El líder que humilla, no es un líder (II)

1366_2000

En ocasiones, escribir da grandes satisfacciones, como cuando observas que un artículo como éste, “El líder que humilla, no es un líder” se está compartiendo en Twitter y Facebook como un reguero de pólvora. Gracias.

STOP. No he venido a hablar de mi libro sino del poder de las palabras.

Si te apetece leer el artículo te llevará dos minutos, si no es así te lo resumo:

La soberbia, la inseguridad y la falta de empatía lleva a algunas personas a emplear la humillación como forma errónea de liderazgo.

La parte de la psicología que estudia a este tipo de personajes lo dejaremos para los expertos en la materia, aquí me voy a centrar en el uso de las palabras: las malas palabras.

Hablar, escribir, mirar, callar… son formas de comunicación. Maneras de vender una historia, una idea, o nuestra persona.

Vender humillación, qué pena.

Una palabra va unida a una emoción, sin la emoción la palabra es como un témpano de hielo. ¿Quién le aporta ese sentimiento? Quien la lee, quien la dice en voz alta y el tono en el que se pronuncia.

Elegir la palabra adecuada, según el contexto, es como escoger el momento idóneo para confesar que quieres a una persona. Lo harás con suavidad, con pasión, torpeza o quizás de una forma creativa.

O con sólo una mirada (tenía que poner esta canción) Un poquito de humor y música, por favor.

  • Una palabra mal escogida puede romper una amistad. Fulminar la comunicación.
  • Una palabra con un tono agresivo puede herir a quien la escucha.
  • Una palabra rebuscada puede impedir que dos personas se entiendan

Lo más importante que aprendí a hacer después de los cuarenta años fue a decir no cuando es no. (Gabriel García Márquez)

Como con las infecciones, con las palabras dañinas debemos actuar igual: atacando a los virus con comunicación altamente eficaz.

  • Ante un líder que humilla con gritos: el silencio
  • Ante un líder que humilla con silencio: palabras amables
  • Ante un líder que humilla con soberbia: palabras con peso dichas con humildad
  • Ante un líder que humilla con público delante: miradas piadosas
  • Ante un líder que humilla ridiculizando: sonrisas compasivas

El poder de las palabras para desarmarnos sólo debe causar efecto en estos estados:

AMOR

CREATIVIDAD

LITERATURA

CINE

5885603676_05be05f4d3_z

Puede que el éxito del artículo estribe en una razón sencilla: todos hemos sufrido a un prepotente lleno de inseguridades, lanzar palabras hirientes como cuchillos.

El marketing de contenidos, un mensaje publicitario, un artículo, una breve historia, un guión, es decir, todos los que nos dedicamos a unir letras para elevarlas a la categoría de mensaje, repudiamos a ese tipo de persona que comunica dolor.

El líder dirige orquestas

Ser un líder es otra cosa, ser un líder es dirigir una orquesta, barrer con una mirada a cada uno de los componentes con un fin: conectar y escuchar para sonar al unísono por separado.

7909727684_6855cc9b7d_z

Escojamos pues cada palabra con tacto, para escribir o para hablar, en cinco letras se esconde un gran poder, el poder de elevar a la categoría de arte un término que recoge el diccionario, o el poder para convertirlo en un muro que nos separe de los otros.

Liderando que es gerundio.

Joana Sánchez

Anuncios

One thought on “El líder que humilla, no es un líder (II)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s