La historia de Robert Samuel sin hacer cola y París

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Robert Samuel en una entrevista para Foxbusiness

Una de las razones por las que me gusta escribir es poder contar historias. En este caso la de Robert Samuel. Hoy día parece que el tiempo va más rápido que hace veinte años. Siempre llegamos tarde y no disponemos de unos minutos para conversar.

Nuestro protagonista es un observador y un ejemplo de que con creatividad, constancia y trabajo duro, se logran los sueños. Si buscamos en Google: trabajos curiosos, uno de ellos es el de filero profesional.

Los artículos que he leído nombran a Robert Samuel y  ponen un enlace a su página web. A mí la curiosidad me vence. Debe ser que llevo una semana de revisar clásicos como El cuarto poder, Luna Nueva…, que me parecía llamativo que nadie se hubiera puesto en contacto con este hombre para saber más sobre su idea, su vida y su historia.

¿Cómo nació Same Ole Line Dudes?

 

El fundador se metió en el negocio de esperar por otros en 2012, cuando perdió su trabajo como representante de ventas de AT & T y necesitaba una nueva forma de ganar dinero extra. El iPhone 5 resultó estar saliendo al mismo tiempo así que puso un anuncio en Craiglist (un sitio web de anuncios clasificados) ofreciéndose para esperar en la fila.

Tras 19 horas de espera, ganó 325 dólares

 

 

Desde el punto de vista psicológico hacer cola conlleva muchas emociones para una persona, dependiendo del tiempo de espera, del contexto y del fin de esa cola. En este artículo de LA VANGUARDIA podéis leer sobre los 4 años que llegamos a perder haciendo colas.

Esperar por otro no es una novedad, de hecho Robert Samuel lleva desde 2012 dedicándose de manera profesional a ello. En algunos artículos leemos que es una moda de Italia. Same Ole Line Dudes, es fruto de una necesidad que cubrir: tiempo que no disponemos o tiempo que no queremos perder y que otros han sabido obtener de ello una rentabilidad.

Antes de que existieran los iPhone  que tanto gustan a los neoyorkinos, había otra razón para guardar cola: Galatoire’s, un restaurante en el 209 Bourbon Street en el barrio francés de Nueva Orleans, Louisiana, Estados Unidos. Abierto desde 1905, hace más de veinte años era habitual y una tradición esperar para conseguir la mejor mesa. Hacer cola era un placer.

 

Tiempo sin tiempo

Preciso tiempo necesito ese tiempo
que otros dejan abandonado
porque les sobra o ya no saben
que hacer con él
tiempo
en blanco
en rojo
en verde
hasta en castaño oscuro
no me importa el color
cándido tiempo
que yo no puedo abrir
y cerrar
como una puerta

tiempo para mirar un árbol un farol
para andar por el filo del descanso
para pensar qué bien hoy es invierno
para morir un poco
y nacer enseguida
y para darme cuenta
y para darme cuerda
preciso tiempo el necesario para
chapotear unas horas en la vida
y para investigar por qué estoy triste
y acostumbrarme a mi esqueleto antiguo

Tiempo para esconderme
en el canto de un gallo
y para reaparecer
en un relincho
y para estar al día
para estar a la noche
tiempo sin recato y sin reloj

vale decir preciso
o sea necesito
digamos me hace falta
tiempo sin tiempo.

Mario Benedetti

 

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La característica gorra amarilla de Same Ole Line Dudes

Hacer cola es universal, pero oh New York, New York

 

De acuerdo, he leído algún artículo breve sobre chicas que hacen cola por otras en conciertos y les pagan 10 o 12 euros. La diferencia entre Robert Samuel y el colista ocasional es grande. Cuando Samuel volvió a casa tras su experiencia con Apple y ese cliente que tan bien le pagó, él no se quedó con la anécdota, se dijo:

“Aquí hay un negocio,

a la gente le falta tiempo,

voy a cubrir esa necesidad”

 

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The yellow tents of professional line-waiters Same Old Line Dudes in New York City.
Courtesy photo

 

La desemejanza entre Robert Samuel y una persona que se anuncia en España o en otro país para hacer cola por ti, es que él ha montado un negocio donde el amarillo de sus gorras, de sus tiendas de campaña y la complicidad con sus clientes, se ha convertido en una referencia.

Si en algo nos diferenciamos de los norteamericanos, es de su habilidad para saber vender

 

En mi caso, puedo tener mil ideas pero llevarlas a la práctica me resulta en ocasiones, complicado o me frena el miedo, y no me considero una persona excesivamente miedosa.

Allí, no podemos negarlo, saben cómo afrontar una mala racha. No digo que en Nueva York haya un emprendedor en cada esquina, pero sí que su mentalidad es diferente frente a los negocios y las oportunidades. Porque las oportunidades se crean.

