s, breathing English air,
Washed by the rivers, blest by suns of home.

And think, this heart, all evil shed away,
A pulse in the eternal mind, no less
Gives somewhere back the thoughts by England given;
Her sights and sounds; dreams happy as her day;
And laughter, learnt of friends; and gentleness,
In hearts at peace, under an English heaven.

El soldado

Si muero, piénsenme sólo así:
Que un rincón de un campo lejano
por siempre Inglaterra es. Habrá ahí,
en esa buena tierra escondido, un polvo mejor.
Polvo a quien Inglaterra llevó, formó, iluminó,
dio, una vez, sus flores para amar, caminos que vagar
Un cuerpo de Inglaterra, que aire inglés respiró,
bañado por las aguas, bendito por los soles de su hogar.

Y piensen, este corazón, libre de todo mal,
un pulso en la mente eterna, nada menos
corresponde en algún lugar a los pensamientos de Inglaterra:
Sus paisajes y sonidos; sueños de días plenos;
y risa de amigos, contagiada; y tranquilidad,
de corazones en paz, bajo un cielo inglés.

Versión de Adela Ramos

 

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Gracias por leerme.

 

 

 

Juana Sánchez González

 

 

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