El tiempo es poesía, arte y exposiciones en París

Porque esta es la última novedad que rodea al empresario; en su página de Facebook encontré un vídeo en el que hablaba con sus seguidores sobre su presencia en Francia y esta redactora quiso saber el motivo de su visita a Europa.

Os adelanto que en su infinita amabilidad me ha contestado vía Facebook para decirme que se iba a dormir 🙂 Nada mejor que hablar en tiempo real con el protagonista de esta historia, ¿verdad? Tras disculparme darle las buenas noches y la enhorabuena, aquí está el motivo de: New York-París. De Robert Samuel/Arte contemporáneo.

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David Brognon et Stéphanie Rollin | “Call (809) 610 – WAIT”, 8 septembre 2018-7 octobre 2018

 

 

“Call (809) 610 – WAIT”

 

Para su primera exposición individual parisina,  David Brognon  y  Stéphanie Rollin  presentan “Call (809) 610 – WAIT”  una serie de nuevas obras en la galería  hasta entonces desde el 8 de septiembre de 2018. La instalación, la escultura, las fotos y la marquetería de paja (en la foto de arriba) constituyen un viaje en un momento particular, suspendido por la espera. Una obsesión para ambos artistas.

Desde 2008, David Brognon y Stéphanie Rollin han estado construyendo un fascinante corpus dedicado al tiempo, su medida, su desplazamiento, sus meandros y sus callejones sin salida.

“El mundo es una sala de espera. Desde el nacimiento estamos encerrados en una línea de tiempo cuya muerte es el resultado natural e impredecible, unos años. Nuestras actividades diarias son solo un truco para engañar a la espera. Nuestros trabajos son siempre la descripción de este estado de espera entre la esperanza, la resignación y la impaciencia. Porque el letargo de la espera es también este estado emocionante en el que comenzamos a movernos.

El título “Llamar (809) 610 – ESPERA” es una referencia a las tarjetas de visita distribuidos por  Línea cuidadores de  Nueva York, el nuevo arte inventado por  Robert Samuel  en 2012 para satisfacer los deseos y la impaciencia de los que sueñan con el nuevo Iphone o que lleva al teatro sin el tiempo o el deseo de hacer cola.

Robert Samuel y sus  Same Ole Line Dudes  pasan días y noches en las aceras de Nueva York esperando la apertura de una puerta. Al llenar una necesidad contemporánea con su mera presencia física, se han convertido en un nuevo estándar para medir el tiempo.

Invitado por David Brognon y Stéphanie Rollin, Robert Samuel medirá en París una expectativa a la que todos podemos enfrentar un día: la muerte programada. 24 horas al día, esperará en la galería hasta entonces para medir su presencia, una necesidad que pocos países se atreven a enfrentar sin hipocresía: acompañamiento y aceleración del final de la vida.

“Una expectativa última y anormal en el curso de la vida humana, ya que la fecha y hora de nuestra muerte son los únicos datos que generalmente no conocemos.

Una anormalidad que es escandalosa, pero esta expectativa “anormal” se ha convertido en un alivio para muchos. Un alivio de que ya no podemos rechazarlos “.

 

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Durante el mes de septiembre, en Bélgica, donde la ley enmarca la eutanasia con la mayor claridad, un hombre o una mujer repetidamente habrán decidido y notificado a los médicos su deseo de no vivir para abreviar su dolor. El día y el segundo de la partida voluntaria de este hombre o mujer, Robert Samuel abandonará la galería.

 

Galería de Untilthen

41 Boulevard de Magenta

75010 Paris

 

Trabajadores de Same Ole Line Dudes

Si he de ser sincera, no esperaba que la exposición fuera de esta profundidad cuando le envié el mensaje. Pero si nos detenemos un segundo, ¿acaso la vida no es un suspiro y la perdemos (o la ganamos) mientras uno tras otro formamos una fila por cualquier razón?

Sólo deseo que Robert Samuel, disfrute de la experiencia, que duerma bien esta noche porque le esperan dos días donde él será el que tendrá que llenar el tiempo vacío. Le he dejado una pregunta: ¿Usted hace cola…?

 

Joana Sánchez González

 

Fuentes:

https://www.businessinsider.com/professional-line-sitters-2015-10?IR=T

https://www.playgroundmag.net/now/profesion-hacer-colas-esperar-pobres_22672801.html

http://www.duendepr.com/actualites/2018/06/27/david-brognon-et-stephanie-rollin-call-809-610-wait-galerie-untilthen/?lang=en

 

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2 respuestas a “La historia de Robert Samuel sin hacer cola y París

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